Y luego dicen…
Que nos vendemos por un puñado de dólares... O por un plato de lentejas... Qué va, qué va, qué vaaaa... Estamos en crisis...
Lo hacemos por unos 20 ó 30 € de nada. Esa es cantidad suficiente para olvidarnos de, en manos de quién estamos poniendo nuestras vidas...
Y, no, no estoy hablando ahora de los matarifes de bata blanca que montan clínicas low-cost de cirugía estética, nooo... Eso lo dejaremos para otro día... Hablo de las compañías aéreas de bajo coste; esas que si algo falla, el envío que hacen a San Pedro, es al por mayor...
Bueno, en realidad, hablo de una compañía de bajo coste en concreto:
RYANAIR
A ver, soy sincera, hablo de esta porque es la que más conozco por haberla utilizado en varias ocasiones... también es cierto, que parece ser la que más se mueve... Como decía, es la que más conozco, y como la conozco, sé que hay motivos para que sea de la que más se habla.
Sin ir más lejos (valga la expresión, tratándose de compañías aéreas) hace unos días hablaba del tema con un amigo, de altos vuelos y cocteleros navegares; que si muchos de los usuarios tuviesen conocimiento de los intríngulis internos de esta compañía, no se subirían a uno de sus aparatos, ni hartos de vino...
Pero no sé, visto lo visto, tengo mis dudas. Por la sencilla razón de que estuve en esa conversación, lo sé... pero luego también estuve en el avión y oyes... poderoso caballero... y mientras pagas dos duros por ir al otro lado de la península, se te olvida el resto. Claro, luego, bien se nos podría decir que nos merecemos lo que nos ocurra, porque no he visto una compañía que trate peor a sus clientes. Para muestra, un par de botones:
-Las instrucciones de seguridad en vuelo, que ahora dicta una voz en of, son complementadas con los gestos aclaratorios de los auxiliares de vuelo, pero ofrecidas en el idioma madre de la compañía, o sea en inglés.
Luego, viene la explicación en español, pero ya sin la colaboración del auxiliar... o sea, que te las apañas con tu memoria, o con una serie de dibujitos que hay en la parte de atrás de los asientos... Ya sé que a estas indicaciones, no todo el mundo les prestaba atención, pero eran tranquilizadoras para quienes viajaban por primera vez.
-Si te mareas en el vuelo... te apañas como puedas, pues las típicas bolsas para tal menester, han desaparecido, las han suprimido... por lo visto, debían ser muy caras e incrementaban los gastos...
-Cuando el indicador del cinturón de seguridad se apaga, el avión se convierte en lo más parecido a un zoco de la Medina... Allá se vende de todo; desde la comida o la bebida a un precio abusivo, hasta "cigarrillos sin humo"... Sí, sí, habéis leído bien. Sin humo, para que no molesten... Ah, y también una especie de lotería que acciona la tripulación durante el vuelo... vaya que es un no parar.
Otro de los atractivos, además del precio, que ofrece esta singular compañía, es el check-inn, o lo que es lo mismo, llevar el billete impreso desde casa... vigilando bien pues te cargarán todo lo cargable si no andas al tanto... y la posibilidad de no facturar equipaje... siempre que no exceda de un peso y una medida, lo considerarán como equipaje de mano.
¿Y cómo realizan esa valoración de peso y medida?... je, je, je... pues se realiza por el riguroso, científico y totalmente imparcial método del
TE HA TOCADO...
Cuando el, o la, auxiliar de turno decide que tú, pobre mortal, eres el agraciado; tendrás el maravilloso placer de soltar 40 € del ala... o serás tú quién viaje en el ala del avión... Claro, como la escoba la había dejado descasando en casa ¿Adivináis qué tuve que hacer?...
Pues sí, pagarle el pasaje a la maleta, unas tres veces más caro que el mío... vamos que no sabía si cederle mi asiento a la dichosa maleta y ser yo la que viajase en la bodega. La verdad es que, si hubiese sido una bodega al uso como su nombre indica, quizá hubiese valido la pena para, entre copa y copa, olvidar tanta tomadura de pelo...
Nos tocó la "suerte" a 5 viajeros... o sea 5 pringaos a 40 € c/u... un dos tres, responda otra vez... 5 primos que pagamos lo del resto...
Así que, amig@s... si pensáis viajar en low-cost, os aconsejo que releáis bien la letra pequeña de vuestros billetes, y reviséis aun mejor las dimensiones permitidas del equipaje... para ahorraros, por lo menos, los malos ratos.
Aunque esto no siempre es seguro, porque os puedo asegurar que mi equipaje no excedía de lo permitido, lo medí y lo pesé en casa, pero... a ver cómo lo demuestras cuando todos te están metiendo prisas... ya sabemos cómo somos cuando alguien ralentiza una cola... ¿Verdad?








ruedademolino dijo
Hola preciosa. RYANAIR tiene todo el aspecto de un autobús de barrada marginal, (superocupado y apestoso siempre), con la única diferencia de que vuela en vez de rodar.
Como tal vez sepas, acabo de visitar Barcelona para la comunión de mi nieto. Mi hija me sacó el billete en esta compañía, (ida y vuelta), y le he pedido que - a mí - jamás me lo vuelva ha hacer.
Volando en RYANAIR he recordado mis gloriosos vuelos de los años 60/70 con la diferencia de que aquellos aviones, al menos, eran limpiados a conciencia antes de subir el nuevo pasaje.
La primera y la última. A mí no me veran más.
17 Junio 2011 | 11:39 AM