Leemos mal el mundo y luego decimos que nos engañan… (R. Tagore)
Es cierto, porque... Vamos a ver; somos libres, porque sabemos (o nos han enseñado) que uno, el primero y primordial, de los derechos humanos es la libertad.
Entonces, la reclamamos, la exigimos, incluso los más osados luchan a brazo partido por conseguirla... ¡¡Fantástico, maravilloso, sublime!! Pero... ¿Hemos de luchar sólo por la nuestra o también por la libertad de los demás?...
Yo tengo la libertad de expresar lo que pienso, lo que siento, lo que me gusta y lo que no, pero... ¿Y cuando aparece alguien que no está de acuerdo conmigo? ¿Qué hago?...
Mi libertad a la libertad ¿Me da derecho a ofender? ¿A faltar al respeto? ¿A lastimar porque no consigo que piensen como yo?... Entonces... ¿Y la libertad de opinión? ¿Y la de elección de ellos? ¿Los otros no tienen libertad?
Si lo único que han hecho ha sido ejercer su derecho, sin ofender. Si nada más han expresado su punto de vista (que quizás sea diametralmente opuesto al mío ¿Por qué no?) ¿Tengo derecho a aplastarlos con insultos y de malas maneras?... ¿Dónde están entonces sus derechos como personas a expresarse y pensar diferente?
Cuando proclamo mis derechos libertarios... ¿Estoy proclamando también mi derecho a ser egoísta y pensar sólo en mis derechos olvidándome del de los de los demás a no estar de acuerdo?
Es posible que mis opiniones, formuladas con toda libertad, no tengan otras opiniones afines. Incluso, podría ser que alguien se sienta ofendid@ por ellas (cuestiones de raza, sexo, religión, ideología política). Si yo me conduzco con educación... ¿Tiene derecho los que se sienten ofendidos a tratarme con cajas destempladas e insultarme todo lo que quieran?
Creo, (yo personalmente) que la primera norma para expresarse libremente es no pisotear a nadie, para ello lo básico es conducirse con un mínimo de educación y respeto, para que todos podamos hacerlo igual. Sí, ya, ya sé; son normas y las normas significan una pizca menos de libertad, pero... ¿Acaso hay alguna fórmula mejor para que la buena convivencia sea posible?
Otra libertad, es la de elección. Nadie tiene derecho a coartarme, ni siquiera en nombre de la amistad. Es cierto que, a la otra persona, le puede molestar mi elección de amistades, hasta el punto de retirarme la suya... ¿No es eso una coacción? ¿No es una forma de coartar mi independencia de criterio?... Quizás sí, pero debo aceptarla porque también es la libertad de elección de la otra persona. Es, un acuerdo tácito, dentro del juego de las relaciones humanas.
¿Puede alguien auto definirse como libre, sin respetar la libertad de quienes le rodean? O dicho de otra manera ¿Puedo reclamar, a voz en grito, por activa y por pasiva, mi derecho a ser libre y no aceptar que los demás tengan el mismo derecho?... Hombre, poder, claro que podría, pero esa sería la ley del embudo... Y de democrática tiene bien poco, por no decir nada... ¿No creeis?... ¿Se puede ser libre sin comportamientos democráticos?
Entonces, para concluir, hago mía esta frase de Bakunin:
"Yo soy libre solamente en la medida en que reconozco la humanidad y respeto la libertad de todos los hombres que me rodean"









kilifa dijo
Yo tambien creo en esa norma. La de no pisotear a nadie. Con respeto y con educación...
Alucino como eres capaz de expresarte amiga...
Besitos guapa. Te invito a que vengas a mi casita, y que te embriague la paz que transmite (mi ) el mar.
besitos preciosa
18 Marzo 2009 | 09:34 AM