Tres euros en mi mano…
Sí; esto es todo lo que queda en mi palma, después de hacer las compras indispensables para un par de semanas en el hogar. No os creáis... no es todo lo que podía comprar antes con la misma cantidad. Aquello ni soñarlo. Actualmente, sesenta euros sólo dan para lo imprescindible. Nada de caprichos. Nada de extras. Nada que me ayude a trabajar un poco menos en la cocina o en las tareas de limpieza... No, no. Nada de eso... Sólo lo estrictamente imprescindible. Es decir, la mitad de lo que solía comprar antes... Y calculando a medida que voy comprando, que si no, ni eso. Creo que en algún momento mis ojos deben arrojar cifras rotando, como las antiguas cajas registradoras. Pero bueno, como soy bruja, sé sacarle partido a lo que he conseguido comprar. Sí; lo que en realidad sólo llega para dos, añadiendo unos garbancitos, alguna patatita, y un buen sofrito casero... y... ¡¡Voi la!!... hago que alcance para cuatro... Ummmmm... Ahora que lo pienso, no soy bruja... ¡¡Que vaaa!!... sólo soy ama de casa... que en tiempos revueltos y de estrecheces, viene a ser lo mismo... porque mira que hacemos milagros con la nómina eeehhh.
Así que, bueno, aquí me tenéis con mis tres euros y, como la Ratita Presumida, mirando en mi correo la cantidad de ofertas que me han llegado con eso de: "¿Vuelta de las vacaciones?"... "¿Vuelta al cole y estrechez en la nómina?"... "¡¡Nosotros te comprendemos y te ayudamos!!"... "¡Compra lo que yo te diga!"... Porque, encima tienes la suerte de que hemos pensado en ti... (Je je je... que buenos chicos, que considerados... si es que es, para darles un beso... y ya de paso... ¡¡Un mordisco!!...)
¿Qué me compraré?... ¿Qué me compraréeee?...
Pero aahhh, tonta de mí... cometo el error de poner la tele, justo a la hora de las noticias... buffff... descorazonador...
Nuestros chicos, (Si, sí; esos que ocupan escaños y puestos de responsabilidad en gobiernos varios: nacionales y autonómicos) todos con aspecto impecable, pero compungido. Tristísimos, cabizbajos y preocupados... no saben cómo hacer para devolver lo que les han prestado, para gastarlo en nosotros... Aaayyyssss...
No paran de hablar de recortes, ahorro, austeridad y reducciones de plantilla (de las plantillas ajenas, claro... no de las propias) Prácticamente todos los informativos giran en torno a lo mismo... Claro yo, alma sensible, con el corazón encogido he vuelto a mirar esos tres euros en mi mano pensando... ¿Y si les hago un donativo?... Pobres... Están tan preocupados... Debe ser muy duro, arrastrar ese pesar en el club de tenis, o en el yate privado, o en el salón de alguna de sus mansiones... No cabe duda, hay que hacer algo por ellos....
¿O con ellos?... ![]()
















TERESA santomil gonzalez dijo
jajajaja tu siempre mareando la economia, mira la Ratita, con
un euro era feliz
Bso
16 Septiembre 2011 | 08:26 PM