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Terra
La Coctelera

Nada es imposible, todo puede suceder...

Para que se haga realidad, primero hay que soñarlo

18 Julio 2010

Apariencias, convencionalismos… e hipocresías varias… (Relato erótico)

-Sinceramente, Esteban, no te entiendo. Eres un hombre joven, todavía- bromeó en tono condescendiente- ¡Mira tío! Cuarenta y cinco años, en la actualidad, no es otra cosa que estar en el mejor momento personal. Se supone que ya sabes, o deberías saber, lo que quieres. Si eres de los triunfadores, ya tienes tu imperio y tu lugar en la vida... Todo... Todo eso, tú, lo tienes.

-Si... - balbuceó, al tiempo que asentía con un gesto de cabeza- No me puedo quejar... ¡¡Pero me lo he trabajado!!

-Vale, es cierto... ¡¿Acaso piensas que eres el único que ha trabajado toda su puta vida?!... ¡¿Y cuantos han conseguido lo que tú?!

-¡¡Ey!!... Supongo que no ha sido suerte solamente. La suerte se la debe fabricar uno. Si no hubiese invertido y movido el capital cuando era conveniente, jamás hubiera hecho nada... más que vivir de las rentas de la familia.

-Lo sé, lo sé... Precisamente por eso. Eres inteligente, con una visión de futuro y un olfato para los negocios fuera de lo común. De acuerdo, que ya desde tu nacimiento disfrutaste de los privilegios de pertenecer a una de las familias más influyentes y poderosas, pero no te dormiste abrazado a tu buena suerte. Has trabajado y luchado por tener tus negocios, tu vida, tu línea propia... Por eso me cuesta tanto entender esa forma tuya de pensar con respecto a las mujeres.

Esteban, dio un largo trago a su vaso, disponiéndose a escuchar un nuevo sermón liberador y feminista de su socio en los negocios, y amigo personal de toda la vida.

-Si, no pongas esa cara, voy por donde siempre, ya lo sabes... Tienes una mujer preciosa, que es la envidia de todos tus conocidos, incluido yo, ya lo sabes... La cual, incomprensiblemente, te adora y tú... Tú te dedicas a salir conmigo, dos viernes al mes, para venir a este lugar.

-Ja ja ja... Sí claro y, me vas a decir que tú, estás aquí a la fuerza... por eso te brillan los ojos cada vez que se acerca la camarera... por cierto, es impresionante el desafío a la gravedad de sus...

-OK... es cierto...- interrumpió Andrés -Siii, lo de la gravedad también- añadió entre divertido y contrariado- pero vengo, principalmente, por mi amistad contigo. ¡No, no pongas esa mirada de perdonavidas, te estoy hablando seriamente!... Insisto, no entiendo como teniendo a la mujer que tienes en casa, sigues necesitando venir a estos lugares.

-Mira, Andrés; quiero a mi esposa, la amo. Es cierto. Tiene todo lo que cualquier hombre podría desear; es bella, inteligente, cariñosa, pero... A las mujeres de nuestra clase social... no se les pueden pedir ciertas cosas... Tú sabes que en asuntos de cama, soy un tanto especial, obsceno si prefieres llamarlo así. Es algo que necesito, que me lo pide el cuerpo, para sentirme pleno... Y son ese tipo de actitudes en la cama, las que no le puedes pedir a las esposas de nuestra élite...

-¡¿Cómo que no?!... ¿Lo has intentado alguna vez?... ¿Has hablado en alguna ocasión de estos temas con ella?

-¡¿Estas loco?!... ¡¡Ni se me ocurriría!!... ¡Jamás lo aceptaría!... Y a decir verdad, si lo aceptara, tampoco estoy seguro de que me gustase...

-¿Lo ves?... Es eso lo que no entiendo de ti... Pareces un tipo moderno, evolucionado, y en estos aspectos, tienes unas convicciones retrógradas, trasnochadas. Creo que te equivocas... ¿Me vas a decir que con Irene, jamás has hecho nada fuera de lo convencional? ¿Qué es lo más atrevido y morboso que has hecho con ella?

-Bufff... Hombre... Cuando éramos novios, quizás un par de veces en el coche en algún rincón apartado... Bueno y después, algún escarceo furtivo, en las duchas de la piscina de mis padres, mientras todos estabais tumbados tomando el sol alrededor de la misma... Buff... Reconozco que fue fantástico...

-¿En los baños del jardín? ¿Donde nos cambiamos?... Bufff... Pues están muy cerca de la piscina. Reconozco que eso tuvo su riesgo. Está bien como travesura... ¿Te das cuenta de que eso le dio chispa a la relación?...

-Si, pero eso entra dentro de lo normal. Es lo que se espera de los jóvenes en los momentos iniciales de una relación o de la vida en pareja. Pero ahora... ¡¡No fastidies hombre!! ¡Nos tomarían por locos, o degenerados!... ¡¡Que tenemos dos hijos en la secundaria!!...

-¿Y?... Sigues dándome la razón; convencionalismos, convencionalismos y más convencionalismos... Te equivocas, estás muy equivocado y eres un machista de la peor especie. De esos que, siéndolo, están convencidos que no lo son... Sinceramente, creo que deberías hablar de estos temas con Irene, estoy seguro de que te llevarías más de una sorpresa.

