Poner Empeño, Recoger Humo
Llegaste sin esperarlo;
como suele llegar,
lo que merece la pena.
Convencida ya
que eso era todo,
que no había más.
Resignada a vivir
mis mundos inventados
sin más horizonte que soñar.
Te trajeron a mi puerta,
el verano y el azar,
así, como por jugar.
Así, sin querer queriendo,
te colaste en mi existencia
revelando carencias,
cubriendo vacíos con tu presencia,
hasta entonces desconocidos
porque nunca nadie los llenó.
Me enseñaste a ser yo,
a pedir, si es preciso, el cielo
a tener por derecho sueños,
anhelos, voluntades y deseos,
que nunca antes me atreví a soñar.
Pero...
Me creí dispuesta a intentar,
y al probar las alas te evaporaste,
como el humo en un sueño,
al instante de saltar.
Sólo quedó el vacio,
la nada bajo mis pies.
Fui en el aire pájaro sin rumbo
a merced del viento y la nada
presa del vértigo al mirar el mundo
y no hallar el faro de tu mirada.
Pensé en esos momentos
ya no tienes pluma mágica
no serás capaz de elevar el vuelo.
Entonces probé. ¡Agité las alas!
Alcé la vista del suelo,
y encontré nuevas miradas.
Ahora soy, porque quiero serlo.
Porque soy capaz y puedo hacerlo.
Es cierto, ya no estás.
Y me duele, no lo niego.
Pero igual puedo alzar el vuelo.
Me di cuenta que sin ti;
también soy capaz de volar.








tess dijo
Somos Ave Fenix, capaces de remontar el vuelo, incluso de renacer con más fuerza de nuestras cenizas. Yo también he descubierto que quien pensaba me daba alas, realmente me estaba absorbiendo, cercenando, coartando...ahora me he dado cuenta de la verdadera libertad, de lo que soy capaz sin que nadie me cuestione y sin tener que justificar cada acción... ahora vuelo alto con otras compañias como la tuya.
Besos por las nubes de los sueños y las ilusiones.
29 Abril 2009 | 02:16 AM