De vez en cuando un respiro... (para ayudaros a pasar los calores... o no...)
Tener la oficina en casa, si puedes, es una buena opción, pero… Tiene pros y contras.
-¿En contra? Que, si no eres hábil, desconoces donde termina tu jornada.
-¿A favor? Que, cuando haces una pausa, estás en tu casa para lo que te apetezca; tu nevera, tu sofá, tu dormitorio, o… como nuestro caso, la piscina, siempre a mano y bien dispuesta para una zambullida relajante. El techo retráctil nos permite que no importe en qué época del año estemos...
-Raúl, cariño… No aguanto más… ¿Paramos un poco y nos damos un baño? Andaaa mira como brilla el sol hoy… Y el agua seguro que está en su punto. Venga vaaa… un par de largos y volvemos.
-No podemos parar ahora, sabes que este trabajo nos corre prisa.
-Pero si lo tenemos muy avanzado y, sinceramente, yo estoy tan saturada que hace rato que miro la pantalla y no hago nada de provecho. Prefiero parar y luego volver con más ánimos. Estoy segura que seré mucho más productiva.
-Está bien Sara, haz lo que quieras, pero yo no pienso parar ahora.
-¡¡Mira que eres terco!! Esto no es lo que acordamos al instalarnos aquí. No te das cuenta pero te dejas atrapar por el trabajo.
-Anda anda, ve a refrescarte, y déjame en paz.
-Bueno, si consigues resistir la tentación al verme… Je, je, je…
No se puede mirar para otro lado, y lo sé... Aunque el estudio está en el primer piso, desde el ventanal se tiene una vista predominante sobre el jardín y la piscina… De hecho, la posición de la mesa de trabajo, no permite ver otra cosa cada vez que levantas la cabeza, y yo soy muy consciente de ello….
Nada más llegar me zambullo, doy un par de brazadas y emerjo de un salto para sentarme en el borde. Estiro la mano y me dispongo a aplicarme un poco de hidratante…
Una idea juguetona se abre paso en mi mente y dibuja una sonrisa en mis labios…
Me pongo las gafas de sol y me estiro todo lo que puedo en la tumbona situada en una orilla de la piscina que, estratégicamente, da frente a la ventana que me interesa…
Las gafas oscuras, me permiten ver sin ser vista. Inocentemente, poco a poco y a conciencia, voy aplicando crema en mi piel... Primero una pierna, después la otra. Con parsimonia, recreándome en lo que hago.... Ummmm...
Ahora mi estómago, luego los brazos… Je, je, je, rápidos vistazos de soslayo me confirmaban que Raúl está ahí y me ha visto… Ummm… me está mirando… ¡¡Qué biennn!!...
Ahora, como el que no quiere la cosa, me deshago del sujetador… Me tumbo de nuevo y la untura de crema se convierte en un tórrido ritual para miradas furtivas… Aaahhhh… no dejo ni un solo milímetro sin su correspondiente dosis… de crema y… de masaje… Ooohhh sé que lo estoy derritiendo. Me siento perversamente triunfadora.
La mejor atención la dedico a mis generosos senos… Ummmm… qué delicia… “Cualquiera que pueda estar viéndome” no tendrá la más mínima duda de que me gusta lo que estoy haciendo… Sin pudor, me dedico estimular mis pezones… Oooohhh… me encanta, disfruto con lo que hago, este improvisado culto a Onan se lo dedico por completo a él, a Raúl…. Ja, ja, ja… Sé que me está mirando… De reojo puedo ver las chispas que salen de sus ojos. Casi puedo sentirlas sobre la piel.
Sigo en mi papel de falsa inocencia. Continúo acariciándome, ahora ya sin disimulo. Mis manos y el calor del sol hacen subir mi temperatura. Con una mano pellizco los pezones, a la vez que la otra se pierde en el interior del minúsculo tanga… Consciente de su mirada, desato ingenuamente las tiras que lo sujetan en su sitio, en un rápido movimiento lo hago desaparecer dejándolo caer al suelo....
