Occidente, laboralidad y Ramadán (sobre todo en agosto) no són compatibles...
Actualmente, para poder mantener un nivel de vida medianamente decente, es necesario trabajar; bien por cuenta propia o ajena. Si es propia te debes al cumplimiento de unos plazos de entrega o acuerdo con los clientes (si quieres que la cosa funcione) y si es por cuenta ajena, te debes a un horario laboral... Creo que hasta ahí, no he dicho ninguna tontería todavía... ¿No?...
Bueno, pues, siguiendo con esta lógica de Perogrullo; ocho horas laborales bajo el calor aplastante de agosto, es algo incompatible con el ayuno, y dependiendo de a qué te dediques, sobre todo si son trabajos que requieran esfuerzo físico, no sólo es peligroso para la persona que ayuna, si no para las que dependan de él.... A parte, claro está, del sinfín de problemas que un accidente laboral en estas condiciones puede acarrear a quienes les contratan, así que.... Sintiéndolo mucho por los creyentes; la vida consumista occidental, tiene difícil compatibilidad con la práctica del Ramadán... Tendrán que escoger entre la obligación y la devoción.
Recordemos que el Ramadán es todo UN MES de ayuno, durante el cual no se come, NI SE BEBE, en todas las horas en las que el sol es visible.... (precisamente la OMS recomienda beber cuantos más líquidos mejor para prevenir la deshidratación y los golpes de calor... durante los días más calurosos, como lo está siendo este mes de agosto...)

No creo que, a estas alturas, nadie me pueda tachar de estricta y/o intolerante, pero es que hay cosas que caen por su propio peso. Así que, o evolucionan y se adaptan a los tiempos y sus necesidades, o tendrán que practicarlo sólo quienes puedan y no supongan un peligro para los demás...
Si amigos si, de nuevo llega el Ramadán, y con él los problemas de cada año... Problemas porque queremos, porque unas veces nos pasamos de estrictos y otras de tolerantes, cayendo en el papanatismo más absoluto.
Seguir los preceptos y ritos de una doctrina, consecuencias incluidas, debería ser algo que corriera a cargo sólo de sus practicantes o fieles y no del resto de la sociedad... es decir si creen que pueden hacerlo, adelante. Y si no, pues otra vez será.
Quiero decir que no se puede estar siempre a expensas de la comprensión de los no practicantes.
Conste que, ni por un momento, caigo en el error de creer que todos los fieles son de fuera del país pero, precisamente por eso, ya deberían ir adaptando este precepto musulmán a la forma de vida autóctona...
De todas formas, sé que el Corán contempla excepciones a la práctica de este ayuno (Ancianos, enfermos, mujeres en estado o en periodo de lactancia, etc.)... Entonces, tener una jornada laboral agotadora, o que exige estar en plenas facultades ¿No debería ser una razón más para ser declarado exento de tal práctica?... Todos los pasos hacia la tolerancia no los vamos a dar siempre los demás ¿No?








kilifa dijo
Aquí cerca hay un chico que practica cada año el Ramadán, y tiene la suerte de coger vacaciones gran parte del mes, y la otra su jefe le reduce la jornada, claro está el sueldo. Llegaron a ese acuerdo, y siguen haciendolo así, aunque me consta que no todos tienen ese privilegio.
besos guapa
12 Agosto 2010 | 09:49 AM