Deportes de aventura, deportes de aventura…¡¡bah, bah, bah!!…. paparruchas...
Basta encontrar la gente adecuada, con chispa, una maleta juguetona y... ya tenemos los mejores ingredientes para convertir una escapada de fin de semana normal, (bueno un poco más larga) en algo excepcional y lleno de emociones de todo tipo.
Lo de la gente adecuada, está hecho. Tess, mi querida y divertida bruja gata, y mi estimado Navegante, como anfitriones no tienen precio.
Con ella; la fiesta, la diversión y la juerga están aseguradas. Baile hasta altas horas, quemando los malos rollos, utilizando toda la adrenalina que acumula nuestra alma bruja como combustible para no parar en la pista.... Uuuffff, y qué bien se queda una después... ¿Verdad gata?... ¡¡Y que nos quiten lo bailao!!
Con Navegante, la diversión es de otro tipo. Charlas interminables, sobre las cosas más diversas, con alguna que otra enganchada... je je je... es que si no, no seríamos nosotros. Pero debo decir que tengo la inmensa suerte de ser amiga de una enciclopedia con patas (una de ellas un pelín perjudicada, bien es verdad... pero en vías de solución) y que además tuviese ganas de hacerme de guía en el Museo del Aire. La gata ya me había puesto los dientes largos meses antes sobre su forma de vivirlo.
El caso es que con cualquier otra persona puedes pasar por ese museo, pero con él, es el museo el que pasa por ti... Impresiona la cantidad de cosas que llega a saber sobre todo en general y sobre esto en particular. Además, por fortuna para mi; su paciencia no parece tener límite a la hora de responder preguntas de una curiosa compulsiva como yo... je, je, je...
Pero al principio, como recordaréis, yo hablaba de un viaje de aventuras y aquí viene la primera... Claro, en un museo como ese todo está relacionado... supongo....
Para empezar, está ubicado en un lugar llamado "Cuatro vientos"... bien ¿No? Totalmente coherente... pero es que además, como el que no quiere la cosa, te puedes encontrar inmerso en un despegue fulgurante, seguido de un aterrizaje forzoso... Ummmm... estrepitoso, diría yo.
Es una especie de sorpresa que te tienen reservada en la cafetería del recinto. Un despegue, en el que puedes acabar en una posición similar a la de un lanzamiento espacial... pero es epecial; con mesa y bancos incorporados... Una forma original donde las haya... de añadirle algo de emoción a un acto tan sencillo como hacer un alto para tomar café.
Menos mal que el camarero, supo tranquilizar nuestro magullado ego, diciéndonos que no éramos las primeras víctimas del día de esa señora caprichosa llamada "Gravedad". No, no tiene manías; lo mismo tumba a todo un militar con graduación (se la habían pegado unos minutos antes que nosotros) que a un par de visitantes... rasos... (nunca más rasos que cuando estábamos en el suelo... jope, qué susto)... Lo que no dijo el camarero fue, cómo llevaba la contabilidad de las víctimas... Seguro que haciendo rayitas detrás de la barra de la cafetería, cuando la risa le permite tener el pulso firme... como si lo viera. De lo que no cabe duda es que fuimos visitantes obedientes y disciplinados... Allá mismo, ante nuestras narices, había un letrero donde se leía bien claro:
"Al terminar, dejen la mesa limpia"
Y vaya si lo hicimos... no quedó absolutamente nada encima... todo pasó a estar debajo... incluso nosotros. Como en aquella lección de Barrio Sésamo...¿Os acordáis?
Afortunadamente, sólo fue un susto, con poco más que unos rasguños en un brazo (el de la enciclopedia con patas) y el amor propio herido.... De hecho, al mío, creo que le está saliendo un morado... pero es complicado verse el amor propio uno mismo... Espero que todo haya quedado en eso, un susto, que en los tiempos de las cámaras de seguridad, nunca se sabe... ¡¡Cielos, no!!... ¡Qué bochornooooo!... Sin duda, una visita inolvidable... je , je, je, je, je,.... Upsss... perdón...
Y así; entre anécdotas, charlas, paseos, chocolate con churros en lugares típicos, San Ginés nada menos... uuummmmm que ricooooo... pasó este finde maravilloso.
Llega la hora de las despedidas, siempre dolorosas (y mi amor propio, no tenía nada que ver en ello... aunque seguía doliendo) y es aquí cuando toma protagonismo mi maleta revoltosa. La otra aventura del viaje.
Desde la llegada, le había perdido la pista a mi funda de móvil, y a la hora de recogerlo todo para marchar, seguía sin tener noticias de ella. Se lo dije a Tess, y ella me contestó que bueno, que estaría atenta. Le comenté que tampoco se esmerara demasiado, que ya era hora de un cambio, han pasado cuatro móviles por la misma funda.
Así que cerré maletas, besuqueos, abrazos y lagrimillas de despedida y... ¡Ala! Camino de regreso.
Perfecto, milimetrado, todo a pedir de boca. En poco más de media hora ya estaba delante del arco del estriptis del aeropuerto. Justo, cuando le tienes que mostrar el DNI al señor que te dice pasas o no pasas... recuerdo de golpe que mi documento estaba provisionalmente en la funda desaparecida... ¡¡Cielos!!... sudores fríos repentinos a escasos veinte minutos del embarque... ¿Y ahora qué hago?... Ooooommmmm... Pongo mi mejor cara de pena, digo que mi DNI está en casa de la amiga donde me he hospedado, pero que no hay tiempo de ir a buscarlo, ni de coña... je je je... El buen señor me mira y me dice, a modo de consuelo, que las mujeres guapas no necesitan ese documento... Je, je... Sonrío y le digo que si me firmaría eso en algún documento... él también se ríe... y me informa que vaya a la comisaría que está delante mismo y les exponga mi problema... Lo hago, con cara de estar pidiéndole un milagro a Lourdes, y el agente que me atiende vuelve a decir que con las mujeres guapas no hay problema... Rápidamente pienso, espero que lo de guapa lo diga por mí, porque también podría ser: Las mujeres guapas no tienen problemas, pero tú sí....
