DORIS LESSING Nóbel de Literatura

Esta carismática mujer, me merece capítulo aparte. Haya, o no, recibido el Nóbel de Literatura.
Doris Lessing demuestra ser de esas personas capaces de pensar por sí sola, y dar giros a su vida, cuando lo que ha encontrado deja de convencerle, pasando olímpicamente de militancias y falsas lealtades.
Ya de adolescente, tuvo el valor de plantar cara a la vida pautada que le tenía reservada, su familia acomodada, y los planes de su madre (Como casi todas las madres de aquel tiempo, claro, un buen matrimonio y una descendencia sana...) En una época, no lo olvidemos, en que eso para una jovencita no era nada fácil.
Con el tiempo, encontraría afinidad a sus ideas en las filas comunistas. Pero no le dolieron prendas en abandonarlo cuando no se ajustaba a su pensamiento. En cierta ocasión declaró:
-“Fui comunista, pero consideré el comunismo como instrumento para un nuevo comienzo poscolonial en los países del tercer mundo. No era eso lo que yo buscaba”
Enemiga de etiquetas y encasillamientos; aun cuando con su obra ‘El cuaderno dorado’ (1962) marcó una pauta en la literatura feminista no permitió que la acaparara ese movimiento, que si bien era revolucionario en los países industrializados, para las mujeres del tercer mundo era muy dogmático y nada real.
Algunas feministas la consideran como unos de sus faros. Pero ella se resiste a ser catalogada, y lo mismo pide una humanidad en la que no haya hombres como acusa a las mujeres de que tengan atemorizados a los pobrecitos.
¿De qué trata “El cuaderno dorado”? En realidad, más que un cuaderno, son cuatro, escritos por la protagonista del libro, la autora Anna Wulf. En el de color negro, el personaje recuerda su vida en Centroamérica; en el rojo, su experiencia con el Partido Comunista británico; en el amarillo, sobre el doloroso final de un amor, mientras que el cuarto, el azul, recoge las emociones más íntimas de la protagonista, que trata de meterlos todos en un quinto, El cuaderno dorado.
Una idea de síntesis sobre el feminismo de Lessing afirmaría que la autora defiende la libertad de las mujeres, si bien no aprueba que machaquen a los hombres, aunque considera a éstos innecesarios...
La premio Nobel contaba cómo fue una vez a una clase de escuela mixta en el Reino Unido y la quisieron hacer baluarte del feminismo, cosa que por supuesto rechazó. «La maestra explicaba a los alumnos que la causa de la guerra en el mundo reside en la violencia innata de los hombres, y mientras lo decía buscaba mi mirada de consenso, pensando que yo aprobaba semejante teoría absurda. Los pobres estudiantes varones se sentían tan afligidos que hubieran deseado pedir disculpas por existir. Todo lo que agregó después, fue peligroso y estúpido».
En fin, todo un personaje... Que en esta ocasión, para mí, ha venido a salvaguardar el ideal novelesco, lo reconozco, que tengo de estos premios...







JUAN ignacio Villarías dijo
Para conseguir premios y reconocimientos artísticos y literarios, está visto que hay que ser comunista o masón, o feminista u homosexual, o por lo menos judío o ecologista.
17 Octubre 2007 | 02:00 PM