Sois formidables
Hay días que, cuesta tanto subirse al mundo. Días en los que por suerte, o infortunio, se diría que por conjunción astral parecen confluir todas las decepciones en un único ser.
Días largos y grises en los que te preguntas si alguna de las cosas que haces y por las que luchas merecen la pena. Si alguna de las cosas en las que crees tienen sentido.
Son días en que todo se te antoja cabeza abajo y el ánimo está cercano a tirar la toalla, a dejarlo todo y dedicarme a las cosas que llevan tiempo diciéndome que deberían ser mis únicas ocupaciones, y mis únicos objetivos. Que no es tiempo para sueños, no tengo motivos ni edad.
Días en que la montaña se antoja más alta e inalcanzable que nunca y empiezas a plantearte dejar de intentar escalarla. Entonces...
Entonces enciendo esta pantalla, sin vida ni sentimientos y aparecéis vosotros, todos vosotros; diciendo que me echáis de menos.
Preguntándome qué me pasa. Porque habéis notado que algo me ocurre. Tan sólo el hecho de que os cuento menos cosas que de costumbre es el detonante. Y me conmueve. Y me fascina.
Allá, no sé donde, alguien, muchos alguien; me dicen que echan en falta el movimiento habitual en mi mundo. Un mundo construido de realidades que sólo les interesa a anónimos, unos con nombre otros sin él, unos con rostro otros sin él. A unos he tenido la fortuna de conocerlos y poder abrazarlos. A otros los leo y tengo el inmenso placer de poder conversar de forma virtual con ellos A unos los conozco menos, a otros más, pero todos se han convertido en compañeros de sueños y de tertulias.
Desconocidos conocidos, que demuestran saber mucho más de mi que quienes respiran cada día a mi lado. Personas lejanas, que se dan cuenta de que algo está pasando en mi interior, mucho mejor que quienes pueden mirarme a los ojos.
Esto me asombra y me conmueve, y a la vez, hace que renazcan las ganas. Las ganas de seguir, las ganas de estar con vosotros, las ganas de tirar hacia delante.
En esos momentos respiro hondo y pienso que sois formidables y yo una afortunada por teneros. Que por vosotros merece la pena seguir aquí. Seguir haciendo lo, que quiera que sea que haga, que os gusta y nos acerca tanto que puedo sentir muy cerca vuestro calor.
Es entonces cuando renazco de las cenizas del hastio, alzo el vuelo y vuelvo a soñar, para que los sueños se hagan realidad. Entonces es cuando vuelvo a decir que; nada es imposible y todo puede suceder.
Gracias amitg@s, gracias por estar siempre ahí. Con vosotros todo es posible y por eso os quiero.















fenicia dijo
Sin mas palabras te envio un abrazo.
Fenicia
19 Noviembre 2009 | 06:04 PM