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Terra
La Coctelera

Nada es imposible, todo puede suceder...

Para que se haga realidad, primero hay que soñarlo

Categoría: Cosas muy mías

14 Marzo 2012

El respeto a los demás… ¿Se ofrece por antigüedad o por actitud individual?

Desde pequeñita me han enseñado que, la edad, las canas, las arrugas, de por sí solas son signos externos que nos deben inducir a respetar a las personas que son poseedoras de esos signos de veteranía, ya aparezcan por separado o todos juntos.

Yo, rebelde como siempre, discutía (con respeto claro) con mis mayores sobre que, el respeto lo merecemos todos, sin distinción de edad.

Para mi, el respeto no se gana por el tiempo que lleves habitando este mundo si no, por la forma en que tú te diriges y tratas al mundo. Otra cosa distinta es la educación, cada uno tiene la que tiene. Bien sea la que le han enseñado, o la que quiere tener. Lo que quiero decir es que; yo puedo tratar a todos con respeto y educación, aunque luego ese trato no sea recíproco y mi interlocutor no demuestre lo mismo hacia mí. Eso ya son elecciones personales. Pero no puedo exigir lo que no doy.

Recuerdo un episodio con un tío mío al que pillé una tarde de mala gaita. Le hice una pregunta sencilla, sin importancia, y me contestó con un gruñido acompañado de toda clase de improperios. No estábamos solos y me hizo sentir mal, humillada... vale, quizá la pregunta fue inoportuna o demasiado simple, o él estaba girado por otro tema y me la cargué yo. Pero eso no era culpa mía. Yo hice la pregunta con el mismo respeto y educación que suelo utilizar para todos. Bufff... No puedo decir lo mismo de su reacción. Fue con unas cajas destempladas que no me había merecido... Roja como un tomate, pero sin gritar, le dije que cuando se le pasaran los efectos del coñac, hablaríamos con más calma. Me giré con la intención de irme dejándole con la palabra en la boca. Él más airado aun, me cogió del brazo para detenerme, argumentando que a un mayor se le debe respeto, y que yo no tenía educación por darle la espalda y dejarle así... No levanté la voz, sólo le miré fijamente a los ojos y repliqué; "si es verdad, tienes toda la razón. Yo tengo menos educación que tú porque la utilizo a todas horas. Tú la tienes toda, intacta, debido a que no la utilizas... Je... la ostia creo que aun suena en mis oídos, pero... ¿Quién faltó al respeto a quién?... Si no le apetecía responderme en ese momento, bastaba con decírmelo de buenas maneras ¿No?

Que un individuo tenga menos de 60 años, no me da derecho a insultarle ni a contestarle con despotismo. Si lo hago y se rebota, luego no puedo exigirle que respete mi edad y mis canas (si las tuviere je je je) cuando yo he sido la primera que no lo he hecho.

En ocasiones, demasiadas, ponemos a los demás al borde de un ataque de nervios, y cuando nos contestan con dureza (conste que digo con dureza, no con ofensas) soltamos el consabido... eehh, respétame que soy mayor que tú... ¿Acaso no teníamos que haberlo pensado antes de, con nuestras impertinencias, hacer saltar los fusibles de su paciencia? Todos tenemos un límite.

Tanto respeto me merece el niño como el anciano, a ambos procuraré no dejarles nunca en evidencia, ni contestarles mal por el simple hecho de que yo no estoy de humor ese día (eso, en todo caso es problema mío, no suyo) nunca le ridiculizaré ni insultaré amparándome en edades. Eso no es justo y es jugar con ventaja. Sencillamente, aquí como en todo, no hagas lo que no te gusta que te hagan. El respeto se gana con la actitud del día a día, no con los años que pone el DNI.

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3 Enero 2012

A veces llegan cartas...............................(en este caso un correo)

Que te dibujan una sonrisa. Que te dejan pensativ@... Que te hacen pensar que le importas a alguien.

