Raiers... descenso en balsa por el Noguera Pallaresa... ¡¡Impresionante!!
Cada año, el primer fin de semana de julio, se celebra en La Pobla de Segur (Lleida), la "diada dels raiers" que se podría traducir algo así como "el día de los balseros" y no es otra cosa que el descenso en balsa del, por esas fechas caudaloso, rio Noguera Pallaresa.

Este año, teniendo en cuenta la abundancia de nevadas de los últimos meses, se prevee una diada divertida cuando llegue el momento... Ya sabeis, a mas nieve, mayor caudal en el momento del deshiele... a mayor caudal, mas abundancia de rápidos... lo dicho, la diversión está más que asegurada.... Esta temporada los amantes del raffting se lo van a pasar de miedo en el Noguera... en el sentido más amplio del concepto ![]()
Los raiers eran las personas que se encargaban de transportar la madera de las montañas por el rio Noguera Pallaresa y Segre, hasta el Ebro...
Esta actividad decayó con el advenimiento de los nuevos sistemas de transporte, la mejora de las carreteras y también por la colocación de las presas en los rios para la generación de electricidad.
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Desde 1979 vuelven a bajar desde la presa de Llània hasta Pont de Claverol.
Como hace unos días os mostraba con las regatas de traineras, este es otro oficio para el recuerdo que se ha convertido en un deporte, en este caso puntual; sólo abarca un fin de semana al año.
La fiesta empieza el sábado con la tradicional e interesante construcción de las balsas o rais, en la misma presa. No olvidemos que esa balsa, en el origen de este oficio, eran los mismo troncos que debían transportar y entregar al cliente. O sea, que era balsa de un sólo uso... además de que... Je, je, je; a ver quien es el guapo que navega con eso río arriba en el Nogera... vamos, ni con genética de salmón... ![]()
Los troncos a tocar el uno del otro, bien pegados y ajustados. Los travesaños de roble. Las cuerdas rudimentarias de abedul que lo ligan todo. Los timones, uno a cada punta de la balsa. Estos son los elementos imprescindibles para construir esta nave, traida del tunel del tiempo, resistente y a la vez efímera, que durará lo que dure el viaje.

Todo está preparado, llega el domingo. Primero un buen desayuno para coger fuerzas, claro.
Hacia las 11 de la mañana los raiers ya están todos sobre los rais, con la adrenalina a punto y vestidos como lo hacían los últimos auténticos almadieros (nombre que también reciben los balseros, y las balsas, almadias)
¡¡Allá vamooooos!!...

La balsa comienza a navegar. Hay que estar atento. Al timón de delante va el raier más experimentado. Las rocas, los rápidos, la falta de agua, ... pueden jugar una mala pasada. No siempre llegan todos encima de la almadia, en el río hay muchas trampas.

El recorrido tradicional termina en el Pont de Claverol, después de hacer unos 6 km para recordar este oficio tan vinculado a la industria maderera de los Pirineos.

Al acabar, y para celebrarlo, les espera una paella popular para todos; raiers y espectadores.

Os lo aseguro, es un día muy especial, mezcla de diversión, tradición y deporte de riesgo.... (Con todos los dispositivos de seguridad a punto, claro. Una cosa es el riesgo y otra la irresponsabilidad
)








TERESA santomil gonzalez dijo
No hace falta que lo digas, se ve
un abrazo
19 Marzo 2010 | 04:28 PM