-Ah... ¿Si? -Interrogó, entre escamado y divertido- ¿Y tu como sabes tanto?... Voy a tener que vigilaros de cerca cuando estáis juntos... Ja ja ja..

-¿También celoso?... Uyuyuyyy... Amigo, en la cadena evolutiva retrocedes cada vez más ¡Qué decepción!... Deberías escuchar a nuestras mujeres... bueno, las vuestras, que yo no tengo... cuando hablan entre ellas y creen que no las escuchamos... Je, je, que en la mayoría de los casos es cierto... pero a mí me gusta hacerlo... no tienes ni idea de la información que tengo gracias a eso...

-Eres una fuente de sorpresas... cuenta, cuenta...

-Ja, ja, ja... Noooo... La fuente de sorpresas son ellas... Sé que, eso que no les dais, por ser unas mujeres respetables- exageró burlonamente su dicción en las dos palabras- acaban buscándolo ellas por su cuenta... qué quieres talibán, son humanas, con virtudes y defectos, igual que nosotros- comentó ante la cara de sorpresa y desaprobación de su amigo-

-¡¡Y unas putas!! -escupió este torciendo el gesto-

-¡¡Ya estamos!!... ¿Y tú?... ¿Qué eres tú?...

-¡¡Un hombre!!

A Andrés le alteraban las reacciones machistas de su amigo.

-Ja, ja, ja, ja... Degeneras por momentos, al final va a resultar que no has pasado del medievo- dio un trago a su bebida, mientras observaba divertido como los ojos de Esteban, se perdían entre los senos desnudos de la camarera que lo tenía encandilado- En una de esas conversaciones furtivas también pude averiguar que, por ahora, Irene sigue teniendo esperanzas en ti, pero... Te advierto, compañero, las otras damas están haciendo campaña... Ja, ja, ja... Les preocupa que su belleza se marchite esperándote... Y claro, también, que sea la única que aun es fiel en el círculo de respetables esposas del club de tenis...

-¡¡Brujas!!... -Masculló Esteban entre dientes- Confío en ella, nunca lo conseguirán...

-Ah, amigo... Todavía, que yo sepa, no lo han conseguido, pero... Yo de ti, procuraría ponerle remedio ahora que aun estás a tiempo... Y espero que lo que se te ocurra para conseguirlo no sea ponerle un burka... Que tal y como te veo hoy, todo podría ser...

La música ambiental cambió de decibelios y de ritmo. Ello indicaba que iba a comenzar el show que estaban esperando. Las chicas iban a desfilar una a una por el escenario situado al fondo de la sala del club de striptease para ofrecer su número a todos los que estaban en el local.

Aunque la mayoría eran caballeros, también había alguna que otra fémina entre el público; algunas formaban parte de grupos mixtos, que tomaban una copa al salir de la oficina, otras, en busca de la diversión que les falta en su aburrida vida cotidiana y otras, simplemente, con tarifa a cambio de ofrecer su tiempo y... algo más.

Ese fu el único momento en que Esteban desvió la atención de los senos de la camarera. Entre las que actuaban en el escenario, seguramente, estaría su compañía para aquella noche. Así es como lo hacía siempre, y dado que la camarera no entraba en el menú de posibilidades, hoy no iba a ser diferente.

A medida que se desarrollaba el espectáculo, el ambiente fue caldeándose. Por supuesto, la actuación de las chicas y el consumo de alcohol tenían mucho que ver.

Entre las strip-girls había dos tipos: Las que se dedicaban a ello cada noche, trayéndoles sin cuidado salir a cara descubierta, por lo que tras la actuación, no quedaba nada sobre su piel... Y las otras, las esporádicas; que preferían continuar siendo anónimas después de esa noche. Estas actuaban enmascaradas y, al acabar su número, únicamente conservaban puesta la máscara.

En este segundo grupo, la mayoría eran mujeres casadas que lo hacían empujadas por diferentes motivos y no querían ser identificadas. Por lo menos, no, durante el show... Luego, en las distancias cortas, era decisión exclusivamente de ellas seguir conservándola... O no...

Por lo general, Esteban, escogía entre estas a sus ocasionales acompañantes de viernes noche. Solía decir que eran las que le despertaban mayor morbo; el morbo de lo prohibido, a la vez que esa sensación indescriptible de estar utilizando la propiedad privada de alguien... Ves a saber de quién...

Andrés aborrecía, la estúpida actitud egoísta de su amigo; esa doble moral hipócrita común a los de su estatus. Ya ni recordaba las veces que había discutido con él por este motivo, pero era inútil, no había manera de hacerlo reflexionar, y acababa dejándolo por imposible.

Por lo que habían visto hasta el momento, la elección no iba a ser fácil esa noche. Las mujeres que habían desfilando ante sus ojos eran realmente hermosas, hasta que...

Hasta que pareció ella... Una estilizada pantera con apariencia de mujer. De cabellos de ébano, tan intenso, que parecían emitir destellos azulados; en profundo y atractivo contraste con el tono extremadamente pálido de una piel que, aun en la distancia, podía apreciarse cálidamente suave y satinada... La melena hasta los hombros y de grandes rizos, enmarcaba un rostro al que ni la máscara, a pesar de no revelar su identidad, lograba desmejorar las suaves facciones.

