Arpa céltica... la inspiración de las ninfas.
Hoy dejo por un rato la política, y vuelvo a una de mis pasiones, la de las melodías celtas, a ver si es verdad que la música amansa a las fieras... por lo menos las mías interiores si que lo consigue.
Me voy a centrar en otro de mis instrumentos favoritos, el arpa celtica. Cuando dejo volar la imaginación por las historias y leyendas de esta cultura, inevitablemente, aparece uno de estos instrumentos en escena. Quizá sea porque su sonido me lleva a pensar en momentos mágicos. Este pequeño arpa evoca imágenes del verde y ondulante campo irlandés.
Es uno de los instrumentos característicos de los pueblos de origen celta. En Irlanda fue adoptado como instrumento nacional. El maravilloso sonido del Arpa Celta nos transporta a otro lugar y a otro tiempo, cuando la vida era simple y la magia flotaba en el aire.
El arpa europeo se puede dividir en dos clases: el arpa medieval de origen irlandés (conocida como arpa Bárdica o de trovador) y el arpa celta de origen galés. Esta puede tener hasta 105 cm de altura, 34 cuerdas y con la posibilidad de incorporar sistemas de semitonos.
El arpa más antigua de las Islas Británicas que ha sobrevivido hasta nuestros días es la conocida arpa de Brian Boru construida en un taller de Escocia a finales del siglo XIV. Es una preciosa pieza que se conserva en un lugar muy apropiado: la magnífica Gran Sala de la Biblioteca del Trinity College de Dublín.
A pesar del nombre, el arpa de Brian Boru no pudo pertenecer al que fuera primer rey de Irlanda ya que éste murió en 1014, casi cuatro siglos antes de la construcción del instrumento... Pero ya sabemos como son estas cosas de las leyendas y los símbolos...
Je je je... claro, llegados a este punto, no voy a dejar pasar la oportunidad de ponerle a él... si, si... A mi querido Stivell y mi tema favorito Brian Boru.
El arpa celta actual, de origen galés, dispone de 4 octavas - 32 o 34 cuerdas de nylon que sustituyen por lo general a las de tripa -, su afinación es diatónica pero pueden tener debajo de las clavijas unas paletas giratorias que suben un semitono estirando la cuerda. En la actualidad su aceptación es tan grande que ha provocado su fabricación casi industrial en lugares como Londres, Paris y Tokio.
Artesanalmente hablando, las maderas comunes en su construcción varían dependiendo de los gustos del luthier, pero me aventuro a destacar la importancia del arce, cerezo, caoba y sapelly para cuello y pilar, haya para la caja de sonido y coníferas de fibra rectas para tabla harmónica ( pino de oregon, cedro canadiense etc.)
Es como si el sonido del arpa celta mantuviese vivo el vínculo con el pasado. Es el sonido del tiempo, el de los antepasados, el que dormía las noches en los poblados celtas dibujando con música las hazañas de valerosos guerreros, esparciendo sus notas por los bosques encantados donde Dana y Dagda habitan".
Como siempre, deseo que lo disfrutéis.
Dejo un cesto lleno de besos.... para que vayáis cogiendo. 









Navegante dijo
no me vuelve loc el harpa, precisamente, pero cojo mi beso correspondiente y dejo a cambio uno para ti
4 Mayo 2011 | 10:00 PM