Afortunadamente, yo estaba dentro del calificativo, según el criterio del Sr. Agente... uuffff... Pero después del piropo retrechero añade: por nosotros no hay problema, lo que pasa es que Ryanair están un poco tiquismiquis últimamente, y es posible que no te dejen pasar. De todas formas, como es vuelo de regreso, ve a su ventanilla, exponles tu problema, y según lo que te diga vienes para cursar la denuncia de extravío... a todo esto el reloj seguía corriendo... voy a la ventanilla correspondiente, vuelvo a relatar mis problemas, y el auxiliar que había en el mostrador, me sale otra vez con lo de la guapura... joe... alucino... pero bueno... ¿Qué han desayunado todos hoy?...
El caso es que aceptan el certificado de pérdida como mi DNI provisional... vuelvo al señor del principio, y no solo se alegra de que todo haya salido bien, si no que me abre paso en mitad del serpenteo para que ataje camino... ¡No me lo podía creer!... ¿Qué me estaba pasando?... No soy partidaria de conseguir las cosas por mi cara bonita (entre otras cosas, porque no me gusta perder el tiempo... ) pero... la cosa era urgente, así que... Pero yo seguía alucinando... joe... qué amable es la gente, sobre todo si tenemos en cuenta que es lunes a las siete de la mañana... ¡Así da gusto!
Total, que el avión me estaba esperando A MÍ, pues el chico del mostrador, ya les había puesto sobre aviso de que existía una pasajera deambulante con la misma letania que E.T; "Mi caaasaaa"...
En fin; no tengo DNI, pero puedo volver a casa... será mejor que no me lamente en absoluto y de gracias a mi suerte de este día...
Llegada a Girona, cinco minutos antes de lo previsto... Biennnn... luego, no les hice retrasarse demasiado... o el piloto es un loco peligroso, pero fantástico.
Llegada a Barcelona, con una hora de retraso... caravanas de hora punta en las rondas.... Llegada a la estación para desplazarme hasta Castelldefels a las doce y media... y... Noticias, que ya ni son noticia, de que los trenes están parados... ¡¡Maravilloso!!... pues ala, a esperar... tiempo para aburrirme y para pensar. Pensar y darme cuenta de sopetón, que no recuerdo donde están las llaves de casa... ¡¡La leche!!... ¡¿Pero qué me pasa a mí hoy?!... ¿Habré pisado mi...?.... Pues venga, a buscar y rebuscar en el bolso de mano... nada...
Buscar, rebuscar y requeté buscar en la maleta... nada... nada de nada... pero... ¡¡Sorpreeesaaaa!!...
Aparece la funda del móvil, con mi DNI dentro... ¡¿Se están cachondeando de mi los elementos. O qué?!....
Se había escondido en la parte dura de dentro de la bolsa... jope, pero si yo no lo puse ahí...
Bueno, respiro de alivio por un lado, ya vuelvo a estar documentada... pero por el momento, o encuentro las llaves o paso a las filas de los sin techo, por lo menos hasta media noche... a todo esto el tren, llevaba ya dos horas de retraso... y subiendo... Pues nada, a aprovechar el tiempo... buscar, buscar y rebuscar....Nada que no... A ver Lidia... las cogiste, las tienes que tener en alguna parte, respira hondo... oooommmm.... Jope, nena, que eres virgo... ¿Dónde quedó lo de metódica y ordenada?... pero si lo soooyyyy... ¡¿Y mis llaveeesss?!!... Casi he estado tentada de hacer un despliegue de ropa en la estación... Oye, si vendo algo, y encuentro las llaves, lo mismo me puedo ir a casa en taxi... Explotaré la vena catalana...
Pero no, no tenía valor... si es que en el fondo soy muy tímida... No monté el tenderete, pero seguía buscando... y de todos es sabido que el que persigue... O el que busca... y todas esas cosas que se dicen en estos casos. El caso es, que las puñeteras llaves se habían metido en un agujerito de el fondo de la maleta... agujerito nuevo, claro. Ese no lo tenía controlado aun.
¿Lo veis como es una maleta para ir de aventuras?... y si el viaje resulta aburrido, el entretenimiento corre a cargo de ella....
Conclusión: ¿El viaje para encontrarme con unos amigos muy queridos? Genial, maravilloso, fantástico, entrañable...
¿La vuelta a casa?... Lleno de sobresaltos y emociones. Vamos, para olvidarlo, o para recordarlo entre amigos ante unas copas y morirte de risa...
Seguro que eran los duendes envidiosos de los amigos que tengo y estaban empeñados en tomarle el pelo a esta bruixa... Lo cierto es que, cuando he llegado a casa, y he cerrado la puerta, me he sentido como cuando éramos pequeños en los juegos de pillar; que decir casa, era la salvación total y nada más te podía pasar....
¿Lo veis como es cierto, que una maleta puede convertir un viaje en toda una aventura?

P.C.: Gracias Tess, gracias Navegante... compartir con vosotros siempre es un placer que crea adicción... Os quiero.










tess dijo
Cómo para perderse el viajecito, que los meneos del otro dia, no son nada para la agitación del aeropuerto.... anda qué.
No me des las gracias, sabes que estos encuentros hacen q se recarguen pilas por partes iguales. Me alegro que hayas disfrutado.
BesoTess gatunos
PD- Como verás los madrileños somos encantadores y sigue existiendo el piropo retrechero.
28 Septiembre 2010 | 01:31 AM