¿Mejorar?... ¿Evolucionar?... ¿Avanzar?... Sí, pero...
Somos seres humanos, y eso significa que en nuestra condición como tales, va implícita una serie de defectos y alguna que otra virtud. Es intrínseco a algunos de esos seres humanos el deseo de evolucionar, la necesidad de corregir esos defectos, procurando por el camino no perder ninguna de las virtudes. Incluso hacer que se sume alguna más si es posible.
Para ello, además del criterio propio, es lógico que nos valgamos de la opinión y/o consejos que nos puedan dar las personas que nos rodean. Sobre todo los buenos amig@s que no dudarán en decir la verdad, y nada más que la verdad, cada vez que lo estiman necesario.
Es cierto; corregir defectos no es fácil. Pero tampoco imposible. Sobre todo si cuentas con la opinión y la ayuda de tan buenos asesores.
La cosa empieza a tomar tintes de complicación, y a ser problemática, cuando por más que uno se esfuerce, nunca se le reconocen los avances. Bien al contrario, única y exclusivamente, se le señalan los fallos una vez tras otra. Dando lugar a que, el individuo que quiere evolucionar, no sepa si realmente avanza o retrocede, provocando así un cierto estado de inseguridad.
No importa, cada defecto que consiga corregir, por pequeño que sea, será un avance e irá erradicando esa inseguridad. Siempre, claro está, que sea capaz de auto valorarse.
Pero, llega un momento, que cuando una sola persona se obstina en no ver más que los defectos en todo lo que piensas, haces o dices... quizá es la hora de parar, analizar, pensar y sopesar si... una de dos, o esa persona nunca verá una virtud en ti, por más que te esfuerces y por muy amig@ que sea... o es que realmente no es a ti a quién quiere ver en ti... y está buscando a otra persona que no eres tú... Ahí sí que no hay evolución posible, pues, difícilmente podrás ser quién no eres... a menos que seas el rey de la simulación y la hipocresía. Entonces ya, si ha de ser de esta manera... ¿Seguro que eso es evolucionar como ser humano?... Quizá no merezca tanto esfuerzo buscar la aprobación de una sola persona...
No obstante, por uno mismo, nunca se debe cejar en el empeño de poseer un defecto menos y adquirir alguna cualidad más. Simple y llanamente para sentirte tú mejor... pero así, tranquilamente. Sin llegar a obsesionarnos.











Timida Mente dijo
Un saludo
7 Julio 2011 | 08:23 AM