Copying Beethoven.... hay que verla.

Dentro del apartado "El cine que dejó huella en mí", hoy pongo la mirada sobre esta película de muy reciente factura (2006); no obstante, a pesar de ser un film estrenado hace tan poco, algunas de sus secuencias han conseguido dejar huella en mi retina y mi recuerdo. Son los que os traigo a continuación.
La trama gira en torno a los últimos años creativos del genio alemán; marcados principalmente por el aislamiento y soledad al que se ve sometido a consecuencia de la, cada vez más profunda, sordera (recordemos que hablamos de los siglos XVIII y XIX) y presionado para concluir su Novena Sinfonía debido a la proximidad del estreno...
(Este fracmento contiene dos momentos que me cautivaron desde la primera vez que los ví y oí... uno es cuando dice
" Las vibraciones en el aire son el aliento divino hablando con alma de hombre. La música es el lenguaje de Dios. Los músicos estamos tan cerca de Dios como es capaz de estarlo un hombre. Oímos su voz. Leemos sus labios. Damos a luz a los hijos de Dios para su alabanza. Eso es lo que somos los músicos, Anna. Y si no somos eso no somos nada "
otro de esos monólogos que de tanto en tanto nos brinda el cine, que cautivan al espectador tanto por la esencia de lo que dice, como por la forma de interpretarlo el actor a quien le toque en suerte... Ed Harris, en esta ocasión. El otro momento es cuando le dice a Anna, que Dios le odia por que le concede el don de crear música, pero le priva de poder escucharla...)
La directora; Agnieszka Holland, se toma varias licencias históricas en aras de mejorar el interés dramático de la película. Por ejemplo, la película se remonta al año 1824 durante la composición de la Novena Sinfonía y se muestra a un Beethoven duro de oído e irascible, pero todavía capaz de entender una conversación con una persona si se elevaba la voz, o el sonido de un piano si estaba lo suficientemente cerca. Pues bien, en realidad; Beethoven se quedó totalmente sordo siete años antes (1817).
La Novena Sinfonía se compuso cuando el compositor "ya era completamente sordo". De ahí la mayor grandiosidad de la obra.
El trabajo de copia, en realidad, se llevó a cabo por dos copistas y desde luego, no eran mujeres... algo inconcebible en la época... Y por supuesto, no alteraron ni cambiaron una sola corchea, fusa o semifusa, de las partituras del maestro... bufff... pobre de ellos si lo intentaban.
También cabe hacer hincapié en el anacronismo sobre su composición "Claro de luna" que no se llamó así hasta varios años después de muerto el compositor.
Parte de la película se centra en su deseo por dirigir su flamante Novena Sinfonía en el estreno y llega a mostrarse al músico dirigiéndola. Tema controvertido este, debido a su sordera, aunque parece que sí estuvo presente en el podio del director, pero tal vez no dirigiendo personalmente. Varios detalles del estreno están representados tal y como ocurrieron en la realidad, como el hecho de que alguien le girase hacia la audiencia para que viera el aplauso. Quizá alguno de los mismos músicos de la orquesta.
En la realidad, la última aparición de Beethoven como ejecutante tuvo lugar una década antes, en 1811, en el concierto para piano número 5, "Emperador".
Anna, la copista de Beethoven; es un personaje de ficción introducido en la película en la forma de, una estudiante aventajada del conservatorio de música, ferviente admiradora del genio y aspirante a compositora, que intenta aprender del maestro y encontrar inspiración, así como prosperar en la capital mundial de la música, Viena... el hecho de ser mujer, será el principal prejuicio que deberá superar, tanto del músico como del resto de la sociedad.
Como decía al principio, una película que, a pesar de no guardar un estricto rigor histórico, se hace creíble y nos permite disfrutar de secuencias culminantes dignas de pasar a figurar en el recuerdo. Yo os he traido, en estos tres videos, el pasaje de la película que más me cautiva cada vez que la veo; pero creo que toda ella está sembrada de buenos momentos.
Como siempre, con mi deseo de pasar unos minutos agradables en vuestra compañía... Feliz y corta semana para quienes aun trabajan, y felices vacaciones para quienes tienen la suerte de tenerlas... Besos a tod@s






Georgfriedrich dijo
A duras penas pude aguantar toda la película sin dormirme.
Para cualquiera que conozca la historia esta será una experiencia surrealista: ¿una estudiante corrigiendo la partitura de Beethoven?, ¿haciendo de codirectora en el estreno de la 9ª?, ¿presentándole ese trabajo de composición en el que Beethoven compara algunos pasajes con ventosidades?. Y qué me dicen de ese guión pretencioso, que llega a ser pedante hasta la exasperación en la escena en la que él, postrado en la cama le dicta esa obra "sin tonalidad" (¡uau, qué cool!) y en la que el segundo violín dialoga con Dios y Dios (cómo no) le responde. O ese sobrino arrepentido que siente la genialidad de su tío mientras llora entre bambalinas el día del estreno; momento en el que Diane Kruger dirige a la orquesta con unos movimientos dignos de una reponedora de cajas de tabaco.
Si uno quiere reirse un poco ante tanto disparate es recomendable, pero me imagino que pagar 8 euros por un tedio insoportable no es algo a lo que estén dispuestas muchas personas.
En fin, que entre el Copying Beethoven y Mi nombre es Bach, no me extrañaría que estos hombres del pasado se levantaran de sus tumbas y nos persiguieran para meternos unos arcos de violín por los ojos. Y visto lo visto, nos harían un favor.
3 Agosto 2010 | 09:41 AM