Que sí, que sí... que no, que no... Pero... ¿Qué es el plan de Bolonia?
El proceso de Bolonia es el nombre que recibe el proceso iniciado a partir de la Declaración de Bolonia, acuerdo que en 1999 firmaron los ministros de educación de la Unión Europea en la ciudad italiana de Bolonia. Se trató de una declaración conjunta que dio inicio a un proceso de convergencia que tenía como objetivos facilitar el intercambio de titulados y adaptar el contenido de los estudios universitarios a las demandas sociales. La declaración de Bolonia condujo a la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, un ámbito al que se incorporaron países incluso de fuera de la Unión Europea y que serviría de marco de referencia a las reformas educativas que muchos países habrían de iniciar en los primeros años del siglo XXI.
Para muchos sectores de la sociedad, el Proceso de Bolonia va más allá de lo firmado en Bolonia, comprendiendo aspectos relativos a toda la reforma universitaria que se consideran más importantes, especialmente aquellos referidos a la financiación de la universidad pública, y cuenta con muchos detractores.
Los cambios más sustanciales que se van a producir se pueden sintetizar en tres grandes grupos: las adaptaciones curriculares, las adaptaciones tecnológicas y las reformas financieras necesarias para crear una sociedad del conocimiento:
El proceso de Bolonia en España:
A diferencia de lo que ha sucedido en la práctica totalidad del EEES, donde se ha adoptado la estructura de 3 cursos para los Grados y 2 ó 3 cursos para másteres y postgrados, en España los títulos de Grados y Postgrado, establecidos mediante Real Decreto, tienen la siguiente estructura: Grados de 4 cursos y másteres postgrado de 1 ó 2 cursos. Las adaptaciones tecnológicas están suponiendo una auténtica revolución en las universidades españolas que se pueden considerar bastante tradicionales en este aspecto. Se producirá una homogeneización y reducción del número de titulaciones actualmente existentes, así como los másteres. Los grados serán más generales, mientras que los másteres serán más específicos y estarán enfocados al mercado.
Críticas
Desde sus inicios, el proceso de Bolonia ha recibido críticas en toda Europa por distintas razones y sectores. En el caso de España, el movimiento de oposición más importante es el liderado por el movimiento asambleario universitario.
Estas asambleas (algunas de ellas son órganos máximos de representación estudiantil como las de Sevilla) se oponen al proceso y piden un paro total para entablar conversaciones como representantes legítimos de los alumnos que representan. Además, acusan a la CREUP (Coordinadora de Representantes de Estudiantes de 20 de las 45 Universidades Públicas) de no representar realmente los intereses de los alumnos y de vivir a las órdenes de los responsables universitarios.
Estas Asambleas se organizan a nivel estatal y están formadas por estudiantes universitarios. Las objeciones al proceso van desde críticas respecto a la capacidad de mejorar la enseñanza universitaria, a críticas enmarcadas en la idea de que las reformas pretenden una progresiva política de mercantilización del mundo universitario.
Los distintos colectivos han realizado manifestaciones y encierros por gran número de facultades españolas durante la última década.
El día 18 de marzo de 2009, los mossos d'esquadra cargaron contra los estudiantes que protestaban por el desalojo el mismo día de 50 estudiantes que llevaban cuatro meses encerrados en el rectorado de la Universidad de Barcelona. La acción fue apoyada por el Gobierno catalán y el Consejero de universidades.
Hubo un centenar de heridos entre manifestantes, policías y personas sin relación con la manifestación, varios de ellos periodistas.
Al día siguiente hubo un paro de escuelas e institutos, en principio no convocado contra el Plan Bolonia, sino por la nueva ley y las medidas en educación primaria propuestas por el Conseller Ernest Maragall, la LEC, pero se hicieron actos de solidaridad con los agredidos por los mossos. Las cifras de manifestantes oscilan entre 80.000 y 23.000, según la Guardia Urbana o los organizadores.
Otros sectores ajenos al movimiento estudiantil también realizaron concentraciones en protesta por lo ocurrido, entre ellos los periodistas agredidos.
