Desafío.
Llevamos un rato mirándonos, tú me desafías, yo te pido clemencia.
Tú quieres que haga algo contigo. Yo te digo que estoy vacía. No te lo crees. Me indicas a tu manera que haga un alto, que pare, que respire hondo y te vuelva a mirar. Me pides que te transmita mis pensamientos, que te haga partícipe de ellos. Que estás aquí solo para mí, para que haga contigo lo que quiera.
Tímidamente cojo el lápiz, trazo sin convicción unos garabatos, garabatos que efectivamente no me convencen. Pruebo escribir unas letras... Aun me convencen menos.
Necesito poner voluntad, el alma, en lo que hago para destilar mi esencia. He de poner ganas si quiero que resulte algo aceptable, y estos días, la voluntad, las ganas y el alma, no sé donde las he puesto... no obstante, no me rindo, busco el remedio infalible para días sin alma... La música, mi música. Si no encuentro todo eso ahí...
No sé si esta vez podrá ser, pero mi lápiz vuelve a los trazos. Me dejo mecer por las notas de Oldifield. Si él no obra el milagro, nadie más podrá.
Al poco, ya estoy inmersa en el océano de Incantátions, una de sus inspiraciones, intento dejarme contagiar de ella. El lápiz sigue evolucionando sobre ti... No soy del todo consciente de lo que estoy haciendo, pero sigo trazando líneas, emborronándote, manchando tu inmaculada faz blanca... ¿Es lo que querías no?... Me habéis atrapado. Hace rato que no pienso en nada, ni siquiera lloro, sólo me dejo llevar... va apareciendo algo; una barca. Tomo distancia, la miro. Está demasiado sola, no, no es bueno tanta soledad. Inconscientemente va apareciendo algo más. Otra barca.
Ahora me preocupa la soledad de ambas... el lápiz se desplaza por tu superficie, cada vez con más rapidez; aparece un arco a este le sucede otro. Y otro. Poco a poco va apareciendo una portalada. No estoy segura, pero diría que es algo conocido... Sigo dibujando por instinto, sin nada premeditado, sin modelo. Sólo busco evadirme, sumergirme... ¿Sumergirme?... Sí, sumergirme, quizá por eso van apareciendo unas rocas, una cala. El mar es un buen lugar para ello. Quizá en el fondo esté el alma que ando buscando. A decir verdad, no estoy segura de que sea la mía. Lo que va apareciendo sobre ti, cada vez me resulta más conocido. Mikel y mi subconsciente me han transportado, al rincón de Palamós que más me gusta, que más nos gustaba... no puedo evitar repasar con la vista el título del tema de Oldfield, y sonreír. Sonreír sin ganas... Incantátions... ¿Será por eso?...
Sigo dibujando, sin duda habéis obrado el milagro, he conseguido pensar sin pensar, sin que haga daño. No sólo he conseguido reproducir una imagen en ti, si no, que además, siento ganas de transmitir mis pensamientos.
(Un rincón de Palamós que tengo especialmente grabado en la memória...)

Como siempre, habéis venido en mi ayuda. Como siempre, lo habéis conseguido... por lo menos hoy. ¿Qué ocurrirá mañana?... ¡Cualquiera sabe!... A veces la vida, parece tan improvisada como mi dibujo o como este escrito. Nos vamos dejando llevar, mintiéndonos y haciéndonos creer que decidimos nosotros... pero no es verdad.
Hace horas que dibujo. Hace horas que escribo. He conseguido olvidarme de todo durante esas horas... mirando el dibujo, parece que no. Quizá no, pero me siento bien. Me siento en paz... Mañana, quién sabe...







tess dijo
Alguien movía esa mano, dirigia ese lápiz... ese alguien se llama sentimiento y ha dibujado mucho más que un paisaje marino; ha dibujado tu alma.
Siempre me impresiona la artista que llevas dentro.
BesoTess que huelen a él... a mar.
17 Noviembre 2010 | 08:46 PM