Con algunos años, y algunos quilos, más que las demás, sí... pero todo bien puesto... Rotunda, apetitosa... de las que apetece estrechar entre los brazos...

Irradiaba algo especial. Sus movimientos felinos, su aspecto cuidado, la forma de desenvolverse, su madurez... Tenía clase, casi sin proponérselo destacaba del resto...

Se adivinaba hermosa, pese a no mostrar su rostro. Los destellos y la luz de aquellos penetrantes ojos negros lo decían todo. Su expresividad cautivaba, incluso a pesar del látex negro del antifaz. Como la sonrisa de sus jugosos labios; una tentación púrpura, a la vez que toda una promesa...

Lista, muy lista, sabía bien como debía venderse. Conocía a la perfección sus excesos, y sus defectos... como potenciar unos y disimular los otros... Fue deshojando sus pétalos con elegancia; ahora un guante, ahora el otro... poco a poco, sin prisa, pero sin pausa... Haciéndose desear... Si había una forma inteligente de desnudarse en público, sin dudarlo un segundo, era aquella... Los tenía a todos in alvis...

Las notas sensuales que manaban de los altavoces, venían de la mano de Kenny G.

Aquella, estaba siendo una de las pocas veces en que, escuchar la música ambiental, se hacía posible. Tal era la expectación, todos permanecían atentos, como conteniendo las respiración.

La sugerente música se extendía por los rincones del local inundando los sentidos, envolviéndolo todo en sensualidad; la misma que ella desprendía desenvolviendo su cuerpo...

Al sentarse, la abertura delantera del vestido que nacía a mitad del muslo, descubrió una de sus piernas... La cruzó sobre la otra para deslizar, sinuosamente, la media negra por ella... Lanzándola al público después... Coqueta, sonriente, giró en el asiento, e hizo lo mismo con la otra... Algunos hombres silbaron. A cada prenda que lanzaba la temperatura subía un poco más...

Al son de la sugerente música, volvió a ponerse de pie comenzando a desabrochar, despacio, con exasperante lentitud, los diminutos botones que sujetaban el vestido a su figura... En un gesto rápido de cadera lo dejó caer; emergiendo ante todos como una erótica venus, ceñido aun su cuerpo por el incitante corsé de encaje negro, salpicado aquí y allá de pequeños lazos rojos.

La prenda descubría sus senos sólo lo justo para dejar entrever su considerable volumen y firmeza. El conjunto lo completaba una tanga que por delante ocultaba lo necesario, adornada también con un pequeño lazo rojo, permitiendo por detrás apreciar la importancia y tersura de lo que descubría... Todo en conjunto, le daban un aspecto delicioso, femenino, voluptuoso... En cierto modo, evocaba a aquellas anheladas sex-symbol del cine clásico con las que más de uno ha soñado.

Era lista, sabía cuanto debía dar, y cuando convenía parar... Un elegante y preciso gesto le bastó para cubrirse con el negligé negro. Transparente, coordinando a la perfección con lo poco que no se había quitado... No cabía duda, sabía lo que se traía entre manos; a juzgar por los aullidos de la concurrencia masculina, frustrada al no haber podido contemplar un poco más de la anatomía de aquella impresionante hembra...

Esteban no podía apartar la mirada de ella, lo tenía decidido. Esa hermosa mujer era su opción aquella velada... Claro, cabía la posibilidad de que le rechazara, pero no se iba a rendir fácilmente, a poco que hubiera una posibilidad... Aun quedaban algunas chicas por actuar pero... Estaba resuelto, este era el tipo de hembras que le ponían... Andrés solo tuvo que ver la tensión corporal y el brillo en los ojos de su amigo, para darse cuenta de que la suerte estaba echada.

-No cabe duda... sigues teniendo buen gusto...-dijo, pasando el brazo por los hombros de su amigo, y sin poder apartar los ojos del escenario, aun cuando ella ya no estaba- es la mejor de todas. Yo también estaría dispuesto a pasar toda la noche en su compañía...

-Pues ve escogiendo otra, compañero... Esta es la que me gusta y es para mí.

-Pero que sepas que si te dice que no... que todo es posible... yo lo intentaré también, aunque... -hizo una pausa para enfatizar la idea que iba a exponer a continuación- ¿No dices siempre, que te gustan las emociones fuertes y las situaciones morbosas?... ¿Qué tal si los dos...?

-¡¡Eh... Andrés!!... No te equivoques... ¡¿Que me estás proponiendo?! ¡¡Serass!!...

-Ja ja ja... Tranquilo, liberal de pacotilla...-se burló de él- No te equivoques, tú. En caso de que aceptaras... bueno, y de que también aceptara ella, a mí me siguen gustando las mujeres... y nada más que las mujeres... ¡¡Y mucho!!... Pero reconozco que.... Ummm... Tengo un punto voyeur que...-Prosiguió, dejando notar a su amigo que le estimulaba la idea- Ha de ser interesante poder contemplar como otro se lo monta con ella... Por no decir, lo morboso que puede resultar que ella nos de placer a los dos...

-¡¡Estás loco!!

-Ja, ja, ja... ¡¡Y tú eres un reprimido que va de moderno!!

-Bueno, bueno... No corras tanto, que aun tenemos que saber la opinión de ella.

-Ummmm... Cuidado, amigo mío... Podría pensar que estas empezando a aceptar el juego...

