Un siglo de barracas
Hace un par de dias, el "Museu d'Historia de la Ciutat" abrió sus puertas a un monográfico que me toca por dentro especialmente.
Remueve todos los recuerdos y las primeras vivencias de la Lidia de coletas y pan con chocolate... De la que no entendía por qué no era bueno decir donde vivía en el cole, y cuando lo hacía... Todo cambiaba... No solo con los compañeros, también con los profesores... Dejaba de ser esa niña educada y simpática, para pasar a ser la niña que vive "ahí"...
A pesar de todo, mis recuerdos de esa epoca son de libertad, juegos en la calle y televisión compartida entre vecinos; con sillas en la puerta y tortillas de patata con sangría, como contribución para amenizar las sesiones... "Eso sí que era cine de barrio"
De un padre, echando una mano en lo que podía; rellenando los impresos y solicitudes a quienes no sabían leer ni escribir, para optar a un piso del patronato. Y que cuando lo solicitó él, se lo denegaron porque era demasiado "rico" para optar a ellos.
De vecinos que compartían lo poco que tenían con todos, y envidiaban lo mucho que poseían otros, hasta el punto de jugársela al "afortunado" si podían.
Una etapa que llevo grabada en, la piel de niña, en mís recuerdos, y a la que jamás renunciaré. Ni esconderé. Porque esos son mis orígenes y, ni quiero, ni debo, olvidarlos.
UN SIGLO DE BARRACAS:
Somorrostro, Montjuïc, el Carmel, la Perona (este era mi barrio)... Son nombres que aún siguen vivos en la memoria de los barceloneses como ejemplos de extensos núcleos de barracas donde han malvivido durante décadas y en condiciones muy precarias miles de inmigrantes a lo largo de casi todo el siglo XX. Es un fenómeno urbano y social que ha marcado la historia de la ciudad y que ahora ha sido estudiado con rigor y de forma global por un numeroso equipo de investigadores coordinados por el Museu d'Història de la Ciutat. El primer fruto de este trabajo, en el que se han recogido testimonios y materiales diversos de un centenar de personas que vivieron en esos barrios, es una exposición que se puede ver desde hoy y hasta el 22 de febrero del 2009 en el edificio de la plaza del Rei.
"Barraques, la ciutat informal"; reconstruye la memoria histórica de unas personas que empujadas por la pobreza y la falta de viviendas desbordaron sin control cualquier tipo de planificación urbanística y de los servicios más elementales. Lo hicieron desde los años 20 y hasta la erradicación oficial del barraquismo declarada por el ayuntamiento en noviembre de 1990, poco antes de los fastos olímpicos.
Custodia Moreno llegó al Carmel en 1947 cuando ya vivían allí 15 familias en construcciones de madera, uralita o plancha. Con los años llegaron a ser hasta 120. Ella ha sido una de las personas que ha aportado su experiencia y también material documental a los comisarios de la exposición Max Díaz y Òscar Casasayas. Ayer explicó en la presentación de la muestra, junto al delegado de Cultura, Jordi Martí, que en las barracas "no solo vivían pobres sino también represaliados políticos que se refugiaron en la Barcelona de la posguerra".
Las impactantes fotos y vídeos de la muestra se exponen en un recinto que semeja, con separaciones de madera, el interior de aquellas infraviviendas. En septiembre empezará un programa de actos que incluirá la exhibición descentralizada en los barrios de parte del material. A final de año se publicará además un libro-catálogo. En la web barraques.cat se incluirán todas estas actividades. El grueso de la información histórica obtenida pasará al archivo del museo.







pemm dijo
Y que no se te ocurra renunciar jamas...
Es tu inicio....
19 Julio 2008 | 04:40 PM