Soy consciente de que el espectáculo que le ofrezco a mi querido voyeur, no lo va a dejar indiferente… Ummmm… Estoy decidida a que se funda… o baje a hacerme compañía…
Como quién persigue los rayos del sol, giro unos grados la tumbona; lo justo para que no se pierda nada del resto de la función… Vuelvo a manosear mi cuerpo, dando muestras de lo excitada que estoy. Abro las piernas y dejo que mis dedos jugueteen en mi sexo… A simple vista, da la impresión de que estoy abstraída en mi mundo, pero me doy cuenta de que se ha asomado y no me quita ojo. Mi grado de excitación aumenta, no sé si es por mis caricias, o por saber que lo estoy calentando a él. Introduzco mis dedos y comienzo un vaivén, lento al principio… en progresivo in crescendo… Ooohhhh… Ummmmm…. sé que me mira, pero empieza a darme igual, porque ya estoy siendo poseída por mi propio placer. A estas alturas ya no puedo, ni quiero parar… estoy alcanzando la cumbre. El calor del sol es mi cómplice. Mi piel brilla, se enciende. Una de mis manos se desliza por ella, mientras que la otra continúa con su cometido… cada vez más rápido, cada vez mejor… Cada vez massss… Aaaaahhhhhh… Mi cuerpo estalla, entre gemidos ahogados y ligeras convulsiones.... Oooohhhh...
Con los ojos aun cerrados, mi mano sigue acariciando mi clítoris, cuando de pronto; siento que unos labios se apoderan de uno de mis pezones…
-Ummmm… Raúl, cielo, estás aquí…. Aaahhh…
-Siii, provocadora, estoy aquí… he visto que me necesitabas y he venido en tu ayuda – dijo con voz ronca, mientras su mano tomaba el relevo se la mía…- bufff nena, como estásss… necesitas entrar al agua antes de que desaparezcas por auto combustión… Ven conmigo, yo te ayudaré a sofocar esta calentura…
Toma mi mano y nos dirigimos al agua. Saltamos juntos, al emerger puedo ver que se ha despojado de la única prenda que cubría su cuerpo…
-Ven aquí preciosa, déjame que calme esa fiebre que te invade… Me besa, y sus manos se pierden por los pliegues de mi piel. Estar en el agua le permite levantarme y moverme a su antojo, como una pluma. Cuando me deja caer, le siento entrar en mí… Ummmm… Posesivo, fuerte, poderoso, profundo… Aaaahhh… Iniciamos una enloquecedora lucha cuerpo a cuerpo. A la vez, sus labios se apoderan despiadadamente de mis pezones, arrancando las más excitantes sensaciones… Los gemidos que escapan de mi garganta, le excitan y animan a seguir.
-Mi preciosa exhibicionista… Mira lo que has hecho, pequeña bruja. Sabías que te estaba viendo ¿Verdad?... -El leve y juguetón ronroneo de mi risa, confirma sus sospechas- Pues esta es tu recompensa... –Dijo a la vez que aumentaba el ritmo de sus embestidas, y dejaba escapar jadeos que me excitaban aun más. No tardamos en estallar. Como las burbujas del champan que se escapan de la botella cuando es agitada… Ummmmm… Aaaahhhhh
Los dos lo necesitábamos… Los dos nos necesitamos… No soy capaz de medir el tiempo que permanecimos abrazados… Mis palabras, rompieron el silencio momentáneo:
-Je, je, je… Me alegro de que, por fin, hayas hecho un alto en tú trabajo… Gracias a eso, has podido… acudir en mí… socorro.
-Ja, ja, ja, pequeña zorrita embaucadora… ¿Tú crees que alguien puede seguir trabajando cuando la persona que más quiere está a punto de convertirse en cenizas?... Además, con el delicioso espectáculo que tenía ante mis ojos ¿Quién puede concentrarse en nada?... Me tienes en tus manos Sara, me encanta que seas tan desinhibida y morbosa. No cambies nunca… -Dijo fundiéndome con su mirada. Mi tórrido beso, quiso demostrarle que no pensaba hacerlo…
LiCeMar







TERESA santomil gonzalez dijo
jajajajajjjj y se derritio el miron de Raul.. y a saver cuantas veces
entrara aqui para seguir gozando, se lo as puesto a guevo..
me imagino su cara congestionada y a punto del esperrenque
erotico-festivo jajajajajjjjjj
APUNTATE un 1000 por este post ( joer, una es Bruixa por algo )
Que no se crean las gentes de mal vivir Y tambien de las otras, que
las Brujas consiguen el carnet que las acredita en un Chino o en una
Tombola...
Espero, que despues de tanto... trajin, jajaja descanses ya
feliz, contenta y sobre-todo... satisfecha jajajajajjj
2 Julio 2011 | 12:44 AM