Hoy, me llegó este y... aun medito.

Quiero compartir lo que dice. Vale el esfuerzo de leerlo. Pero vale aun más, poner en práctica lo que dice... A quién pueda interesar:

Hay veces que no valoramos nada...

Hay veces que valoramos lo que no nos pertenece...

Hay veces que tenemos mucho y nos importa poco...

Hay veces que no tenemos nada y nos gustaría tener mucho...

Hay veces que te dicen te quiero y no parece importante...

Como hay veces donde dejan de decirlo y te mueres por escucharlo...

Hay veces donde te gustaría decir te quiero y recibir un yo también, pero no decimos lo que sentimos por temor a no ser correspondido...

Pero, lo que realmente es importante saber, de lo que podemos estar seguros siempre; es que vale mas fracasar por intentarlo que fracasar por no haber tenido el valor y la fuerza para hacerlo...

Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos y obstáculos.......

Un beso

No está mal, para ser el primero de año... ¿Verdad?

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20 Diciembre 2011

Estupidez...

¿Eeeh?... ¿Qué pasa?... ¿Por qué me miráis así?... Es sólo una palabra. Una palabra que entró ayer en mi cabeza, justo cuando había dejado salir a dar una vuelta a mis neuronas.

Pobres; estaban tan aburridas. Y, claro, no había nadie para recibir y poner freno a la estupidez. Allí estaba ella a sus anchas, pero sola y aburrida. Tanto, que se entretuvo en cigzaguear por entre las columnas que sostienen los pensamientos. Ahora inconexos por ausencia de esas pequeñas revoltosas que se encargan de ponerlos en conexión. Saltaba y se revolcaba riendo en el colchón de nubes que forman los sueños. Así estuvo jugando la estupidez, hasta que se cansó; quedándose endormiscada en un rincón de la mente. Y con ella, se quedaron quietos mis pensamientos, por temor a despertarla de nuevo.

Y es que, cuando dejo salir a mis neuronas de paseo, las muy tunantas tardan en volver... No me extraña, las hago trabajar tanto que, cuando les doy un rato de recreo... no quieren encontrar el camino de vuelta.

Al cabo de un rato, la estupidez al despertar, se estiró todo lo que daban de sí sus letras ocupando todo el espacio libre. Bostezó, miró a su alrededor y viendo que aún estaba sola decidió que aquello era muy aburrido. Se puso de pie dispuesta a abandonar mi mente.

Las neuronas, cuando regresaron, notaron que no estaba todo como lo habían dejado. Cosas fuera de sitio. Pensamientos revueltos. Ideas fuera de lugar. No estaban ordenadas, metódica y alfabéticamente, como de costumbre. Incluso, algunos sueños locos, se habían escapado de su departamento y se habían colado en el apartado de las realidades... El enojo y la sorpresa ante tal desorden, hicieron que al unísono las neuronas gritaron:

-¡Menuda estupidez!

Y la estupidez, que aun andaba por allí cerca, asomó su cabecita y contestó:

-Pero, qué listas. Cómo se nota que sois neuronas... ¿Cómo habéis adivinado que estoy por aquí?...

Las neuronas, sorprendidas, se miraban a la estupidez, con los ojos bien abiertos, mientras esta añadía:

-Sólo os habéis equivocado en una cosa... no soy tan menuda... a veces, sin darme cuenta, incluso puedo superaros... pero, nunca es mi intención. Es que, no me doy cuenta.

A las neuronas, les cayó bien la estupidez, por eso la dejaron cohabitar con ellas. No sin antes hacerle prometer, con una mano sobre el cerebelo, que nunca intentaría apoderarse del lugar. Que allí mandaban ellas. Y si alguna vez, sin darse cuenta ocurría, al primer grito de mis neuronas, la estupidez volvería a meterse en el lugar que le corresponde sin rechistar. Es decir, en el desván, donde se guardan las cosas que se utilizan poco.

