¿Cuánta resistencia, creen nuestros legisladores, que tiene una madre?... Seguimos contigo; Pilar

Todo tiene un límite; la paciencia también. Quizá sea lo que más rápidamente se llega a ese límite. Y si hablamos de una madre a la que, injustamente, la han privado de ver a sus hijos, entonces ese límite se mantiene en un estado de zozobra que acaba convirtiéndose en ansiedad y en un no saber qué hacer o hacia dónde dirigirse.
Eso es lo que le está ocurriendo a nuestra amiga Pilar Castillo Escobar .
Tras estos meses sigue sin poder ver a sus hijos, pero es que además, todo sigue estancado. Y ella con el desasosiego de no saber si apremiar a su abogado; solo faltaría que el Sr. se molestase y desistiera de querer representarla, o seguir paciente y desesperadamente, aguardado que alguien haga algún movimiento.
Exasperante amigos. De veras que esta mujer se está ganando el cielo.
Es víctima de una injusticia tras otra, y aun, tiene que andarse con pies de plomo si quiere tener una mínima esperanza de querer recuperarlos.
Indignante. ¡¡¿Pero es que nadie es capaz de ponerse en su lugar?!! ¿Es que el abogado que la asiste, y que a menudo se olvida de ella, no tiene hijos? ¿Los jueces y legisladores que deben emitir sentencias y las dilatan de forma agónica, tampoco? ¡¿Pero qué esperan de esta mujer?!
Encima, además de todo esto, la que tiene la sensación de estar bajo el microscopio de jueces, fiscales y asistentes sociales, es ella. Con el desasosiego que produce sentir que, cualquier paso en falso, puede dar al traste con todo lo conseguido hasta ahora.
¡¡Por Dios!! Pero... ¡¿Es que se han olvidado que están tratando con un ser humano?! ¡¿Hasta dónde piensan que puede llegar su resistencia?!
Y claro, bueno, pues así está ella. En ocasiones resignada. Otras contra el suelo. Y otras, rondándole ideas "drásticas" que acaben con esta agonía. Afortunadamente estas últimas, duran poco en su mente, pero es de comprender. Se necesita tener los nervios de acero, para soportar todo lo que ella está soportando, desde hace tanto tiempo.
Por eso vuelvo a traer su caso a este blog. Para que, entre todos, la animemos y vuelva a sentir que no está sola. Hasta que los que tienen la obligación de hacer su trabajo (que para eso les pagamos) decidan por fin a hacerlo.
¡¡Ánimo Pilar!! No estás sola. Sabes que removeremos lo que haga falta. Pero tus niños volverán a estar contigo. Ya verás como sí










crazylove dijo
¡Ánimo Pilar! Sé que no lo estás pasando bien, no te conocía, pero a veces la vida se porta así. Un abrazo y todo mi apoyo. Seguiré tu caso. Un saludo.
14 Mayo 2009 | 07:12 PM