Un sueño, transformado en pesadilla...
Hoy es ayer,
es mañana,
es lo de siempre.
Tu miseria no tiene futuro
ya no hay futuro en este lugar.
Lo buscas en otros mundos.
Te dijeron,
que al otro lado del mar.
Pones en manos sin escrúpulos,
tu vida,
tus esperanzas,
tu afán;
lo que de valor te queda.
Era el precio de soñar...
Poco tienes que perder,
pues nada tenías ya.
Te aventuras en un viaje,
pleno de sinsabores,
que no tiene vuelta atrás.
Llevas, por todo equipaje,
tus ansias de mejorar.
Las penurias del camino,
¿Quién las comprenderá?
Solo quien como tú,
antes ya , lo haya vivido,
sabrá lo que has sufrido,
en esa patera débil
que te trajo a este lugar.
Tu cuerpo hecho jirones...
¿tu sueños?...
desvanecidos.
Tu arrojo, se ha terminado.
¡No sabes, ni por qué has venido!
Por querer sobrevivir,
casi la vida has perdido.
Eran castillos de naipes
todo lo que te habían dicho.
Por quererlos alcanzar;
has andado millas.
Es, el sueño del que oíste hablar;
transformado en pesadilla...














Cqade dijo
Hermoso poema. Sobrecogedor. Me quedo con dos ideas: la del viaje que no tiene vuelta atrás (dónde quedó la familia, los amigos...) y los sueños desvanecidos.
De vez en cuando conviene que alguien (en este caso tú) nos vuelva a abrir los ojos.
Un saludo.
7 Agosto 2009 | 09:36 PM