La mente de Esteban era una caldera en ebullición, a punto de estallar. Reconocía que la idea le tentaba, pero el sentimiento ancestral de querer ser, gallo único en el gallinero, no le acababa de dejar dar el paso. Estaba resuelto. No forzaría situaciones, no llevaría la iniciativa en el asunto. Imposible, ello sería como claudicar, reconocerse débil... ¡Y eso nunca!... Pero... Esta vez iba a dejarse llevar... El lado libidinoso y la vertiente voyeur de su carácter podían más que él... ¡Le estaban empujando a querer probar la experiencia!

Cuando terminó el espectáculo, las chicas volvieron a sus camerinos. Al poco rato, ya vestidas de nuevo, algunas con las máscaras puestas, fueron desperdigándose por toda la sala.

Aun con la poca iluminación, la habitual en estos lugares, no hubo duda alguna de que era ella cuando la vieron aparecer. Se aproximaron sin rodeos a la hermosa mujer que les había cautivado. Era una de las que eligieron mantener su rostro oculto. No importaba, eso le añadía mayor atractivo aun, si cabe.

-¿Nos permites disfrutar de tu compañía?...

-Por favor... -La mujer sonrió y con un ademán les invitó a tomar asiento- yo estoy sola y ustedes son dos, por lo tanto, son ustedes los que me acompañan a mí...- dijo esto dejando sus pupilas clavadas, primero, en los ojos de Esteban... Para pasar luego a los de Andrés- Siempre, con una sonrisa en aquellos labios incitadores.... Su voz, podría decirse que era casi un misterio. Aunque se alcanzaba a valorar su textura grave, modulada y suave, el tono era tan bajo que resultaba casi imposible oír sus palabras con aquel sonido en el ambiente. Pese a ello, podía apreciársela como un agradable ronroneo...

Los dos amigos estaban cada vez más interesados en ella, sobre todo Esteban, quizás por eso fue él quien avanzó un poco más en el flirteo...

-Mi nombre es Esteban, y el es Andrés, mi mejor amigo...

-Encantada...-respondió a la vez que extendía una suave y cuidada mano-

-¿Vienes mucho por aquí?

-¿Y tú?...

-Bueno, si, bastante...

-¿Me has visto antes? -continuó la mujer-

-No... sin duda lo recordaría... -dijo esto acariciando con la mirada todo lo que de ella estaba a la vista-

-No estés tan seguro... pero... ¿No crees que es precisamente eso lo que te ha traído hasta mi mesa esta noche?...

¡Vaya!... Una dama inteligente, que además decía lo que pensaba sin pudor. No sabía si eso le atraía o le inquietaba. Probablemente ambas cosas. Esteban salió del paso con una sonrisa y levantando el brazo para llamar al camarero. Todo ello sin apartar la vista de aquella fascinante mujer.

Cuando pidieron volvió a intervenir:

-No has dicho cómo te llamas... Te gusta ser misteriosa, ya veo.

-Ja ja ja... - también su risa era elegante- Cuando lo conozcas todo, dejaré de interesarte... Siempre es así...

-Cualquiera diría que te conoce -intervino Andrés- ¿Seguro que no has estado aquí antes?

-Yo no he afirmado nada ni he personalizado en nadie, eres tú el que lo hace -miró fijamente a Andrés- ¿Acaso no es lo que nos ocurre a todos cuando ya no nos queda nada por descubrir?

-Pero, seguimos sin saber como deberíamos llamarte- insistió Esteban- de alguna manera hemos de dirigirnos a ti... ¿No?

-Después de esta noche, dudo que volvamos a vernos... Y durante la misma... No creo que nos alejemos tanto como para que sea necesario llamarme... y si... en algún momento llegara a ser preciso, seguro que se os ocurrirá cómo... -sonrió con una mirada pícara y centelleante, llena de promesas inmediatas, que consiguió encender los ánimos de sus dos acompañantes.

-¿Nunca repites conquista?- quiso saber Esteban-

-Por el momento, no. No lo he hecho nunca... Pero, tras la primera vez, ya no es conquista... Si me apuráis, e interesa, - puntualizó con sugestiva sonrisa- reconquista...

Durante la conversación fueron aproximándose a ella; uno por cada lado. Eso la hacía mirarlos extrañada...

-¿Todo lo hacéis juntos?

-Ja, ja, ja, Verás... Es que los dos somos muy especiales... ¡¡No, no!!... Nos gustan las mujeres... Pero... Es que esta noche a los dos nos ha gustado la misma. Tanto, que estamos dispuestos a compartirla, pero no sabemos si ella aceptará...

-¿Por qué no le preguntáis?- dijo mirando extrañada a Andrés-

-¿Es que no ves que lo estamos haciendo, querida?- contestó Esteban, satisfecho de haber podido encontrar un signo de candidez en ella. Tanta agudeza mental estaba empezando a inquietar al hombre de las cavernas que habitaba en su interior-

-¡¿Los dos conmigo?! -dijo algo descolocada clavando sus pupilas en las de Andrés-

-Nos gustas a los dos, pero en realidad al que le apetece compartirte es a él- dijo Andrés, señalando a un Esteban cogido por sorpresa- le gustan las cosas nuevas y diferentes. Es de los que se aburren haciendo siempre lo mismo.

