Dicen que las dificultades unen...
Y debe ser verdad. Hoy lo he podido comprobar con mis propios ojos.
Estaba viendo una especie de tertulia en el programa "Els matins" (las mañanas) de TV3 en la que los alcaldes de cuatro poblaciones; Guissona, l'Ametlla de mar (¿Os suena?) Manresa y Figueres, se quejaban de que los ayuntamientos son los que padecen en primera línea las problemáticas sociales. Muchas de ellas derivadas de la crisis, pero también, de los aprietos en los que les ponen las leyes ambiguas, políticamente correctas, hipócritas y nada realistas, en cuestión de inmigración.
Algunas de las poblaciones citadas cuentan en su censo con un 40% de población inmigrada con todas sus virtudes, que las tiene, e inconvenientes (no sé si son más que las virtudes, pero desde luego hace mucho más ruido cuando algún consistorio mete la pata... Sin olvidar que en ocasiones no están metiendo la pata, si no que están aplicando la ley vigente...)
Estas son las poblaciones que ha invitado el programa por ser una cadena de territorio catalán, pero soy consciente de que esta problemática debe ser inherente a cualquier población de cualquiera de las autonomías de nuestro país.
Los ayuntamientos son los que tienen que hacer frente, con las leyes que salen de la cámara de los disparates... o sea El Congreso de los Diputados... que en muchas ocasiones son contradictorias y difíciles de aplicar o hacer cumplir, sobre todo porque muchas de ellas atan las manos a quienes tienen que aplicarlas a los ciudadanos o son contradictorias entre sí... Qué fácil es decir lo que tienen que hacer los que están lejos. Sabiendo que los problemas de la gente, ni siquiera nos van a pasar rozando... Ya sabéis, los pobres siempre son aquellos que viven a quilómetros de los ricos y estos, cuando van de solidarios, son los que dicen lo qué hay que hacer para resolver sus problemas... Hablan de tolerancia, de solidaridad, de compartir... Pero somos nosotros, otros pobres con nuestras cargas y nuestros problemas, los que debemos hacer que todo eso se convierta en posible... Ellos, como mucho, hacen un día de buenos, generalmente en los alrededores de una campaña electoral, y para de contar.
Los cuatro alcaldes que estaban allá parecían converger en todo lo que exponían, coincidían al unísono al recalcar lo difícil que resulta aplicar el código vigente en la población donde ejercen su mandato.... Pero lo que me ha sorprendido, lo que realmente ha llamado mi atención, ha sido que eran cuatro formaciones políticas distintas y divergentes. De veras, escuchándolos nadie lo hubiese dicho... Y es que para tomar decisiones y aprobar leyes, nada mejor que arremangarse y estar en el campo de batalla... ¿Verdad?
Se teme a los guetos, pero visto esto, creo que el peor gueto que tenemos en esta sociedad, es el macro-gueto del congreso de los diputados, relleno de otros pequeños guetos.
Allá cada uno ha asentado el campamento, ha levantado su tipi (tienda cónica típica india) siendo incapaces de ver más allá de los colores de su propia formación y olvidando por completo las circunstancias y problemáticas reales del ciudadano de a pie... Parece mentira que más de uno de esos diputados haya sido pinche antes que cocinero...










lascosasdepepe dijo
el pero guetto es esta sociedad.
un abrazo.
24 Febrero 2010 | 06:40 PM