Tchaikovsky - Symphony n.6
A ese gran hombre que me enseñó a amar la música, y con ella, al resto de cosas hermosas que tiene la vida, pero, sobre todo, me enseñó a vivir sin miedo, porque sus brazos siempre estuvieron ahí para recogerme. Pero yo; yo no llegué a tiempo. Te quiero papá, te quiero.


















tess dijo
Un beso, cielo.
25 Diciembre 2009 | 11:27 PM