Mi fiel compañera
La he vuelto, a sentir;
alegre, vivaracha, inquieta.
De nuevo estuvo conmigo,
Pude sentir sus risas,
recordar sus anhelos.
La niña de largas coletas.
¡Bien arriba! Bien tirantes,
bien sujetas …
Con cintas anchas de cielo,
serpentinas brillantes,
de vestidos de domingo.
Me miraba, abstraída en su juego,
con la piedra del azar en la mano,
y en la otra mano…
Pan, con chocolate y sueños.
Ilusiones y utopías,
danzaban en sus vivos ojos.
La rayuela aguarda tu lance.
Dudas de tiza, cuadriculan el suelo.
Desde la distancia del tiempo,
se me escapa una sonrisa;
ternura de madre ahora,
que indulgente se derrama,
No temas niña mía;
lanza tu piedra y aguarda.
Es la ruleta de la vida.
Desde que naces…
Tu suerte está echada.
Se detuvo, me observó.
Se acercó,
devolviéndome la sonrisa.
Dijo… Sé quién eres.
Te conozco...
Siempre estoy en tu interior…
Miró el entorno… me miró…
Dijo que, afuera, todo era distinto;
el mundo, el paisaje, los juegos,
la vida, la gente… Yo.
Pero dentro,
allá donde ella existe...
Allá sigo siendo yo.
Que la cuido, que la aliento.
Que, de quimeras nuevas la alimento;
por eso se siente a gusto.
Dijo también,
que la invoque cuanto quiera,
que estará ahí por mucho tiempo.
Mientras la siga mimando,
no se moverá de mi lado.
Ella siempre será,
mi fiel compañera….






juegos de estrategia dijo
muy buena entrada, saludos
9 Noviembre 2009 | 12:36 AM