Falta de democratización del proceso:
Profesores y alumnos han acusado al proceso de elaboración de la reforma universitaria iniciada en Bolonia de falta de democratización:
"No pretendo abrir aquí un debate sobre la meritocracia o sobre la democracia censitaria, pero constato que, en contra de lo que a primera vista podría parecer (y resultaría deseable), la presunta democratización en el acceso a los cargos ha provocado la generalización de procedimientos dudosamente democráticos, lo que en el caso de la elaboración de los nuevos planes de estudio se ha concretado en la designación, por parte de las autoridades académicas, de comisiones pretendidamente técnicas que terminaban decidiendo acerca de cuestiones de contenido a uña de caballo, eliminando asignaturas y proponiendo otras nuevas, sin dar ocasión a que tuviera lugar un debate abierto, en el que pudieran participar todos los sectores afectados." (Manuel Cruz, Catedrático de Filosofía en la Universidad de Barcelona y director de la revista Barcelona METROPOLIS)
Falta de financiación
Otra de las críticas se ha dirigido a la falta de financiación europea y nacional para implantar la reforma.
Así, en el caso de España, el rector de la Universidad de Sevilla ha denunciado que no se especifique en los nuevos planes de estudios de la facultades sevillanas mandados a revisión por la ANECA cómo se va a implantar lo reglado por el Real Decreto en cuestión de número de alumnos por clase y seguimiento del trabajo personal del alumno, puesto que no disponen de medios ni estructuras suficientes.
Por parte del alumnado, se ha criticado que la reforma no venga acompañada de un aumento de becas sino del fomento de los llamados préstamos-renta, préstamos públicos ligados a renta futura.
Mercantilización de la universidad pública:
La mayor parte de las críticas al plan Bolonia se han centrado en la mercantilización de la universidad pública que según sus críticos conlleva la reforma universitaria.
Esta denunciada mercantilización del conocimiento se relaciona con un informe presentado en 1995 (tres años antes de aparecer la Declaración de Bolonia) por la European Round Table of Industrialists (ERT) o Mesa Redonda de los Empresarios Europeos, lobby que agrupa a ejecutivos de multinacionales como Nestlé, British Telecom, Total, Renault o Siemens entre otras.
Este informe tenía por objetivo "presentar la visión de los empresarios respecto a cómo ellos creen que los procesos de educación y aprendizaje en su conjunto pueden adaptarse para responder de una manera más efectiva a los retos económicos y sociales del momento". Así, la ERT declaraba unas aspiraciones muy similares a las que luego se recogieron en el plan Bolonia
Así pues, la visión crítica frente al plan Bolonia se fundamenta en la idea de que el poder económico europeo, representado por estos poderosos lobbys de conglomerados empresariales, ha sentado las bases de esta reforma universitaria.
La reforma universitaria es, por tanto, según sus críticos, una reforma fundamentalmente económica que pone a la universidad al servicio de la empresa privada, una realidad que ha querido camuflarse con los cambios que se juzgan positivos para desarrollar un espacio común de educación en Europa.
Los críticos al proceso de Bolonia han señalado varias vías por las que se implantaría la mercantilización de la universidad pública:
-Equiparación práctica del horario estudiantil al de un horario laboral debida al aumento de las horas lectivas presenciales obligatorias que se requieren para aprobar la cantidad de créditos necesarios.
Se entiende desde los sectores críticos al plan de Bolonia que el cambio provocará una elitización de la enseñanza universitaria, en cuanto para acceder a ella será necesario disponer de mayores cantidades de dinero sin trabajar para ello, pues el aumento de horas presenciales obligatorias (especialmente en posgrado) dificultaría trabajar y estudiar al mismo tiempo.
Por otro lado, estos aumentos en los costes económicos (de tiempo y dinero) que supone la adaptación al EEES, no se compensan con un aumento eficaz de las ayudas y becas nacionales o europeas en este ámbito.
Profesionalización del estudiante:
Según sus críticos, en el proceso de Bolonia la universidad se concibe como productora de individuos válidos para introducirse en el mercado laboral europeo. No se trata ya de desarrollar y transmitir conocimiento o incluso conocimiento con aplicación social sino de formar trabajadores. En este sentido cualquier aplicación social del conocimiento va a tener que ser impulsada por empresas privadas y, por tanto, presumiblemente motivada por intereses privados.
Argumentos a favor
Existen también agrupaciones de rectores, profesores, estudiantes y jóvenes que se han posicionado a favor del proceso de Bolonia.
