"Solo sé que no sé nada"... y acompañado tampoco... (uy, no, que no es eso... jo qué lio)
¿Os imagináis lo que significaba la clase de ortografía para alguien que se apellida Cervantes? Sobre todo en aquella época en que los profes disfrutaban ridiculizando al pardillo, o pardilla, de turno... pero bueno, lo di por bien empleado. Como no me gustaba ser el blanco de las mofas gratuitas, puse mis cinco sentidos en que para ridiculizarme, el profe, tuviese que esforzarse mucho... es decir, a los nueve años era más difícil encontrarme una falta ortográfica en cualquier escrito que saliese de mis manos, que hallarle un pelo de tonto a al calvo de la lotería...
Claro, conseguir eso significa esfuerzo, tesón, y aprenderse al dedillo todas las reglas, normas, y excepciones a las normas, que en su momento dictaba la Real Academia.
Con el tiempo, las cosas cambian y estas normas también. Bueno, no soy reacia a los cambios... siempre que sean para mejorar algo, o para simplificar, pero con una razón de ser, no el simple cambiar por cambiar... porque es que así, no hay quien se aclare.
Ahora, con la nueva edición de la Ortografía española, resulta que; estaré solo un instante, no se distinguirá de, estaré sólo un instante. Es decir que quien reciba el mensaje, lo tendrá difícil para saber si, es una breve cita a solas y debe estar al quite para aprovechar el momento de intimidad, o debes ser puntual y estar a la hora exacta, porque si no el otro se irá y no habrá encuentro... que el lector lo distinga, correrá a cargo de la destreza del que escribe para dejarlo claro en el resto de la frase... y si no hay más frase puesss... sólo le qued.... Uy, perdón... solo le quedará lanzar una moneda al aire, o acudir a las citas como si siempre le faltase tiempo para algo.... Jope, que stress.
Pero esto no es todo, también va a ocurrir que... ¿Verdad que antes las reglas de acentuación tenían sus normas y sus excepciones?... Pues, si seguimos así, habrán mas excepciones que normas.
P.Ej.: guión y truhán, cumplen perfectamente las normas de acentuación que marca la regla para las palabras agudas, pero... Je, je... Ahora los agudos serán los que recuerden que ya no se acentuan... Aaahhh, se sienteee... Están dentro de las excepciones... ¿Por qué?... pues vete tú a saber. Según Salvador Gutiérrez, director de esta gran obra, lo que han preparado las Academias es una edición "amplia, razonada y explícita" de la Ortografía (tendrá más de 800 páginas), y será una obra "sumamente clara, es decir, que pueda leerla una persona que tenga una formación de bachillerato".
Tampoco se acentua ya la O que está entre números, que servia para diferenciar la vocal redondita y regordeta del número cero, así que habrá que andar al tanto, porque no es lo mismo tener 4 ó 5, que tener 405 amigos... Sobre todo si te toca pagar la ronda....
Ah, por cierto, a la Y la acaban de desterrar... ya no es griega, ahora sólo... uy, perdón otra vez... solo es YE... ¿Por qué?... pues por lo mismo de antes... ¡¡Y yo qué sé!!
Claro, después de esto a una se le queda cara de tonta y le sale un grito del alma... ¡¡¡¿Para qué coj....es me machaqué yo tanto?!!! Con lo divertido que era entonces pasarse las horas jugando en la calle solo, o solo con los amigos...![]()











sleipnir70 dijo
Viendo como redactan algunos, creéme que esto de los acentos o tildes, es el menor de nuestros problemas.
Supongo que Bill Gates y su equipo andan ya trabajando en actulizar sus correctores ortográficos.
Una sonrisa acentuada
8 Noviembre 2010 | 10:38 AM