¿CILINDRO?... ¿DIÁBOLO?... ¿CAMPANA?...
Vaya, vaya, vaya…. Así que; cilíndrico, diábolo o campana ¿Eh?… ¿Qué seré, seré?...
Que yo sepa, cilíndrico, no tengo nada... A considerar por el disfraz de la semana pasada… ¿Diábola?... Pero si juzgamos las cosas que hago y digo… ¿Campana?... ![]()
¿Y vosotras? ¿Qué sois?...
Vamos; que el mundo de la moda acaba de descubrir la sopa de ajo.
Tengo la edad suficiente (¡Ehhh… No tanta!) Como para recordar que, antes de la aparición de cadenas como; Zara, Mango, H&M, Benetton, etc., etc. Creadoras del imperio; "tres tallas y para de contar". O lo que es lo mismo “Tallas únicas”, lo tomas o lo dejas...
Existía una gama bastante amplia de tallajes. Generalmente abarcaban desde la 32 hasta la 46, aunque esta última, bien es verdad, siempre ha puesto en entredicho al buen gusto en lo que a diseño se refiere. Esto, en cuanto a mujer, para hombre, el abanico era (y es) algo más amplio, pero vaya tampoco mata.
Como dicen que la necesidad agudiza el ingenio, y yo siempre he precisado de tallas superiores a las que se consideraban normales, para la edad que tuviera en el momento. Y por que me negaba a usar la moda y los colores que me proponía la industria para esas tallas, (Tengo kilos de más, pero también personalidad y buen gusto) opté por el “hazlo tú misma”
Tomé la decisión de aprender corte y confección; ya digo, no con fines profesionales, si no con propósitos totalmente egoístas. Me gusta vestir a mi aire y sin que me limiten los cánones establecidos, por "no sé quién", que no cuenta con gente como yo. Con esto, quiero decir, que con aprender lo más básico bastaba para mis propósitos.
Bien pues; ya desde lo básico, en cualquier escuela especializada, lo primero que tienes que aprender es patronaje, con la finalidad de que puedas ser capaz de realizarlos tú.
En esos primeros pasos te enseñan la confección de patrones para tres tipos de mujer: ¡¡¡Cáspita!!! ¡Pero si son los mismos que acaban de descubrir!!!… ![]()
Además de eso, otro de los aprendizajes en estas academias, en un curso algo más avanzado (no mucho, quizás el segundo nivel); aprendías pequeños, o grandes, trucos para disimular defectos intrínsecos a cada morfología:
Disimular barrigas, suavizar caderas, resaltar cintura o pecho, disimular hombros anchos...
Es decir, hacer que las distintas piezas de una prenda caigan a la perfección a los distintos tipos humanos.
Vamos; que todo está inventado, descubierto, pensado y resuelto, en el campo de la costura y la confección. Solo faltan ganas de querer aplicarlo.
Otra cosa que beneficiaba al consumidor era que, en cualquier comercio del ramo, dependiendo de las dimensiones del mismo, puede que uno o dos, a veces incluso más, siempre había algún/a entendido/a, capaz de hacer una pinza, un pliegue, o un frunce, de última hora para que aquella prenda le sentara a la perfección al cliente, (unas veces con un pequeño incremento en el precio, otras por simple cortesía de la casa) consiguiendo con ello que la persona saliera de aquel lugar, animado, agradecido y más contento que unas pascuas.
Todo eso se ha perdido a favor del “cada vez más rápido”. Ahora, si te está bien, enhorabuena y si no, te aguantas. El que está mal hecho eres tú… Así que las reclamaciones a tu señora madre... Y mientras, te estás acordando de la suya...
La atención al público es cada vez más deficiente y desconsiderada. Los pioneros en esto también son las firmas que ya antes he mencionado.
Su única preocupación es, que el personal que atiende en sus tiendas sea decorativo; todos son jóvenes, guapos, delgados (Sé que si no es así, no los admiten. Por experiencia propia) pero sin ninguna profesionalidad de cara al cliente.
No descubro nada nuevo, si hago referencia a las malas maneras y la soberbia con la que te tratan, si alguien entrado en kilos, o bajito, o demasiado delgado, les pregunta por algo de lo que hay en la tienda… Lo primero que te estampan es; aquí no hay nada de su talla (También por experiencia propia..) Aunque lo que estés buscando no sea para ti, pero claro de eso se enteran luego… Cuando te prestan un mínimo de atención.
Y lo de aplicar algún arreglo… ¡Bueno! Eso les suena a los cuentos de la abuelita. Será una suerte si son capaces de coserse sus propios botones.
Entonces, por mucho que nos estudien y cataloguen, si no se busca la manera de poner remedio a estas otras deficiencias; difícilmente podremos salir satisfechos de una tienda dedicada a la moda.
Lo que me indigna de todo esto es la actitud hipócrita de los modistos.
Se autoproclaman arietes del “fantástico estudio y descubrimiento”, los mismos a los que yo; con estas orejitas que me pusieron y que sirven para algo más que para lucir pendientes, he oído decir que ellos, las modelos que prefieren para sus diseños son las más delgadas y las que menos formas tengan… ¡¡¿No te joroba?!!... Confeccionar fundas de almohada no tiene mucho misterio... ¿Dónde está ahí el arte de la costura?... ¿Y ellos se consideran modistos?... Como mucho, diseñadores y… También, en eso, tengo mis dudas… ¿Será porque aun no he perdido el gusto?...












fenicia dijo
¡Tu eres guapa!y punto.
kisses
Feny
10 Febrero 2008 | 04:39 PM