¡¡Qué bien se está, cuando se está bien!!... ¿Verdad?
La vida está llena de incógnitas y, a pesar de los sinsabores, vivirla tiene sus compensaciones.
Ella, la vida, se empeña en hacer de nuestros días una especie de olimpiada con sus correspondientes disciplinas. Y cada disciplina con oportunos e inoportunos obstáculos. Detrás de cada obstáculo... unas veces un bache, otras un precipicio, otras un balón de oxígeno y otras, como este era el caso, una gran burbuja. Una burbuja aislada del resto del mundo, una burbuja repleta; en ocasiones de gas hilarante, que se distendía a base de carcajadas vivificantes y bromas cuasi de adolescentes. Otras de tensión; ante la disparidad de criterios y controversias, que se solucionaban en un abrir y cerrar de ojos con un abrazo, o un beso, o un jocoso "a pesar de todo te queremos". Creedme, es un neutralizante de conductas agresivas como pocos.
¿Lo mejor? Que todos contábamos para todos, que nadie era más que nadie... ni por supuesto, menos. Que no solo oíamos, si no que escuchábamos y el más difícil todavía... éramos escuchados... ¿Parece fácil verdad?... Pero sabemos que no lo es.
Había ganas de recibir, pero nos sentíamos generosos y también había ganas de ofrecer, de compartir y departir y sobre todo de conocernos un poco más
Conversaciones con opiniones convergentes, divergentes, yuxtapuestas, equidistantes; pero todas con un común denominador; el cariño, la tolerancia, las ganas de aprender y aportar. Las ganas de escuchar y ver que eres escuchado, que tus opiniones también cuentan. Con copas que brindan en todo momento por la amistad. El ambiente se caldeaba y se atemperaba con la misma rapidez.
Si algo puede ser enriquecedor, para mí, ha sido este fin de semana, especial y mágico (no puede ser menos, cuando un par de brujas están presentes, unas cuantas más asistían en esencia, y algún que otro diablillo jacarandoso cargado de excelente humor). No se me ocurre nada que lo pueda eclipsar. Lució un sol radiante los tres días... Ahora que lo pienso, creo que en la calle también, pero de ese, no estoy segura del todo.
Gracias a ti querida Tess ; mi bruja gata con la que "nada es imposible y todo puede suceder". Gracias, a ti también, querido Navegante; con el que conversar es recuperar el arte de las viejas tertulias. Todo un privilegio y un autentico placer.
Hoy me siento el ser más rico y afortunado de este planeta.
Hablando se entiende la gente, y nosotros queríamos hablar, pero sobre todo, queríamos entendernos y, de lo que no cabe la más mínima duda es de que somos gente. Muy buena gente.
¿Cómo se mide una presión atmosférica cargada de cariño? ¿Por milibares? ¿Por arrobas?... No lo sé, pero debería existir algún aparato con el que poder tasarlo, seguro que hubiéramos rebasado los límites de cualquier medidor, hasta el punto de hacerlo estallar.
De nuevo, y desde lo más profundo de mí, gracias, a los dos.













lascosasdepepe dijo
un abrazo, que tengas un buen comienzo de semana
25 Enero 2010 | 07:34 PM