Un camionero con... ¿Suerte?...

El camion va derrapando como si fuese una moto, esquivando como puede a los coches que vienen en direccion contraria. Va trotando todo el rato, porque el firme de la carretera esta lleno de baches, y de vez en cuando choca ligeramente con el muro que hay a un lado.
El camionero intenta en vano encontrar algun desvio y al final el camion se sale de la pista por una curva que da a un profundisimo precipio. El infortunado conductor intenta quitarse el cinturon de seguridad, pero se ha atascado. Mientras el camion va cayendo, se las apaña para cortarlo con una navaja a pesar de que se le escurre por entre los dedos varias veces, debido al sudor.
Intenta abrir la puerta, pero en uno de los choques contra el muro se ha deformado y es imposible moverla, asi que empieza a golpear el parabrisas con el extintor y ; como es de cristal resistente le cuesta un mundo, pero al final consigue romperlo y salta.
A pesar de que no ve nada, porque ha perdido las gafas, consigue agarrarse a una ramita justo en el momento que el camion explota. Con tanta violencia que a su alrededor cae algo parecido a una lluvia de meteoritos por los fragmentos ardiendo. Gran parte de ellos caen encima suyo en forma de avalancha .
El camionero baja rodando por el barranco, golpeandose con todo lo que encuentra a su paso, casi pierde el conocimiento. Hasta que, de nuevo, consigue agarrarse. Esta vez a un cardo borriquero. Cree estar a salvo; sin embargo, debajo de esa rama hay una colmena.
No hay ningun telefono cerca, asi que tienen que ir hasta el pueblo mas cercano, a unos 20 kilometros de distancia. Un atasco monumental impide que la ayuda llegue pronto. Cuando por fin llega, la Guardia Civil se dan cuenta de que van a necesitar cuerdas para acceder al fondo y así poder rescatarle. Vuelven al lugar de origen a por ellas.
Nuestro hombre aguanta varias horas bajo un sol ardiente, que le produce quemaduras de segundo y tercer grado... Pero al final lo consiguen y es rescatado.
Entonces, eufórico, uno de sus salvadores dice:
- ¡¡Enhorabuena!!...¡Se ha salvado!.. ¡Gracias a Dios!...
- No... Gracias a Dios no... Me he salvado gracias a ese cardo de ahí, porque... Las intenciones de Dios estaban bien claras... ¿No?...











una-sonrisa dijo
Buen relato.
Y es que quien ama la vida se agarra a un clavo ardiente.
Por cierto, mi ex es transportirsta, jajaja
Petons
11 Mayo 2011 | 10:58 AM