-Buff...-dejó escapar el aire contenido- No sé, chicos. Nunca he hecho nada parecido...

-Bueno, pues, para todo hay una primera vez, y si a ti también te gusta hacer cosas diferentes... No sé donde está el inconveniente... ¿No crees Esteban?...- dijo mirando a su amigo.

Este asintió sin apartar la vista de la mujer, y sintiéndose cada vez más excitado por la idea.

-Bueno... Si vosotros estáis de acuerdo... Lo cierto es que sois muy atractivos, los dos me gustáis. Y mucho...

Ella también notaba como subía su temperatura ante la idea de aquella experiencia...

-Si estamos de acuerdo, no le demos más vueltas.... -Andrés empezaba a sentirse realmente excitado- ¿Dónde podemos ir?

-Puesss... deberíamos pensarlo... Aquí, no hay ningún apartado lo suficientemente discreto para algo tan... tan... -no sabía bien como calificar a aquella aventura- importante... y las habitaciones de arriba son exclusivamente para las chicas en nómina... Si tenéis alguna sugerencia...

-Podemos ir a un hotel, o bien, si lo preferís... Yo vivo sólo.

Andrés miraba a los dos tras hacer su ofrecimiento.

-Cualquiera de las dos opciones me parece bien- dijo ella.

-Yo opto por la opción de tu apartamento. Es más discreto y rápido que tener que registrarse en cualquier hotel a estas horas.

-Pues no se hable más. Vayamos hacia mi casa. Tengo el coche aquí mismo.

Durante el trayecto, Esteban no quiso parecer desesperado, por eso ocupó el asiento del copiloto dejando que la mujer viajara cómodamente en el asiento de atrás.

Una vez en el apartamento de Andrés, el clima se había enfriado un poco. Debían hacer algo para recuperar la temperatura alcanzada en el club.

Lo primero fue acondicionar la iluminación, por parte del anfitrión, reproduciendo el tono íntimo de la sala que habían abandonado. Esteban contribuyó ofreciéndose a preparar las copas, mientras ella, aprovechaba para recomponer su atuendo y darse unos retoques en el espejo del aseo, a la vez que intentaba serenar la mezcla de excitación y temor que revoloteaba en su estómago por lo que en breve iba a ocurrir en aquel apartamento.

De nuevo en el salón, charlaron de todo y de nada... Resultaba evidente que ninguno sabía cómo dar el siguiente paso. Fue Esteban el que habló:

-¿Estás casada?

-Sí.

-¿Y por qué haces esto?

-Por necesidad.

Las respuestas escuetas y tajantes denotaban incomodidad ante las preguntas, por lo que Esteban pensó que sería mejo cambiar de táctica...

-Hay algo que me gustaría pedirte -dijo al tiempo que depositaba un beso en la mano de ella-

-Tú dirás.

-¿Nos repetirías el striptease de esta noche?... Estoy seguro de que sería fantástico tener una actuación como esa en exclusiva. Sólo para nosotros.

-Dices bien, ha sido algo realmente hermoso y elegante. Me encantaría que nos dieras la oportunidad de volver a disfrutarlo de nuevo. ¿Quierrías hacernos ese regalo?

-Vosotros sí que sabéis persuadir... pero... soy más tímida de lo que suponéis. Lo cierto es que... Bueno, dadme unos minutos. Como veis, no llevo la misma ropa que en la actuación. Dejad que me cambie e id poniendo una música adecuada. Intentaré complaceros.

-Por supuesto, tómate tu tiempo, - dijo Ernesto- pero no nos hagas esperar demasiado por favor. La resistencia de nuestros corazones tiene un límite.

Fue condescendiente, no se hizo rogar. Bastaron breves instantes para que diera comienzo el espectáculo.

La mujer aun no sabía cómo, pero había logrado meterse de nuevo en la piel sensual de la pantera... Sin duda, las copas ayudaron... Seguramente, también fueron las copas las que ayudaron a la desinhibición de ellos.

Fantástico, excitante, sensual... Quizás fuese la proximidad, quizá el sentirse únicos espectadores, tal vez lo que iba a venir después... El caso es que cuando el negligé de encaje cubrió su figura, y tomó asiento entre ellos, no pudieron contener sus manos, ni sus labios por más tiempo... Ella tampoco podía sujetar ya a la fiera salvaje de su deseo.

Era algo difícil de definir, la sensación de sentirse deseada y notar como dos bocas iban descendiendo al unísono por su cuello dibujando la línea de los hombros. Un sendero de besos húmedos iba convirtiendo en ascuas cada centímetro de piel a su paso. Era indescriptible, sentir como cuatro manos exploraban deliciosamente los lugares más recónditos de su anatomía. Tímidamente al principio, con insolente urgencia después.

La respiración de la mujer también se agitaba por momentos. Ello provocaba que sus senos aparecieran más voluptuosos y apetecibles a los dos pares de ojos que los contemplaban encendidos como ascuas.

Como en una emboscada, un ataque previamente convenido, las dos bocas se apoderaron de los dos pezones a la vez, espoleando un deleite desconocido para ella. Le hubiera sido imposible negarlo, la turgencia y textura de aquel par de cerezas maduras gritaban la necesidad y el placer de ser atrapadas. La destreza de las lenguas provocaba que los sonidos más excitantes escaparan sin control de la garganta femenina. Era una delicia, parecían dispuestas a reconocer, a saborear cada rincón de su cuerpo... A la vez, unos dedos, no sabía de quién, descubrían el efecto húmedo que aquellas caricias estaban provocando en la recóndita confluencia de unos muslos satinados.

