Ley del aborto... Una ley que protege, pero no obliga...
Hay leyes, es cierto, que están ahí para obligar o simplemente para decirnos como nos hemos de conducir en sociedad, para que la convivencia sea lo más llevadera posible. Son leyes como las que nos impiden discriminar por sexo, raza, procedencia o credo. Otras nos impiden apropiarnos de lo ajeno, o tomarnos la justicia por nuestra mano. Otras nos obligan a contribuir, de diferentes maneras, con la sociedad.

Pero también existen otras leyes que se limitan a proteger.
Proteger al que toma una decisión personal a la que tiene derecho. Insisto estas leyes protegen, pero no obligan. Entre estas se encuentran, por ejemplo, la ley del divorcio o la, cada vez más controvertida, ley del aborto; que están ahí para proteger a quienes toman dichas opciones, pero no obligan a nadie a tomarlas ni a ejercerlas. ¿De acuerdo? Entonces...
¿Por qué unos cuantos nos empeñamos en decidir cómo deben vivir los demás?
Los más conservadores se rasgan las vestiduras cuando otros deciden que no quieren, o no pueden, o no están preparados, para tener hijos.
¿Por qué tú quieres decidir cómo debo vivir yo? ¿Qué sabes tú de mis circunstancias?
Si no estás de acuerdo con esta práctica, simplemente, no la ejerzas tú, pero déjame a mí tomar mis propias decisiones, porque las consecuencias de ellas, las voy a tener que vivir yo... Me van a marcar la vida a mí.
Todos sabemos que, al correr del tiempo, quienes más se opusieron a la ley del divorcio, son los que después más veces han hecho uso de ella. Seguro que a todos nos vienen a la mente unos cuantos nombres muy "populares"... Bien, pues esos sólo son los que saltaron a la palestra, imaginaros cuántos habrá que no conocemos. No pasa nada, están en su derecho, yo lo único que critico es la falta de coherencia... por no decir de sinceridad...
Con el aborto ocurre lo mismo. Tener esa ley en nuestro país significa democratizarlo, para que haga uso de él quien quiera o quien lo necesite... y no solamente quien tenga medios para pagar clínicas privadas o para ir a otro país a abortar. O quienes a la desesperada, por pertenecer a capas sociales desfavorecidas, arriesguen la vida en clínicas (por llamarlo de alguna manera) clandestinas con los consiguientes riesgos.

¿De veras alguien piensa que disponer de esta ley hace que una mujer vaya a abortar como la que va a la peluquería? Por favor, no frivolicemos; quien piensa así es porque no se ha visto nunca en el caso. No olvidemos que no deja de ser una intervención quirúrgica, y como tal tiene sus riesgos físicos, a parte de la carga psíquica que supone para la paciente. Creo sinceramente que, quien se ha visto una vez en este trance, hará todo lo posible, habido y por haber, para no tenerse que ver una segunda.
Ahora, rizamos el rizo... Ponemos el grito en el cielo porque las menores de 16 años no deberán rendir cuenta a los padres si deciden abortar... vuelvo a repetir; esta ley protege a quien necesite hacerlo, PERO NO OBLIGA...
Sinceramente, si nuestra hija necesita abortar y lo hace sin decirnos nada, no busquemos la culpabilidad en la permisibilidad del estado, si no en nosotros mismos y en nuestra relación con ella.
¿Cuántos siguen pensando que un embarazo no deseado en nuestros adolescentes es algo así como la ley del talión? ¿Cuántas veces hemos oído aquello de; "quién la hace la paga"? ¿Es esto motivo suficiente para que un niño venga al mundo?
Motivos de múltiple índole (la mayoría religiosos) nos pueden llevar a querer que nuestra hija lleve a término un embarazo no deseado ¿Por qué tiene que cargar ella con nuestros prejuicios, y un bebe para cuyo cuidado y crianza no está preparada porque nuestras creencias están cruzadas con las suyas? ¿Quién se va a hacer cargo de ese bebé?

Vuelvo a repetir, cuando las cosas llegan a este punto, no es la nueva ley la que está fallando...
No se está preparando una ofensiva de abortos clandestinos como una especie de moda o rebeldía adolescente hacia los padres, no. Los servicios médicos, siempre van a aconsejar a la menor que lo mejor es que hablen con los padres, que lo comuniquen a sus tutores. No se trata de reírle las gracias a nuestras hijas a espaldas los progenitores, no.
Esta ley lo que hace es proteger el derecho de la menor a tener la última palabra en este asunto.
¿Qué tipo de madre va a ser una adolescente a la que obligan a tener a su hijo? ¿Qué tipo de futuro le espera a ese hijo?
Por supuesto, se va a respetar su privacidad; cuando ella no quiere que sus padres se enteren de algo tan serio, será por algo... ¿No?... Pero el consejo de que lo comunique y busque el apoyo de ellos, siempre va a estar ahí por parte de los profesionales. Aunque, al final, será su voluntad la que prevalezca, puesto que ella será quien lo deba cuidar en el caso de tenerlo.
Cuando nuestra hija nos oculta algo así, ¿No creéis que han fallado muchas otras cosas antes? Algo así como; la fluidez de nuestra comunicación con ella, la comunicación y el consejo en las precauciones en sus relaciones, enseñar a los hijos a responsabilizarse de sus actos. En definitiva la fluidez de diálogo....
Por ello digo, gobernemos nuestra vida, para que no se tenga que llegar al caso de que nuestras hijas se vean obligadas a hacer uso de esta ley, pero dejemos de querer gobernar la vida de los demás, en función de lo que a nosotros nos parezca bien o mal.
Un hijo JAMÁS debería ser una consecuencia (si es mayor para...eso; también es mayor para apechugar...con las consecuencias... ¿Os suenan estos argumentos? ¿Os parecen razonamientos suficientes para traer un bebé al mundo? ) si no, un objetivo pensado, meditado y deseado.

Si, ya, ya sé que diréis que... ¿Y los derechos del bebé?...
Pues, lo siento, ya sé que os puedo parecer dura o despiadada o falta de humanidad. Nada más lejos de la realidad. Os aseguro que me resulta desagradable y doloroso (de hecho 16 semanas me parece esperar demasiado. Si la ley funciona y es fluida, debería tardarse menos, mucho menos, en tomar la decisión) Mayor dolor todavía, si partimos de la base de que me encantan los niños, pero, como iba diciendo, me preocupa mucho más la vida de los que ya están en el mundo y ser un hijo no deseado no es el mejor de los augurios para un bebé. En esto soy categórica, sólo deberían llegar a él, los verdaderamente deseados... Si la vida ya es dura, imaginaros para alguien a quien no se le quiere... Pero... Eso sería aplicar lo que aquí estoy criticando, o sea, hacer vivir a otros bajo mis criterios...
En definitiva, basta ya de querer que los demás vivan conforme a nuestras creencias. Como ya he dicho, esta ley PROTEGE, no OBLIGA.
Tampoco es un método anticonceptivo... que quede claro... no se trata de frivolizar el trámite; esto también es labor de los padres. Somos nosotros los que debemos dejar claro a nuestros hijos que el sexo debe ser responsable.















jinetepalido dijo
tema delicado la ley sobre el aborto.
2 Diciembre 2009 | 12:21 PM