Mi amante de viene y va
El sólo olor a salitre me dice que ya estoy en casa. El rumor de sus olas me hace sentir un poco menos huérfana y lejana.
Sentada, desde el otero de siempre te observo, majestad.
Te hablo de tú a tú, pero te guardo respeto. Como se respeta al hermano mayor que todo lo sabe, que todo lo puede. Como se respeta al que sabes paciente, pero más fuerte que tú.
Tu inmensidad sobrecoge y da paz a la vez. Desde aquí te miro y; me siento tan pequeña... Pequeña y fascinada por tu inmensidad.
Hoy, como cuando era niña, he vuelto a encogerme abrazando mis rodillas balanceando mi cuerpo al ritmo cadencioso del sonido de las olas. Así, al compás de viene y va, siento que mis angustias se marchan acunadas por los sonidos del mar... Mi mar.
Tus azules evocan miradas queridas, y en algún momento perdidas; cuando el sol juguetea en tus aguas salpicándola de agujas doradas.
Cuando la ira me atrapa, me identifico con tus aguas bravas. Revuelta en la espuma dejo penas olvidadas. Hasta la perversa tormenta tiene un gris especial si se refleja en tu lienzo, de espejos rotos.
Eres mi mejor amante. El que mejor se ciñe y lame mi cuerpo, cuando en compañía de la luz de la luna me sumerjo entregada en ritual a tu danza. Me invades, me posees, me manejas a tu antojo, me acaricias y me calmas. Nadie me ampara como tú me acoges. Nadie como tú me mece y me abraza.
Me depositas purificada suavemente en la playa, y bajo las mismas estrellas que jaspean de brillos tus aguas, dejo que la brisa y tu aroma me adormezcan. Son instantes de renovada quietud, que me hacen sentir con fuerzas para volver a empezar. Tú, mi amante amado y correspondido. Tú, mi amor azul de viene y va.











tess dijo
Tu mar, mi mar.
Tú le disfrutas de cerca, yo necesito de vez en cuando visitarle, como al amante lejano, quizá por eso más deseado.
Tu mar, mi mar.
BesoTess salados
18 Noviembre 2009 | 02:36 AM