Ausencia

Eres urdimbre de sueños
en la que tejo mis noches
con la trama de hilos dorados;
que devana mi memoria.
Hoy, cada pliegue de mi piel
plañe tu ausencia.
Dolorido por la añoranza
mi ser grita tu nombre.
Invadido por la melancolía
a la que le lleva tu ausencia,
serenada apenas por la esperanza
En la curva de mi cintura,
allá donde deja de serlo,
dejaste olvidado un beso
que aun quema mi voluntad
y me convierte en hoguera
cada vez que lo recurdo.
Aun siento tus manos recorrer mi piel
a ciegas aprendiéndote el paisaje,
pliegue a pliegue,
igual que el río desde su fuente,
se ajusta al cauce,
y desciende,
lamiendo cada roca,
cada valle.
A la sombra de cada puente.
Y si se seca la fuente;
se seca el cauce,
se consume de tristeza el valle.
Se torna inútil el puente…






gaomy dijo
Me gusto la parte en que le dices que dejo olvidado un beso, me enternece la manera en que narras el amor, la escena, las sensaciones.
Un beso.
3 Octubre 2009 | 03:09 AM