Otra vuelta, otro giro...
Gira… Gira... La rueda.
Gira y vuelve a girar
Otra vez el mismo punto,
el de partida,
el de retorno,
el del final, sin final…
Vuelta a decir lo que no siento,
a oir palabras, que no deseo,
de nuevo hacer lo que no quiero,
para que no cambie nada.
Sigue tenaz, veleta al viento.
Temiendo a la vez que no cambie,
lo que precisa cambiar.
No pienses.
No sientas.
No desees…
Que solo tus entrañas sepan,
con qué fuerza anhelas que el tiempo,
a su paso ponga remedio.
Que el milagro del tiempo pase
y se lo lleve todo.
Que las cadenas se evaporen,
caigan corroídas,
doblegadas,
vencidas,
por el peso de la vida
liberándome al fin del peso.
Única llave de esta prisión sin clemancia
a la que me ata un milagro,
y me encadena el silencio,
mientras me gano la gloria.
No hay indulto a la sentencia
ni remedio a la penitencia…
Gira pues, nave del tiempo.
¡Dale otra vuelta la noria!









TERESA santomil gonzalez dijo
¡¡¡ hayyyyyyyyyyyy... venia yo tan mediana-mente
contentilla, y mira lo que encuentro...
este bichejo asqueroso y repelente que me pone los
tirabuzones como escarpias de la grima ¿ oye, no se cansa
de dar tanta boltereta en la noria ? yo me mareo na mas verlo
si, niña si, la gloria te ties tu gana, por multiples causas
no sigas poniendome esos poemas tan, tarantan joe, que
aluego cabilo y cavilo y caigo en depresion interna de mi
misma, que una parece ceporra a raticos pero tengo yo
una sensibilia jarto sensible
apunto esta una de sortar el lagrimon por ese joio bixo
abrele la jaulica y corra por el campo destripando terrones
y mientras nusotras le damos alegria ar cuerpo macarena
¡¡¡¡¡¡¡ HEY... !!!!! TE haOgaRE de un AbraZO
6 Diciembre 2009 | 09:07 PM