La kueva del oso amistoso.... ¡¡FELICIDADES!!... Rey de tu kueva
Había una vez un osito, al que le gustaba vivir la vida a tope, pero vivir la vida, no siempre es fácil. Por eso, nuestro osito recibió muchos reveses. A cada golpe, se resentía y ese resentimiento lo volvía cada vez más rebelde.

Era joven e inexperto, por ello a cada contratiempo tomaba la dirección equivocada y lo único que conseguía era hacerse más daño a sí mismo. La vida, implacable seguía dándole duras lecciones que cada vez le lastimaban más, y más, y más… Pero esa misma vida que le castigaba a su paso, le fue haciendo más fuerte. Le fue haciendo mayor. Con la edad fue madurando y aprendiendo de esas lecciones, a canalizarlas de forma positiva. También, bien es verdad, encontró a alguien en su camino que tomándole de la mano le ayudó a caminar con paso cada vez más firme.

El osito, harto de las malas pasadas del destino, decidió que lo mejor era ofrecer su cara mas fiera y desagradable. Pensó que esa era la mejor manera de que no le hicieran más daño ni le volvieran a hacer sufrir. Algo así como un oso amoroso, con caparazón de armadillo… Je je, porque además de oso fiero, también es algo exótico y diferente. Un caparazón de tortuga era algo demasiado convencional para él... Una vez tomada la determinación de ser oso arisco, acostumbraba a recibir a las visitas con estentóreos rugidos y tremendos zarpazos al aire... Por lo menos, a todo aquel que se asomara a la cueva por primera vez, él le advertía…
-¡¡Eeeeeh, forastero… kuidadito konmigo, valeee!!... Ké kuando me lo propongo; soy oso fiero, despiadado, irreverente y…. Hasta soy kapaz de hacer pupa a kién se propase en la osera…¿Entendido?... Akí mando yo y sólo te permitiré ke me visites según mis reglas… ¿OK?...

Pero claro, para todo hay que valer y él, al principio con sus rugidos y zarpazos daba el pego…. Hasta que… Empezó a decir a los visitantes cuales eran esas normas imprescindibles para poder visitar su cueva sin peligro de recibir un mordisco de oso y… Y resulta que sus reglas eran las básicas, las normales que se deben observar en cualquier lugar, sobre todo cuando estás de visita… Respetar al dueño de la cueva, hacer lo mismo con sus invitados. Conducirse con las normas básicas de educación… Vamos, algo muy sencillo de hacer… ¿No?...

Así que sólo probaron sus mordiscos en el culo y sus fuertes zarpazos, aquellos que no sabían comportarse en sociedad y se negaban a respetar a los demás, dentro y fuera de sus casas…
O sea, que a los amigos, los que van a su casa de buenas, no les supone nunca ninguna amenaza. Todo lo contrario. Él da cobijo en la cueva y bajo su mismo caparazón, a todo aquel que lo necesite… Aunque no se lo pidan directamente, pues es muy listo y sabe leer entre líneas cuando alguien necesita unas palabras que reconforten y hagan sentir mejor.
Total que al final; ese oso fiero, cascarrabias y gruñón... Es un adorable, noble y maravill-oso, tipo.Amigo de sus amigos, con el que siempre se puede contar.
Amante de la naturaleza, sabe disfrutar como nadie de sus rincones favoritos... Pero sobre todo, sobre todo, de lo que más disfruta es... De la repostería y de las plantas.
Algunas, las cuida con verdadero amor, su amor, el de la jardinera, que lo tiene encandilado y le entiende como nadie Si amigos, como veis este osito fiero, no está solo. Tiene un amor, y un montón de amigos… Eso no se consigue siendo un oso maloso… ¿Verdad chic@s?... Pues eso

Feliz cumpleaños, mi querido Puli…

Te queremos mucho.









elsolterosensible dijo
Copiaré partes de lo que acabas de escribir con tu consentimiento.
Besos
22 Febrero 2009 | 01:00 AM