ALGO A LO QUE PERTENECER
Para aliviar mis males de soledad, busqué a la demás gente: Quise pertenecer a la familia cristiana; esa que se jacta de ser misericorde, de hacer el bien; albergando amor y perdón en sus corazones... Pero me rechazaron por mi condición de homosexual... No obstante, grité que eso también era amar.
Busqué compañía en la comunidad islámica; esa que dice que Allah es grande y el resto, solo sus criaturas, a las que ama con un amor infinito... A todas por igual... Pero me relegaron, al triste papel de insignificante sierva; por la desgracia de ser mujer...
En mi incesante búsqueda, quise cobijarme entre los que sentí mis semejantes; pero, para los blancos; era demasiado negra. Y entre los negros; demasiado blanca.
Entre los ricos; demasiado pobre. Y los pobres, creen que poseo demasiado, no soy digna de estar entre ellos...
Para los maestros, soy necia y... Sabía en exceso, según los iletrados...
¿Quién me dará hospedaje? ¡Dónde diantre pertenezco!... Los de aquí, dicen que soy de allí, y los de allí... Que aquí es, donde está mi sitio...
Los que mandan señalan que causo conflicto, por pretender mis derechos. En cambio los oprimidos, dicen que no me rebelo...
¡Qué estúpida!... Qué empeño en no ver lo que se muestra claro y diáfano. Por supuesto que tengo tribu.
Más numerosa de lo que pensamos; porque callan, porque no se ven o mejor dicho; porque no queremos verlos.
Y para colmo de males, se ignoran entre ellos.
Por fin sé quien soy, ya sé donde hallar cobijo. Desde el principio de mis días solo a ellos pertenezco.
¿Qué cual es su identidad?...
Ay, amigos. ¿Cual va a ser?... Ellos, los diferentes... Los marginados...











lavidabella dijo
me anoto alli... buena reflexion linda
besos
8 Julio 2010 | 03:14 PM