El contenido, o el envoltorio del regalo....
Has encontrado lo que andabas buscando. Lo que siempre has anhelado, pero... No viene en el envoltorio que tú querías, ese que siempre has soñado y que te haría tan feliz. Del interior no hay duda, es tal y como tú lo querías. ¿Qué haces entonces?

¿Te desilusionas y lo rechazas?
¿Lo aceptas como viene, lo disfrutas y le sacas el mejor partido? Aunque no se lo enseñas a nadie, pues su aspecto, te hace sentir incómodo ante los demás.
¿Lo apartas de tu vista y esperas a que coincidan ambos deseos?
¿Acabas valorando más el interior que el exterior y te dejas de esperar sueños que nunca llegan?... Al fin y al cabo, el envoltorio no dura siempre...
¿Te quedas con el de aspecto bonito, aunque el interior no sea lo que buscabas?
Sí, sabes que existan regalos que reúne ambas condiciones pero aún no los has visto y los que has visto, nunca han sido para ti... ¿Rechazas el que tienes al alcance de la mano y esperas a que llegue el que tú deseas?

¿Y si del regalo que estamos hablando es un ser humano?... ¿Seríamos capaces de aceptarlo aunque el envoltorio no sea el más bonito?












regalices dijo
Supongo que por muy bonito que me pareciera el regalo cuando llego a mis manos y lo deseaba con todo mi alma, a veces con el paso del tiempo se va deteriorando, llenando de polvo, se quiebra algo...Y por mucho que lo sigo queriendo y deseando puede que haya que tomar una solución drástica, utilizar super-glue o desecharlo. Sea lo que sea paciencia...y ella también se acaba. Un beso.
12 Marzo 2010 | 07:44 AM