Simpatías y militancias....
La diferencia entre ambas es que; mientras la primera te hace afín a una idea o concepto... sin perder perspectiva. La segunda distorsiona la realidad hasta el punto de acomodar conceptos opuestos al ideal que perseguimos...
Por ejemplo: cuando alguien condena el maltrato animal, diciendo que les haría a los humanos lo mismo, puesss... si sólo es de boquilla es una exageración dicha a boca caliente, pero bueno, comprensible y excusable para un simpatizante con los animales... Si realmente se piensa; tira por tierra el ideal. Por lo menos en mi humilde opinión, es excesivo y está fuera de lugar... No digo ya, si hay alguien capaz de llevarlo realmente a la práctica... Esto entraría ya dentro de las peligrosas consecuencias de una militancia donde, las consignas prevalecen sobre el raciocinio.
Tener ideales es bueno y loable, incluso evolutivo, pero debemos ser capaces de racionalizarlos para mantener un punto de vista realista. Es decir, podemos querer alcanzar la luna para todos. Sin distinción de estatus social (eso sería el ideal) pero sopesando los pros y contras, informándonos de los beneficios y los perjuicios y obrando en consecuencia, nos damos cuenta de que es imposible (esa es la realidad)... Algo a medio camino entre el ideal y la realidad sería la practicidad. O sea; que vayan quienes estén preparados y capacitados para hacerlo; a condición de que luego nos lo cuenten con total lujo de detalle... Una especie de decisión salomónica
Aaahhh... Pero después, cuando nos cuenten lo que han visto, hemos de absorber esa información, revisarla, desgranarla, empaparnos de ella. Nos guste o no.
Si esos informes no son tan idílicos como nos gustaría, pero aportan pruebas fehacientes de la realidad... no tendremos más remedio que aceptarlos, por duros que sean. Si queremos, podemos maquillarlos a nuestro gusto, como último recurso a nuestra desilusión. Pero sin olvidar que lo estamos haciendo, sin perder el mundo de vista. Disfrazarlos, distorsionarlos, hacer demagogia con ellos, no les resta credibilidad a las evidencias, si no a nosotros y a nuestra ecuanimidad...
Podemos mantenernos en los ideales si queremos, pero ser conscientes de que lo estamos haciendo; bien porque nos gusta el concepto, bien porque no queremos cambiar, o quizá porque nos gustaría empujar con todas nuestras fuerzas para que algún día fuese de verdad así... pero eso, sin hacernos trampas al solitario. Siendo plenamente conscientes de que es nuestro anhelo, pero no la realidad... De lo contrario, no actuamos por simpatía, si no por militancia y esta tiene el defecto de volvernos demagogos, ciegos y sordos incapaces de pensar. Y; si no somos capaces de pensar, otros lo harán por nosotros... y eso, aparte de triste; siempre, siempre, es peligroso. Sin darnos cuenta, nos puede llevar a formar parte y respaldar actos totalmente opuestos a lo que en realidad perseguimos. Defendiendo posturas con las que, de otra manera, nunca hubiésemos estado de acuerdo, entrando a formar parte del radicalismo más incívico.
Parafraseando a aquel célebre spot publicitario:
"Busque, compare; y si encuentra algo mejor"... Infórmese bien...
Hasta que no haya duda, de que es lo mejor de verdad...

Bueno... ahora que lo pienso... quizá no se me entiende... como sigo con el mojito en la boca... Pero, como buena dama, nunca hablo con la boca llena....










tess dijo
Entendido, alto y claro... bueno alto no sé, pero claro, clarito y poco más tengo que decir.
Muchas veces seguimos pautas, ideas porque son novedad, tienen buena imagen, queda bien decir que somos de tal grupo... todos los organismos pueden tener una parte positiva y otra negativa, hay que abrir los ojos y no creernos todo, que somos mayorcitos.
BesoTess con caipiroska de fresa, jeje para que cambies el cocktail
3 Marzo 2011 | 12:33 AM