Desde entonces, mis neuronas, conviven pacíficamente con la estupidez... Eso sí, siempre manteniéndola a raya... Aunque, de vez en cuando, la dejan salir un rato a airearse...

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19 Diciembre 2011

Detesto diciembre...

Lo detesto con todas mis fuerzas. Treinta y un días que parecen no acabar nunca. Cuatro semanas llenas de cosas que no quiero hacer, pero no tengo más remedio que hacerlas. Y de otras que desearía hacer... Pero se quedan en deseo, porque ya... ya nunca podré volverlas a hacer. Lo sé, lo acepto y lo asumo pero... pero cuando llega diciembre... todos los propósitos se desmoronan.

Cada año pasa igual, no hay forma de esquivarlo. Quizá por eso, me mantengo en un estado semiletárgico. Un estado en el que, ni yo misma me reconozco. Es mi espíritu de diciembre, que a pesar de que pongo todo mi empeño por enterrarlo, acaba apoderándose de mí... y no es precisamente el espíritu agradable y risueño que corresponde a estas fiestas, no. Es un espíritu que preferiría que no acudiese puntual a la cita. Pero por mucho que quiero despistarlo, siempre acaba encontrándome.

No. En realidad, no detesto diciembre. Lo que detesto es sentirme así. Con las emociones tan a flor de piel que, no me reconozco. No puedo hacer las cosas que siempre hago, con la entereza y determinación que siempre las hago. Todo me afecta excesivamente; lo que hacen, lo que me dicen, las cosas que ocurren a mí alrededor. Cosas que en cualquier otro momento tomaría con el humor que me caracteriza, se convierten ahora en artefactos con los que me siento agredida. Y no es así. Sé que no están hechas con esa intención. Quizá debiera tomarme un respiro. Este mes, se me hace excesivamente duro.

No es culpa de nadie, soy yo, que no soy la de siempre. Bueno, quizá la culpa... Quizá la culpa es de diciembre... Uuufff, ya sólo queda medio mes... pero es eterno.

Pido disculpas a todos. Gracias por estar siempre ahí.

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10 Noviembre 2011

Permitidme que presuma un poquito de hija…

A veces nos preguntamos... ¿Hasta qué punto les llega, alto y claro, el mensaje de lo que nos gustaría transmitir a nuestros hijos?... Y un día, sin esperártelo, descubres que sí. Que te escuchan, y que les llega lo suficientemente claro como para que tomen sus propias decisiones, pero en la dirección adecuada.

Veréis; aquella niñita que apenas tenía ocho añitos cuando empecé a navegar por estos mundos cocteleros, es hoy una adolescente de 15 preciosos años... y mejorando... (Je je je, perdón, Es que soy su madre) Claro, como todos a esa edad, tiene sus gustos, sus preferencias y sus ídolos. En el caso de ella, entre otros muchos que van desfilando, quien se lleva la palma en fidelidad, es el trio formado por los tres hermanos Jonas... Es decir, los "Jonas Brothers".

Hasta ahí, todo normal, como miles y miles de adolescentes. Pues bien, ayer estaba con dos amigas más en su habitación. Ya os podéis imaginar el cuadro: rato de deberes en el más estricto sentido del término, rato de alboroto y risas con locuras varias, rato de estudio... y... rato de merienda que quisieron compartir conmigo... me suelo llevar muy bien con todas y todos sus amigos, por eso hablan conmigo sin ningún problema (aunque no soy ingenua y me imagino que algunos secretillos tendrán... no por necesidad, pero es algo propio de la edad y lo tengo asumido. La verdad es que a mi hija, los secretos conmigo le duran poco. Si por ella fuese me lo contaría todo... de momento...)

En ese rato de conversación, me enteré que a una de ellas le gusta escribir y se está inventando una novela... o así lo llama la autora... en la que ellas mismas son las protagonistas. Cuando me contaron el argumento, vi que no era otra cosa que una especie de inventario onírico del cuento de hadas que les gustaría vivir... Eso me dio una idea de cuál es la visión de futuro que tienen ahora... Es decir, sueños y más sueños... pero con un trasfondo de filosofía de vida personal.

