Sir Sean Connery rinde homenaje a Escocia en su autobiografía

Sir Sean Connery cumplió ayer 78 años y no encontró mejor manera de celebrarlo que presentando su autobiografía en el Festival de Edimburgo. Multimillonario y socialista, apasionado nacionalista escocés y Caballero de la Corona británica, acusado de violento machismo y donante de múltiples organizaciones caritativas, al ex 007 no le faltan misterios, dobleces y contradicciones personales, pero fiel a los trucos de un agente secreto, el libro revela poco sobre su vida y mucho sobre una de sus grandes pasiones: ser escocés. El título lo dice todo: «Being a Scot» («Ser escocés»).
El actor de «El nombre de la Rosa» y «Los intocables» resume su vida en un primer capítulo que abarca desde sus humildes orígenes hasta su estrellato hollywoodense. Sir Sean Connery nació en Fountainbridge («El puente de la fuente»), pero como indica en su biografía, hay un distancia sideral entre el sonido evocativo y arcádico del nombre y la realidad concreta de uno de los barrios más pobres de Edimburgo. Hijo de un repartidor de leche, pasó su infancia en medio de nubes de smog y la humilde ración de avena de desayuno de la clase trabajadora en la década de los 30, cuando la economía todavía temblaba bajo el crack de 1929 y el mundo se dirigía ciego hacia los estragos de la Segunda Guerra Mundial.
Según los contados críticos que tuvieron acceso al libro, este primer capítulo evoca con intensidad literaria época y lugar, pero será decepcionante para los que esperen anécdotas jugosas. No hay historias divertidas o picantes sobre sus películas o su relación con otros actores, no hay escándalos ni revelaciones sobre su supuesto romance con Lana Turner o las acusaciones de violencia doméstica de su primera esposa, Diane Cilento. Connery apenas menciona al personaje que lo hizo saltar la fama internacional, salvo para recordar brevemente el hartazgo que le produjo James Bond y su necesidad de hacer otras películas para no quedar encasillado en el mismo papel.
Si hasta allí hay pocas revelaciones, a partir de ese momento el libro se convierte en una obra académica hecha y derecha, como revelan los títulos de cada capítulo: «Mitos y realidades de Escocia», «Fragmentos de poesía antigua», «La construcción de Escocia». Con aire erudito, el ex agente 007 se sumerge de lleno en los meandros de la cultura e identidad escocesas, con sesudos análisis de grandes nombres literarios como Walter Scott o el poeta Robert Burns.
Las aspiraciones de Connery
Los escépticos dirán que el libro tiene un coautor, el escritor y director Murray Grigor, pero, según los críticos, su voz firme y mordaz de autodidacta resuena en toda la obra. Connery abandonó la escuela a los 13 años y recuperó el terreno perdido en la biblioteca pública, con una lista de lectura que le dio un actor amigo suyo. Con la voracidad y pasión del que quiere recobrar lo que nunca tuvo, leyó a Shakespeare y Hemigway, a Dickens y Tolstoi, Turgenev y Thomas Wolfe.
Según confiesa en su libro, ese programa desordenado de lectura «incrementó mucho mi confianza en mí mismo, equilibró mi vida y me dio una identidad más definida». Como buen autodidacta, en su autobiografía exhibe con orgullo todo lo que ha aprendido, incluyendo todo tipo de citas, de Dante a James Joyce. En este sentido «Being a Scott» revela mucho más sobre la personalidad y aspiraciones de Connery que todo un intrascendente anecdotario de fiestas y romances furtivos.
(Je je je... Si yo cumplo años como este señor, no tengo ningún inconveniente en seguir cumpliéndolos...
)









earendil dijo
Saludos !
Ya son 78 años con este actor para el cual el paso del tiempo es mero trámite, pues se conserva de una forma admirable..
Esta biografía parece ser un gran relato y no tardaré en conseguirla...
Arrivederci !
26 Agosto 2008 | 11:27 AM