Ella, generosa, quería dar tanto placer como estaba recibiendo, por eso buscaba con desespero acariciar la cálida piel bajo las camisas, traspasar la barrera de los cinturones, para poder sentir las palpitaciones del deseo varonil en sus manos. Sus labios y su lengua saboreaban ahora la piel de Ernesto, a la vez que con las manos arrancaban resuellos cada vez más sonoros de un Andrés al borde del clímax...

Se desenvolvía como toda experta; no quería que aquello terminase tan pronto, por lo que, redujo sus atenciones con él y pasó a prodigárselas a Esteban, repitiendo la operación cada vez que sentía próximo el estallido del deseo. Ahora de uno, ahora el del otro... besaba, lamía, mordía... A la vez que era besada, explorada, llevada al éxtasis por las buenas artes de sus dos amantes... Ella correspondía a ambos, acariciando a uno, al tiempo que su lengua y sus labios hacían las delicias del otro... Ernesto estaba fuera de sí:

-Así, así... Ummm... así, no te detengas a hora... Ooohhh... maravilloso, debes ganar mucha pasta- incluso en estos momentos era capaz de ser impertinente, pensó Andrés- eres toda una experta... Sigue, preciosa, sigue así...- Estaba a punto, no podría aguantar mucho más, lo hacía demasiado bien-... Aaahhh, cariño... vas a tener que aflojar un poco, si no quieres que esto acabe antes de lo que a ti y a mí nos gustaría... Eres demasiado buena...

Hizo caso y cambió de objetivo, al tiempo que contestaba:

-Nunca he dicho que mis necesidades fuesen monetarias... Una mujer que está viva, tiene más urgencias que esa... Mi marido tampoco sabe entenderlo...

Ahora era Andrés el que disfrutaba de sus atenciones...

-Ummm, que bueno... Sabía que podrías con los dos. Eres una pasada nena... Me encanta como eres, como respondes... Permíteme decir que tu esposo, sea quien fuere, es un perfecto imbécil...

-Ja, ja, ja... -ronroneó interrumpiendo lo que hacía- Ni siquiera en eso es perfecto...

-¡Ven aquí zorra!- ordenó Ernesto dando un sonoro azote en las hermosas y deseadas nalgas- ¿Te parece bonito hablar así de un pobre e incauto cornudo que no está aquí para poder defenderse?- Se aferro a las caderas al tiempo que penetraba con cierta rudeza en el que desde el principio de la noche, se había convertido en el objeto de su deseo, llegando a ser una imperiosa necesidad...

-¡¡Aaaahhh!!... Él lo quiso... Nadie busca fuera de casa, lo que puede encontrar dentro... ¿No crees? -consiguió decir entre quejidos de dolor- ¡¡Aaaahhh, cabrón, me estás haciendo daño!!...

-Tú te lo has buscado... Por ser una impune infiel y deleitarte con ello... Aaahhh, vamos preciosa, confiesa que también te gusta un poco de rudeza... Vamos nena, quítate esa máscara, me encantaría ver tu rostro mientras disfrutas... ¿Me vas a dejar que te vea?- añadió dando otro azote, como si se tratara de la grupa de una yegua...

Ernesto estaba dando rienda suelta a su vena más sádica, incluso Andrés se hubiera preocupado si no fuese porque las maniobras de la boca femenina le impedían pensar...

-Vamos amigo, seguro que esta zorrita está deseando saber que se siente siendo poseída por dos hombres a la vez... ¿Verdad preciosa?... -hizo girar su rostro hacia él tirándole del pelo-

-¡¡Siii!!... ¡¡Siii!!... Andrés, por favor, deseo sentirte a ti también... Seguro que va a ser mi momento de máximo placer... Y el tuyo también... Lo sé...

A Ernesto le sorprendieron estas últimas palabras... pero no era momento para análisis sintácticos...

Andrés se sentó en el sofá, e hizo que ella le cabalgara.

-¡¡Aaahhh, preciosa, cuanto he deseado hacer esto!!

-Ummm siiii... yo también necesitaba sentirte dentro de mi... uuuffff cariño que maravilla, no pares ahora por favor...

-¡¡Eeehhh qué pasa!! ¿Acaso no te gusta sentirme también?... ¿Eh putita?... Sí, yo creo que sí, no hay más que oírte... -decía mientras sus manos apretaban y estrujaban todo cuanto encontraban a su alcance de la anatomía de aquella maravillosa mujer- ¿De verdad no nos vas a dejar ver tu precioso rostro?... Quiero ver como gozas, ver la expresión de tu cara... ¿No nos vas a hacer ese regalo?...

Ella giró el rostro hacia atrás para mirar a Ernesto al tiempo que contestaba:

-Sí, ahora sí... Ahora que los dos invadís mi ser, ha llegado el momento de vernos las caras... aunque...- hizo una pausa sugerente mientras se desprendía del antifaz- aunque los dos me conocéis de sobras...

-¡¡Irene!!...

Andrés reía malicioso al contemplar la expresión atónita de Ernesto...