En esa "novela", siempre según la autora; ella, como por arte de mágia, es propietaria de una fastuosa mansión, en la que una mega fiesta sigue a otra megafiesta. Las demás, cada una vivía una apasionada historia romántica con alguno de sus ídolos... Mi hija también, claro... pero ahora viene lo bueno.  Cuando Andrea (que así se llama la autora) le dijo a mi hija que se iba a vivir a casa de los Jonas... ella saltó toda seria y le dijo:

Melody: Aaahhh nooo... yo soy una fan de ellos... no un buitre carroñero. Me gustan pero nunca viviría en su casa simplemente porque me gustan. Los admiro... pero ya que podemos inventar lo que queramos en tu novela... ¿Por qué no haces que ellos me admiren también a mí?

Andrea: ¡Anda! ¿Y por qué te pueden admirar ellos a ti? Si ellos son los famosos.

Melody: Pues, por ejemplo, porque soy una científica que consigue avances sobre el tratamiento y la curación de la diabetes... (Como buena fan, sabe la vida y milagros de sus ídolos y por eso sabe que uno de los tres hermanos es diabético)

Como comprenderéis, yo me estaba inflando como un pez globo... ¡¡Esta es mi niña!!... ¡¡Sí señor!!... con las cosas claras. Pero la conversación no quedó ahí... y la capacidad de mi hija para sorprenderme, tampoco.

Andrea: Pues ya son ganas. Pero si ellos están forrados. Tienen dinero de sobras para que vivas como te dé la gana sin tener que currar en toda la vida.

Melody: Tú lo has dicho... son ellos los que tienen fama, dinero y una gran casa. Pero si dejamos de gustarnos ¿Dónde y de qué vivo yo?... ¿De vender mis historias privadas en la tele?... No, no, no... yo no quiero ser una rémora. Prefiero estudiar, trabajar y ser independiente. Si nos preparamos, podemos trabajar en lo que nos gusta y tener nuestra propia vida. ¿Qué más dará a lo que se dediquen nuestras parejas, si no les necesitamos para vivir? Además, me gusta admirarles, pero también quiero que se valore lo que yo hago.

Bufff.... Sus argumentos, cerraron la boca de sus amigas, que rápidamente dieron un giro a la novela... pero la mía se quedó abierta. Y si, para qué negarlo... sintiéndome totalmente orgullosa de ella y de su forma de pensar...

Vaya; parece que esta madre inexperta, blanda, tolerante y dialogante, no lo está haciendo mal después de todo.

Para ser sincera, lo mucho que dialogamos sumado a algunas cosas que ella misma ve, forman un caldo de cultivo que está haciendo de esta adolescente alguien muy especial, y con una visión de futuro no muy frecuente entre la mayoría, por lo que voy observando. Sobre todo en las niñas; que aún siguen queriendo vivir bajo la capa protectora... o no... del príncipe azul.

Ella tiene muy claro que eso, sólo son "cuentos". Sabe perfectamente lo que no quiere, y cómo llegar hasta lo que sí... ¡¡Bravo por mi chica!!

¿De verdad es sólo pasión de madre?... quizá eso me hace perder la perspectiva.

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25 Octubre 2011

Mi mejor refugio...

La noche es el momento perfecto. Es entonces cuando mi mente da rienda suelta a los duendes que tejen historias.

Sentada cómodamente en el sofá, ligeramente tapada por la pequeña manta, mis dedos vuelan por el teclado. Afuera, la lluvia cae incesantemente, es el clima perfecto para que las musas acudan a la cita.

