Feliz San Valentín... Ojalá todos tengamos algo que celebrar hoy...
Esta es, en mi opinión, una de las más bellas sonatas románticas que se han compuesto a lo largo de la hstoria, que unida a la leyenda que la acompaña, hacen que, para mí, tenga un halo de romanticismo especial, y que la recuerde particularmente en días como este.
Cuentan que:
El jóven compositor sufría de una gran carencia afectiva. Su padre era alcohólico. Su madre murió muy jóven. Su hermano biológico nunca lo ayudó en nada, y, súmese a todo esto, el agravamiento de su enfermedad. Los síntomas de sordera, comenzaban a perturbarlo, al punto de dejarlo nervioso e irritado…
Beethoven solamente podía oír usando una especie de trombón acústico en el oído. El llevaba siempre consigo un papel o un cuaderno, para que las personas escribiesen sus ideas y así poderse comunicar, pero no todas tenían paciencia para eso, ni para leer sus labios…
Notando que nadie le entendía, ni lo ayudaba, Bethoven se retrajo aislándose del resto. Por eso ganó la fama de misántropo. Fue por todas estas razones, que el compositor cayó en una profunda depresión. Llegó incluso a escribir un testamento, diciendo que se iba a suicidar…
Pero la ayuda espiritual que precisaba llegó a través de una muchacha ciega, que vivía en la misma modesta pensión, donde Beethoven se había mudado, y que le dijo casi gritando: “Yo daría todo por poder ver una noche de luna”
Al oírla, Beethoven se emociona hasta las lágrimas. Al fin y al cabo... ¡Él podia ver!... Él podía poner su arte en sus composiciones…
Las ganas de vivir se le renovaron y entonces compuso una de las piezas más hermosas de la humanidad: “Sonata Claro de Luna”.
En su tema, la melodía imita los pasos lentos de algunas personas, posiblemente, los suyos o los de otros, que llevaban el féretro del un príncipe alemán que acababa de fallecer y que él consideraba su mecenas, su protector…
Mirando al cielo plateado por la luna, y recordando a la muchacha ciega, así como al preguntarse el por qué de la muerte de alguien tan querido, él se deja sumergir en un momento de profunda melancolá y meditación transcendental…
Algunos estudiosos de música dicen que las tres notas que se repiten, insistentemente, en el tema principal del 1º movimento de la Sonata, son las tres sílabas de las palabras “por qué”, en alemán…
Años después de haber superado el sufrimiento, llegaría el incomparable Himno a la Alegria, la 9ª sinfonia, que corona la misión de este compositor, ya totalmente sordo. Himno a la Alegria expresa su gratitud a la vida, por no haberse suicidado…Todo gracias a aquella muchacha ciega, que le inspiró el deseo de traducir, en notas musicales, una noche de luna…
Usando su sensibilidad, Beethoven retrató, a través de la melodía, la belleza de una noche bañada por la claridad de la luna, para alguien que no podía ver con los ojos físicos.
Yo os lo sedico a todos los que teneis algo que celebrar en este día, en general, y a la hija de nuestra querida Tess, en particular. Feliz cumpleaños a las dos, porque tú tambien eres parte en ese día.
Besos.











giverny dijo
Preciosa la sonata, me gusta, también me gusta mucho el otro "Calro de luna" de Debussy.
Petonets
14 Febrero 2009 | 01:27 AM