-Si querido, soy yo, Irene... Tu decente, respetable y hastiada Irene... ¿Acaso me vas a decir que hoy no te lo estás pasando bien conmigo?...

La sorpresa, no logró frenar la excitación de los tres. Esta había llegado en el momento álgido, por lo que apartaron fugazmente el asunto para dar paso a lo que parecía una explosión volcánica en cadena... Durante unos instantes, los sonidos orgásmicos, las respiraciones agitadas, los aromas sensuales del goce inundaron el salón...

Recobrado ya el aliento, Ernesto fue el primero en hablar:

-¿Por qué?...

-¿De veras necesitas que te explique por qué?... ¿Tus salidas de viernes noche no te parecen motivo suficiente? Y el abandono al que me sometes en todos los aspectos ¿Tampoco te parece un motivo?... Tus continuos menosprecios ¿No te parecen argumentos atenuantes?

Ernesto no quería, no podía... no sabía, qué contestar a su esposa. Seguía sin reaccionar.

-Lo que más me sorprende- intervino Andrés- es que hayas sido incapaz de reconocerla... de reconocer su cuerpo... ¡Sólo era su cara, lo que estaba oculto! ¡¿Es que eres incapaz de reconocer a tu esposa?!... ¡¿A la mujer que dices amar?!... No te la mereces, Esteban, no te la mereces... -concluyó, con una mezcla de rabia y lástima hacia su compañero-

-Ja, ja, ja... Es que las, se-ño-ras -dijo arrastrando cada sílaba, por la rabia contenida- lo hacen con la luz apagada, según tu amigo... ¿Verdad querido?... Además, hace tanto de la última vez, que ni cuenta se ha dado de que han cambiado y mejorado, algunas cosas... Me esforcé en tener buen aspecto, creyendo que era eso lo que podía provocar su rechazo... Pero no... Hoy he podido comprobar que soy su tipo... Pero prefiere coger la fruta prohibida... Él no ama a nadie, que no sea él

-Y vosotros dos... ¿Desde cuándo sois...?- preguntó apretando la mandíbula-

-¡Qué estúpido llegas a ser!... Después de todo lo que te estamos diciendo ¿Eso es lo único que te preocupa?... Tranquilo hombre, no temas, eres cornudo desde hace sólo un rato...

Yo, hace tiempo... Mucho tiempo, que estoy enamorado de ella, y lo sabe... Pero somos tan tontos que los dos queríamos guardarte fidelidad; ella porque te ama, y yo, por respetar nuestra amistad... Pero...

Está claro que no está hecha la miel para la boca del asno... Un asno hipócrita, machista, retrógrado y egoísta como tú... ¡Qué lástima que no sepas valorar toda la suerte que tienes!... Es una verdadera lástima...

servido por licemar 3 comentarios compártelo

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Diablo

Diablo dijo

Buenas noches Licemar, como verás no tengo costumbre de dejar mi huella con comentarios en los post de mis amigos como mucho dejo saludos en el perfil. Pero hoy al leer este fantástico relato he sentido la imperiosa necesidad de dejar mi humilde opinión dado el excitante contenido sexual/humano de tu historia.
La Dama genial, el amigo pues eso amigo de sus amigos, el esposo un putero con la suerte de no llevar cuernos infectados y que no se dio cuenta de lo que una mujer es capaz de dar cuando se la trata como es debido en todoslos sentidos. El trio espectacular, no cabia desenaño eran amigos, se conocian; esto es muy importante en una relacion con más de dos.
Te felicito y te dejo besos lujuriosos.

18 Julio 2010 | 11:22 PM

CORSARIO

CORSARIO dijo

Joder que calor Bruixa, entre la temperatura ambiente y este relato no me queda otra que saltar por la borda y refrescarme en el mar, por Barba Roja que calorrrrrrrrr.
Besos sudorosos,

18 Julio 2010 | 11:30 PM

Lidia Cervantes

Lidia Cervantes dijo

¡¡¿Qué plato habrá roto la bruixa para atraer los comentarios de un diablo y un pirata en un mismo post?!!

Diablo:
Buenas noches, sé bienvenido a esta tu casa... ¿Una copita?
Pues si, ya sabes que, sobre todo en determinadas capas sociales, las apariencias engañan... y de qué manera. Y lo que es peor, se suele censurar lo mismo que se desea... y claro, luego pasa lo que pasa...
Gracias por tu visita, vuelve siempre que lo desees... a las brujas les encanta charlar con el diablo. ;o))

Corsario:
Ja ja ja ja... pero con cuidado eehhh... Lo de saltar por la borda, digo... a ver si la tripulación aprovecha el descuido y pretende pasarte por la quilla...
¿Barba Roja?... ummmm... a ese me gustaría encontrármelo un ratito, le iba a contar una cuantas historias de esas... mejor dicho, se las iba a escenificar.... vale vale, ya paro... no te vuelvas a lanzar por la borda...

Besitos, refrescantes... guapoooo

19 Julio 2010 | 09:48 PM

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Sobre mí

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Nada es imposible, todo puede suceder...