En la casa en penumbra reina el silencio, roto únicamente por las notas siempre cargadas de sensualidad de Andy G. A mi lado, una copa de bourbon por toda compañía. No obstante, algo me inquita. La lluvia arrecia y su sonido ya no es relajante. La luz se ausenta momentáneamente, arrastrada por el estruendo de un trueno. Me sobresalta. Aunque conozco perfectamente los motivos por los que se producen, siempre me inquietan. Quizá sean los vestigios que aún quedan en mí, de aquella niña impresionable que fuy.

Si en algún momento, pareciera que las musas acudían, ese trueno las ahuyentó definitivamente. Mis ganas de disfrutar de la velada y el bourbon se fueron con ellas.

Decido que lo mejor que puedo hacer es ir a dormir. Camino por el pasillo y un ligero temblor acompaña mis pasos. La temperatura ha bajado y solo el camisón cubre mi piel, me digo buscando una excusa. No quiero reconocer que la tormenta es realmente la causante.

Al llegar a la habitación, la luz de la luna ilumina tu rostro. Estás tan bello. Duermes tan plácidamente, que no puedo evitar envidiarte. Casi me molesta tanta placidez. Necesitaba tu abrazo.

Acto seguido me reprendo por mi egoísmo. Entro en el lecho y me acerco a tu espalda. La beso, beso tu cuello, tu oreja, tu hombro. Un breve gemido brota de tus labios, antes de decir entre sueños:

-¿Ya estás aquí cariño?...

-Si, hoy no estaba inspirada. Hay tormenta y ya sabes cómo me afecta.

-Ven aquí conmigo, mi niña- dices girándote y cobijándome entre tus brazos- y duerme tranquila. Mañana todo estará bien otra vez.

Hablas medio entre sueños, pero tus palabras y tus brazos rodeándome estrechamente me dan seguridad. No deseo estar en ningún otro lugar. Me acurruco entre tus brazos, sintiendo el calor de la piel de tu pecho en mi mejilla. Bajo mi mano, los latidos de tu corazón son la mejor canción de cuna que pudiera escuchar. Y así, entre tus brazos y al ritmo de tu corazón, vuelve a mí la paz, y me voy quedando dormida.

Ummmm... Buenas noches mi amor. Sé que aquí, nada malo me puede pasar.

Buenas noches tesoro...- es tu, casi ininteligible respuesta. Lo último que recuerdo antes de quedar profundamente dormida.

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16 Octubre 2011

Vuelo de mariposa...

Distraida miro el paisaje, permanezco de pie. Empapando mis recuerdos de todo lo que perciben mis sentidos. No quiero perderme un sólo detalle de cuanto me rodea. De cuanto vivo.

Una mariposa juguetea conmigo. Viene, va, se detiene. Revolotea a mi alrededor. Su vuelo nervioso e inconstante me desconcierta; ahora está, ahora no está. Ahora viene, ahora se va. Me envuelve en su espiral. Unas veces se posa en mi hombro. Otras prefiere mi mano extendida. En ocasiones se va lejos, pero siempre vuelve.

Sonrío, permanezco aparentemente estática, más no es cierto, me muevo. Sigo viviendo mi presente, arrastrada por la inercia. También gozo de todo lo que la vida me ofrece al pasar. Pero, aunque no lo parezca, estoy. Siempre estoy para quién me quiere encontrar.

La mariposa; de nuevo se posa en mi pelo, luego en mi oreja, como si quisiera contarme algún secreto. Ahora tras una volutas juguetonas, vuelve a posarse en mi mano extendida. Haciendo equilibrios en un dedo. Parece que le gusto, quizá le atrae mi calidez, pero sé que no es verdad. Su naturaleza inquieta la lleva a explorar otros lugares. Paisajes hermosos que le agradan más... De todas maneras, siempre vuelve. Siempre que necesita ternura, calidez y sosiego. Sabe que aquí los va a encontrar

No importa, me hago cargo. No pretendo cambiarla, me gusta así tal como es. De lo contrario, sería otra mariposa. Intento entenderla, comprenderla... a veces es difícil, probablemente ni ella misma se entienda.