-La conferencia de rectores europeos de la Asociación de la Universidad de Europa (EUA) y, en España, la CRUE apoyan la reforma, si bien algunos rectores han expresado sus críticas respecto al modo en el que se ha implantado.
Entre los jóvenes y estudiantes que apoyan la reforma se encuentran la CREUP, que ha acusado a las asambleas estudiantiles anti-Bolonia de manipular las opiniones de los alumnos, y las Juventudes Socialistas de España.
Los argumentos esgrimidos a favor del proceso de Bolonia pueden sintetizarse en los siguientes puntos:
-La reforma universitaria contribuirá al desarrollo de la cultura europea:
"Crear un espacio universitario común es una necesidad imperiosa para avanzar en la construcción de Europa. Eliminar las barreras académicas favorece la movilidad de los ciudadanos, contribuye al entendimiento de la diversidad y riqueza de la cultura europea, y es coherente con el actual proceso de globalización." (Daniel Peña, Rector de la Universidad Carlos III de Madrid)
-Que el sistema de créditos ECTS es más justo que el sistema anterior.[cita requerida] Los defensores del proceso de Bolonia argumentan que, en el sistema actual de créditos, el tiempo que los estudiantes invierten en una asignatura depende del nivel exigido por cada profesor y que, por lo tanto, los créditos no se corresponden objetivamente con un número de horas de trabajo. Según los defensores de Bolonia, este problema se solucionará con los créditos ECTS, que sí tienen en cuenta las horas no lectivas que el alumno invierte en su aprendizaje. Frente a las críticas que señalan el exceso de horas exigidas por los nuevos créditos ECTS y la incompatibilidad de esta exigencia con una vida laboral, los defensores de Bolonia defienden la posibilidad de una dedicación a tiempo parcial.
-El sistema de Grado/Máster/Doctorado es el que está más instaurado en la mayor parte de los sistemas educativos de Europa.
-Las nuevas metodologías docentes obligarán al profesorado a una formación continua que tendrá como objetivo mejorar la calidad de la enseñanza.
-Los defensores del proceso esperan que mejore las salidas laborales de los universitarios, ya que los títulos estarán reconocidos en todos los países firmantes de la Declaración de Bolonia, además de porque los nuevos planes de estudios están más enfocados a la formación de los profesionales que la sociedad demanda.
-Los defensores argumentan que la apertura a la sociedad que exige la reforma universitaria no implica una mercantilización de la universidad pública:
"Que las Universidades tengan entre sus objetivos ser más eficaces y eficientes en su respuesta a las demandas y necesidades sociales, no implica en absoluto «venderse a las empresas privadas» y, muy al contrario, un aumento de su financiación puede permitir dedicar más recursos y esfuerzos a la imprescindible investigación básica para la generación del conocimiento.








tess dijo
Muy buena información Lidia.
La realidad de Bolonia parte de un planteamiento mucho más interesante desde el punto de vista académico, como preparación para crear profesionales abiertos a distintas disciplinas y con capacidad de moverse laboralmente fuera. No dudo que dentro de unos años esto sea así, pero como todo el problema radica en los pricipios, en la desinformación que tienen los estudiantes y los padres de éstos, como es mi caso, puesto que mi hija el próximo curso comenzará universidad; desinformación que de momento no puede subsanarse porque incluso lo "informadores" están desinformados, se agarran a lo que piensan que pasará, pero sin certeza; todo esto desde el punto de vista académico, por que el politico y económico donde se centran las posturas, está claro.
Ayer me fui con mi hija a AULA, para conseguir información universitaria, puesto que tiene dudas sobre que camino tomar. Opciones:
Publicidad y RRPP: Ninguna de las Uni. públicas ni de las privadas que hay tienen el Bolonia para el proximo curso y nadie te informa en cómo eso puede repercutir en los proximos años.
Turismo bilingüe: Parece que este camino está más claro, hay planes de estudio organizados en varias univ.
Magisterio: Esta si que va a ser la leche, cambios importantes en la nomenclatura, en el tema especializaciones, buff.... les van a dar caña.
En esta si se hace obligatorio la realización de master, como en Derecho, Ingenierias superiores.....
Vamos, que pinta genial la idea Bolnonia, lo que me da pánico es la realidad Bolonia para el próximo curso, todo con alfileres.
Besos
26 Marzo 2009 | 12:47 PM