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No soy lo que buscas, soy lo que encuentras... En definitiva, soy; con eso tengo bastante... Mas vieja de lo que me gustaría, pero bastante más joven de lo que les gustaría a mis "amigas"... ¿Mis aficiones?... Pues depende: Unas son más caras de lo que me puedo permitir. Para otras, (la mayoría) dependo sola y exclusivamente de mi misma: mi garganta, mi imaginación, mis manos, mi esfuerzo... Einstein y yo estamos estrecha, íntimamente ligados; por la ley de la relatividad: Soy relativamente alta, relativamente guapa, relativamente delgada (aplíquese aquí el mismo varemo que con lo de la juventud...) relativamente feliz... Y no me quejo... Relativamente.......

"EL QUE NO IMAGINA NUNCA, ES COMO EL QUE NO TANSPIRA... ALMACENA VENENO"... (Thruman Capote

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales. (Mahatma Gandhi)

ERA GUARDIOLA:

CAMPIÒ DE LLIGA... 2008-2009... 2009-2010... Y... 2010-2011... FORÇA BARÇA!!...

CHAMPIONS: 2009, 2010, 2011

PILDORAS PARA PRENDER LA LUMBRE

Mi primer libro. Si sentís curiosidad, podéis echarle un vistazo klicando en el título que aparede debajo de estas líneas

Píldoras para prender la lumbre
2 horas de lectura
Autor: LiCeMar
Categoría:Narrativa
Subcategoría:Novela erótica
N° de páginas:105
Tamaño:
150x210

Mi conquista, no es que no te atrevas a irte, si no, que siempre quieras volver...

Hagamos un trato: Tú olvídate de mis quilos, y yo, te recordaré como es el Paraiso... Palabra de bruja...


I like Castafiore

DÍJOLE LA BRUJA AL PRÍNCIPE

No me beses que te encantaré...

Él, no hizo caso... La besó, y quedó...

¡¡¡¡ ENCANTADO !!!!.......


Ante cualquier hecho violento, la primera víctima es la razón... ¡¡BASTA YA!!...

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NO HAY CAMINOS PARA LA PAZ; LA PAZ ES EL CAMINO...(Māhatma Gandhi)

LOS OCÉANOS ESTÁN CONSTITUIDOS POR PEQUEÑAS GOTAS DE AGUA... (Teresa de Calcuta)

Thig crioch air saoghal, ach mairidh gaol is ceòl

El mundo se acabará, pero el amor y la música perdurarán

Gealladh gun a'choimhgheallad, is miosa sin na dhiultadh

Prometer y no cumplir, es peor que rechazar

DÍJOLE EL VASALLO AL REY CADA UNO DE NOSOTROS SOMOS TANTO COMO VOS PERO TODOS JUNTOS... SOMOS MÁS QUE VOS...

(proverbio aragonés)

LA CRUELDAD Y LA INJUSTICIA, CARGAN DE RAZÓN A QUIÉNES, EN PRINCÍPIO, PUEDE QUE NO LA TUVIERAN... (YO)

¿NO PAGAMOS CON CRUELDAD SU AMOR POR NOSOTROS?... ¿Y NO ES LO MISMO QUE LES OCURRE A LAS VÍCTIMAS DE LA VIOLENCIA MACHISTA?... ENTONCES... ¿DONDE ESTÁ EL PROBLEMA?....(Cuando le señalan la luna, el necio, se queda mirando el dedo... [Proverbio chino])

"LA DIPOLOMACIA: ES EL ARTE DE MOVER EL TAPÓN Y LA BOTELLA, HASTA QUE LA ROSCA ENCAJE. DE TAL FORMA QUE; NI EL TAPÓN, NI LA BOTELLA PERCIBAN QUE LOS HAN HECHO MOVERSE..."
(YO)


Querer ser independientes no significa odiar al resto del mundo... Cuando un hijo se siente capaz de independizarse ¿Significa que odia a sus padres? ¿O es simplemente que se siente capacitado para vivir por su cuenta?....

CUANDO LA VOZ DE LOS OPRIMIDOS ES SILENCIADA, LA VIOLENCIA TOMA LA PALABRA Y LO QUE ES PEOR; LA DISFRAZA DE RAZÓN...(YO)

TODO MI APOYO Y SOLIDARIDAD CON LOS VALENCIANOS QUE QUIEREN SEGUIR VIENDO "TV3"...

"Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que puedas seguir escribiendo." (Quien quiera que lo dijese, tenía más razón que un santo...)


"LE DI UN BESO A UN PRÍNCIPE Y...

ESTO FUE LO QUE PASÓ"...

Primero cogieron a los comunistas, y yo no dije nada porque yo no era un comunista. Luego se llevaron a los judíos, y no dije nada porque yo no era un judío. Luego vinieron por los obreros, y no dije nada porque no era ni obrero ni sindicalista. Luego se metieron con los católicos, y no dije nada porque yo era protestante. Y cuando finalmente vinieron por mí no quedaba nadie para protestar.
Martin Niemöller

El peor analfabeto es el analfabeto político, El no ve, no habla, No participa de los acontecimientos políticos, El no sabe que el costo de la vida, precio del poroto, de la carne, de la harina del alquiler, del remedio, dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece e hincha el pecho diciendo que odia la política. No sabe el imbecil que de su ignorancia política, nace la prostituta, el niño abandonado, el asaltante y el peor de los bandidos, que es el político corrupto y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales...
Bertolt Brecht


Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles...
Bertolt Brecht

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