No pasa nada querida mariposa, tranquila. Nada me debes. Sabes que yo siempre estaré aquí; para ofrecerte mi hombro, mi mano, mi dedo... mi oído...

Vuela. Vuela feliz y no te detengas. Sé que debes aprovechar tu tiempo. Vive exprimiendo lo que te hace dichosa. Yo seguiré atenta observando tus cabriolas, tu deambular, y dándote cobijo. Cuando lo precises o lo desees... Cuenta conmigo.

Cuando brindo mi amistad, es para siempre.

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5 Mayo 2011

¿Alguien ha intentado alguna vez llamar a un camarero?

 

Ardua tarea, sin duda, si te quieres mantener dentro de los cánones de lo que se considera correcto en sociedad. Es decir, si no quieres gritar, sisear, o gesticular como quien está intentando hacer aterrizar un avión... pero es queeee....

¡¡¿Se puede saber qué diablos buscan en el suelo?!!... ¿La propina del último cliente acaso?

Seguro que no soy la única que se ha visto en tal situación... necesitas una segunda bebida, o un poco más de pan, o quizá deseas pedir algo más... pero no hay manera. La primera tanda, no hay problema, sólo tendrás que sentarte (si no hay mucha gente) y raudos como el viento, vendrán libreta en mano, pero aaayyyy... si lo que deseas es que se acerquen para pedir algo más... primero, harás gestos correctos, discretos... pero claro como no hay manera de que levanten la vista, pues no te ven... Luego, al gesto discreto, le añades un tímido... psshhh... psshhh... Y nada, que no. Que no mira. En vista del éxito, empiezas en un tono correcto a decir; ¡Camarero, por favor!... y... nada, ni flores... Pruebas un poco más fuerte... ¡¡Eehh, camarero, por favor!!... Nada, sólo consigues atraer todas las miradas de desaprobación del resto de clientes... Todos te miran, menos el camarero... ¡¡La virgen!!... ¿Pero es que no ven que no hay manera? ¡¡¿Pero porque todos miran al suelo?!!

Total, que en vista del éxito, te planteas seriamente meter un tirachinas en el bolso para estos casos... así, el único que levantará la voz será el camarero cuando le acierte, y seguro que te mira... je, je, je, No quiero ni imaginar cómo será esa mirada... pero de que te mira, no hay duda...

¿Alguien me puede decir cuál es la mejor manera de hacer que un camarero te atienda?... No, no... lo del estriptis no me vale... ¿Alguna otra idea?

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Sobre mí

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No soy lo que buscas, soy lo que encuentras... En definitiva, soy; con eso tengo bastante... Mas vieja de lo que me gustaría, pero bastante más joven de lo que les gustaría a mis "amigas"... ¿Mis aficiones?... Pues depende: Unas son más caras de lo que me puedo permitir. Para otras, (la mayoría) dependo sola y exclusivamente de mi misma: mi garganta, mi imaginación, mis manos, mi esfuerzo... Einstein y yo estamos estrecha, íntimamente ligados; por la ley de la relatividad: Soy relativamente alta, relativamente guapa, relativamente delgada (aplíquese aquí el mismo varemo que con lo de la juventud...) relativamente feliz... Y no me quejo... Relativamente.......

"EL QUE NO IMAGINA NUNCA, ES COMO EL QUE NO TANSPIRA... ALMACENA VENENO"... (Thruman Capote

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales. (Mahatma Gandhi)

ERA GUARDIOLA:

CAMPIÒ DE LLIGA... 2008-2009... 2009-2010... Y... 2010-2011... FORÇA BARÇA!!...

CHAMPIONS: 2009, 2010, 2011

PILDORAS PARA PRENDER LA LUMBRE

Mi primer libro. Si sentís curiosidad, podéis echarle un vistazo klicando en el título que aparede debajo de estas líneas

Píldoras para prender la lumbre
2 horas de lectura
Autor: LiCeMar
Categoría:Narrativa
Subcategoría:Novela erótica
N° de páginas:105
Tamaño:
150x210

Mi conquista, no es que no te atrevas a irte, si no, que siempre quieras volver...

