¡¡Vaya por Diossss!!... Ahora los pepinos...
Primero no les gustaban nuestras vacaciones. Y ahora desconfían de nuestros pepinos (je je je... si no fuese algo tan serio, no sería serio decir que no se fían de los pepinos españoles... cachissss... con lo orgullosos que estamos de ellos... ) Menos mal que nuestras ensaimadas les siguen entusiasmando... para pasar sus escasos días de vacaciones... ¿Verdad que sí, Frau Merkel?
De momento parece que se han hallado cuatro hortalizas culpables, tres de las cuales son de procedencia española y la cuarta holandesa. Así que... veto al pepino holandés también... supongo... aunque de ese no se ha dicho tanto.
¿Y qué les pasa a nuestros pepinos?
Pues parece ser que se trata de una bacteria llamada "E.Coli". Este patógeno puede ser desde inofensivo, hasta mortal; dependiendo de la variedad que se trate.
Algunas variedades de esta bacteria son perfectamente inocuas y las llevamos con nosotros toda la vida, sin darnos cuenta y sin que produzcan problemas en el organismo. Sin embargo, la variedad que infecta a las hortalizas en cuestión, es menos frecuente, la E. Coli "Enterohemorrágica". Esta produce una serie de toxinas que pasan al torrente sanguíneo. El organismo intenta entonces eliminarlas pudiendo producir diarrea, insuficiencia renal, e incluso la muerte.
¿Cómo llega la toxina de esta bacteria al ser humano?
Pues suele proceder de los excrementos de animales contaminados, de sus aguas fecales, o bien se pueden encontrar en los tratamientos de la carne si no se realizan con la higiene suficiente.
El vegetal que se contagia con esta toxina lo hace por contacto, por ejemplo, por las aguas de riego. Una vez llega a la superficie de la planta, se fija a sus células y es muy difícil desalojarla de allí. Parece ser que se trata de una toxina resistente. Por ello se aconseja lavar bien todos los vegetales, sobre todo cuando aumenta el calor.
Con los que se consumen hervidos, no hay problema. La bacteria desaparece.
Los que se consumen crudos, hay que pelarlos completamente... (si si, lo que estáis pensando. Hay que pelar el pepino)... Sin dejar ni rastro de piel; aunque a veces se haga porque resulta decorativa. Por supuesto, lavar bien las manos.
No tiene mayor problema eliminar dicha bacteria.
¿Cuál es el origen de la contaminación?
He ahí, la cuestión clave. Porque aunque tres de los cuatro pepinos contaminados son españoles, no está probado que sea aquí donde se contaminaron. Las dudas aumentan cuando el cuarto, es holandés. Por eso hay que seguir investigando a lo largo de toda la cadena, para averiguar en qué fase de la misma se ha producido la contaminación bacteriana.
Quizá hubiese sido mejor investigar un poco más antes de lanzar las campanas al vuelo. Más que nada, para saber de dónde parte dicha contaminación. Pero claro... así no podían decir que nos metamos los pepinos... por donde amargan los ídem... Y mucho me temo que ese era el fin.
Pues así, haciendo memoria, recuerdo que a primeros de año ellos tuvieron un problema de huevos...Si, los contaminados con dioxinas ¿Recordáis?... y menuda prisa se dieron en acallar rumores, a la vez que protestaban por que se había hecho saltar la alarma sin razón... ¡¡Manda huevos!!...
Eso de tener la sarten por el mango (no la de freir huevos... si no, la otra, la del dinero...) tiene estas ventajas... que las bocas se tapan pronto... ¿Verdad?...
Ahora que lo pienso, una buena partida de esos huevos fue a parar al mercado holandés... ¿El pepino es la respuesta?... (Jolín, que post más surrealista me está quedando)
Y digo yo... ¿Esa es la ayuda europea para superar la crisis?... ¿Habrá que vigilar de cerca también la mousaka y el vino de oporto?... por si acaso... ¿No?
Algo me huele mal aquí... y no son los pepinos...













TERESA santomil gonzalez dijo
jajajajjjj me rio de la picardia de los ' pepinos ' españoles
tan valorados siempre por las suecas...
Pues si chica, otra penalidad mas encima de lo que ya tenemos.
Tendremos que hacer algun conjuro para que se marche todo
lo negativo...
Besote
31 Mayo 2011 | 12:56 AM