Multitudinario y sentido homenaje a Pepe Rubianes
Ayer tuvo lugar, en el Palau Sant Jordi, un multitudinario homenaje al humorista y actor Pepe Rubianes, promovido y llevado a cabo por sus compañeros y amigos.
Entre los asistentes, se podría decir que no faltó nadie, aunque como bien apuntó Carles Flavià, se echó enfalta algún detalle por parte del Sr. Zapatero, detalle que sí ha tenido con otros artistas recientemente fallecidos...
Pepe, ese mordaz e ireverente enfant terrible de la palabra. Espíritu libre, a menudo istriónico e incomprendido, pero siempre, siempre, dispuesto a echar una mano donde hiciera falta.
El acto, quedó englobado como el último festival de Rubianes en pro de las labores humanitarias que el Pare Manel lleva a cabo con los jóvenes en barrios humildes. Parte de la recaudción también irá a parar a los proyectos que la futura fundación "Pepe Rubianes" tiene previstos realizar en Kenia, continuando la labor que el artista había iniciado en ese país.
Entre los más de 14.000 asistentes, caben destacar al presidente de la Generalitat, José Montilla; el consejero de Cultura, Joan Manuel Tresserras; la consejera de Justicia, Montserrat Tura; el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, espectadores de excepción, que en más de una ocasión tivieron que escuchar las críticas mordaces que, en clave de humor ácido, les fueron lloviendo desde el escenario durante las más de tres horas de duración del homenaje.
Tres horas de recuerdos, alusiones, imitaciones y emociones que en algún que otro momento quebraron la voz de sus amigos, entre ellos: El tricicle, Buenafuente, Sardà, Lucrecia, Manel Fuentes, Serrat, Pavlovsky y el ya mencionado Carles Flavià quizá uno de los mas emocionados de la noche. Amigo desde hace años y, como él mismo dijo, testigo presencial y destinatario de la última sonrisa de Pepe.
Realmente un espectáculo con los sentimientos a flor de piel.
Hasta siempre Rubianes.





