SERENDIPIA.... ¿Me contais las vuestras?...
Hace tiempo que me rondaba la idea de dedicarle un post a este curioso, quizás misterioso, tema. Leer el post dedicado a las casualidades en un blog amigo y el impulso de ánimo que me ha dado su anfitrión Teodoro-Gallo
, unido al halo de misterio que envuelve una noche como la de hoy, han sido las casualidades detonantes para acabar de decidirme… ¿Será otra serendipia?... ![]()

Veamos que es eso:
Una serendipia es un descubrimiento científico afortunado e inesperado que se ha realizado accidentalmente. Se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.
La historia de la ciencia está llena de serendipias. Por ejemplo, Einstein reconoce esta cualidad en algunos de sus hallazgos. También existen casos de serendipias en obras literarias, cuando un autor escribe sobre algo que ha imaginado y que no se conoce en su época, y se demuestra posteriormente que eso existe tal como lo definió el escritor, con los mismos detalles. No se debe confundir con la anticipación o la ciencia-ficción, donde se adelantan inventos mucho más genéricos que casi todo el mundo cree que probablemente existirán algún día.
El término serendipia deriva del inglés serendipity, neologismo acuñado por Horace Walpole en 1754 a partir de un cuento persa del siglo XVIII llamado «Los tres príncipes de Serendip», en el que los protagonistas, unos príncipes de la isla Serendip (que era el nombre árabe de la isla de Ceilán, la actual Sri Lanka), solucionaban sus problemas a través de increíbles casualidades
La palabra serendipia fue muy utilizada en sus orígenes, pero con el paso del tiempo fue cayendo en desuso.
Ha sido rescatada recientemente gracias al renovado interés en este tipo de asuntos y a otros motivos culturales (hay una película del año 2001 dirigida por Peter Chelsom y protagonizada por John Cusack y Kate Beckinsale).

El término chiripa, mucho más utilizado en lenguaje coloquial, podría considerarse también como un sinónimo de serendipia, si bien se tiene como un modismo de uso no general en el mundo hispanoparlante, se usa con una connotación más bien festiva y se refiere comúnmente a casualidades o eventos fortuitos en la vida cotidiana, incluso a hechos intrascendentes.
También se habla a veces de las seudoserendipias, en las cuales el investigador, tras haber investigado mucho sobre algo sin obtener resultados, consigue finalmente su objetivo, pero a causa de un accidente fortuito o una revelación.
Casos famosos

- En 1922, Alexander Fleming estaba analizando un cultivo de bacterias, cuando derramó accidentalmente una lágrima sobre el plato que lo contenía. Al día siguiente descubrió que donde había caído la lágrima había un hueco, lo cual le hizo sospechar que las lágrimas pudiesen tener alguna propiedad, y de hecho consiguió extraer una enzima que eliminaba las bacterias sin dañar el tejido humano. Había descubierto sin querer la lisozima, un antibiótico que mataba bacterias, pero no a los glóbulos blancos (que es lo que hacía el fenol usado hasta esa época).
- Las famosísimas notas Post-it surgieron tras un olvido de un operario, que no añadió un componente de un pegamento en la fábrica de 3M. Toda la partida de pegamento se apartó y guardó, pues era demasiado valioso como para tiralo aunque apenas tenía poder adhesivo. Uno de los ingenieros de la empresa, hombre devoto, estaba harto de meter papelitos en su libro de salmos para marcar las canciones cuando iba a la iglesia. Los papelitos no hacían más que caerse. Pensó que sería ideal tener hojas con un poco de pegamento que no fuera demasiado fuerte y que resistiera ser pegado y despegado muchas veces. La vieja partida de pegamento malogrado acudió a su mente. Habían nacido las notas Post-it
- El Principio de Arquímedes fue descubierto al introducirse en una bañera y observar cómo su cuerpo desplazaba una masa de agua equivalente al volumen sumergido; gritando entonces la famosa palabra: ¡eureka!
Serendipias literarias
- En Las aventuras de Arthur Gordon Pym, escrito por Edgar Allan Poe en 1850, se cuenta la historia de un naufragio cerca de las islas Malvinas del cual quedan cuatro supervivientes en una balsa. Acuciados por el hambre, sortean entre ellos a quién van a matar para comérselo, y pierde un grumete llamado Richard Parker. En 1884, una goleta británica naufragó cerca de las islas Sandwich. Quedaron cuatro supervivientes, y echaron a suertes a quién debían matar para comérselo y sobrevivir. La suerte decidió que el desafortunado fuera un grumete llamado Richard Parker.
- En el libro Futilithy, se narra como un barco llamado Titan naufraga. Dicho libro fue escrito en 1898, 14 años antes del naufragio del Titanic, y las coincidencias son asombrosas. De entrada, el nombre de ambos barcos, el hecho de hundirse ambos en su viaje inaugural. Sus dimensiones similares (75000 toneladas y 66000, 243 m de eslora y 268) o el apellido del capitán en ambos casos (Smith).

- El libro Las musas de Rorschach, publicado por Editorial Buscarini en 2008, es fruto de un conjunto de casualidades necesarias. Los tres relatos abordan el tema de la musa y el doble, pero fueron escritos en tiempo y forma diversas, sin que los autores se conocieran.
Bien y... Tras conocer todo esto... ¿Os animais a contar las vuestras?...
Venga va; para que no se diga empezaré yo:
Vereis: Mi abuelo materno, que como ya os he contado en alguna otra ocasión, ha sido la persona más influyente en mi vida; nació el 31 de agosto de 1914, lo llamaron Ramón, pero eso no fue debido a serendipia alguna, si no a tradición de la época. Poner el santo del día era lo más habitual.
Cuando contaba 46 años nací yo, primera nieta, ojito derecho y su sombra… Hasta entonces solo había habido dos nietos…Fue también un 31 de agosto, pero de 1960… Primera casualidad…
Él falleció el 31 de agosto del 2006, o sea, que nació y murio en el mismo día pero de 92 años más tarde... Segunda coincidencia... Siempre digo que, la suya, fue una vida de circunvalación, con origen y final en la misma parada... Pues bien, además de ser su santo, era el día de mi “cuadragésimo sexto” cumpleaños... Se fue, cuando yo cumplía la misma cifra que estrenó él cuando llegué a este mundo... Tercera y cuarta casualidad…
¿Qué os parece? ¿Es o no es una serendipia?...
Como podéis imaginar, ese no fue mi mejor aniversario. No señor… Cuanto lo echo de menos... Ya os conté anteriormente que el título de este blog, era su filosofía de vida; una reflexión que supo grabarme a fuego….

P.D.: Gracias, querido Gallo.















selenedenebulae dijo
MUy bueno el post, y lo que cuentas de tu abuelo es impresionante.. Yo no sé si he tenido muchas serendipias, tal vez un día que me puse a hablar con alguien y todo lo que le dije estaba relacionado con él, sin yo saberlo, porque no le conocía. Cuando más tarde me enteré, me quedé de piedra. Todavía no me lo explico. Tal vez sea serendipia...
Muchos besos, guapa.
31 Octubre 2008 | 03:42 PM