Hagamos un trato: Tú olvídate de mis quilos, y yo, te recordaré como es el Paraiso... Palabra de bruja...


I like Castafiore

DÍJOLE LA BRUJA AL PRÍNCIPE

No me beses que te encantaré...

Él, no hizo caso... La besó, y quedó...

¡¡¡¡ ENCANTADO !!!!.......


Ante cualquier hecho violento, la primera víctima es la razón... ¡¡BASTA YA!!...

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NO HAY CAMINOS PARA LA PAZ; LA PAZ ES EL CAMINO...(Māhatma Gandhi)

LOS OCÉANOS ESTÁN CONSTITUIDOS POR PEQUEÑAS GOTAS DE AGUA... (Teresa de Calcuta)

Thig crioch air saoghal, ach mairidh gaol is ceòl

El mundo se acabará, pero el amor y la música perdurarán

Gealladh gun a'choimhgheallad, is miosa sin na dhiultadh

Prometer y no cumplir, es peor que rechazar

DÍJOLE EL VASALLO AL REY CADA UNO DE NOSOTROS SOMOS TANTO COMO VOS PERO TODOS JUNTOS... SOMOS MÁS QUE VOS...

(proverbio aragonés)

LA CRUELDAD Y LA INJUSTICIA, CARGAN DE RAZÓN A QUIÉNES, EN PRINCÍPIO, PUEDE QUE NO LA TUVIERAN... (YO)

¿NO PAGAMOS CON CRUELDAD SU AMOR POR NOSOTROS?... ¿Y NO ES LO MISMO QUE LES OCURRE A LAS VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA MACHISTA?... ENTONCES... ¿DONDE ESTÁ EL PROBLEMA?....(Cuando le señalan la luna, el necio, se queda mirando el dedo... [Proverbio chino])

"LA DIPOLOMACIA: ES EL ARTE DE MOVER EL TAPÓN Y LA BOTELLA, HASTA QUE LA ROSCA ENCAJE. DE TAL FORMA QUE; NI EL TAPÓN, NI LA BOTELLA PERCIBAN QUE LOS HAN HECHO MOVERSE..."
(YO)


Querer ser independientes no significa odiar al resto del mundo... Cuando un hijo se siente capaz de independizarse ¿Significa que odia a sus padres? ¿O es simplemente que se siente capacitado para vivir por su cuenta?....

CUANDO LA VOZ DE LOS OPRIMIDOS ES SILENCIADA, LA VIOLENCIA TOMA LA PALABRA Y LO QUE ES PEOR; LA DISFRAZA DE RAZÓN...(YO)

TODO MI APOYO Y SOLIDARIDAD CON LOS VALENCIANOS QUE QUIEREN SEGUIR VIENDO "TV3"...

"Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que puedas seguir escribiendo." (Quien quiera que lo dijese, tenía más razón que un santo...)


"LE DI UN BESO A UN PRÍNCIPE Y...

ESTO FUE LO QUE PASÓ"...

Primero cogieron a los comunistas, y yo no dije nada porque yo no era un comunista. Luego se llevaron a los judíos, y no dije nada porque yo no era un judío. Luego vinieron por los obreros, y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista. Luego se metieron con los católicos, y no dije nada porque yo era protestante. Y cuando finalmente vinieron por mí no quedaba nadie para protestar.
Martin Niemöller

El peor analfabeto es el analfabeto político, El no ve, no habla, No participa de los acontecimientos políticos, El no sabe que el costo de la vida, precio del poroto, de la carne, de la harina del alquiler, del remedio, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política. No sabe el imbecil que de su ignorancia política, nace la prostituta, el niño abandonado, el asaltante y el peor de los bandidos, que es el político corrupto y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales...
Bertolt Brecht


Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles...
Bertolt Brecht

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