Si es que no pue ser… ¡¡Que no hay quién nos entiendaaa!!
¿Qué fue primero? ¿El huevo o la gallina?... ¿?...
Hombre, pues no sé. Pero de lo que sí estoy segura es de que, el Delta del Llobregat siempre estuvo ahí (Vale, desplazamientos a conveniencia del aeropuerto del Prat aparte) Luego llegaron los agricultores que se fueron estableciendo en las cercanías del río... de hecho por eso el aeropuerto se llama "El Prat", porque está en la población del mismo nombre, y esta se llama así, debido a los prados (Prats) que abundaban (Hoy apenas una docena) en la zona...
Luego vino eso... el aeropuerto.
Por último y mucho más tarde, las viviendas unifamiliares o colectivas, que con el boom inmobiliario, surgieron como setas en las proximidades de la playa de Gavà... más conocido por los habitantes de la zona como, "Gavà Mar"
Cuando los agricultores se instalaron ya sabían que existían aves, autóctonas y migratorias, a cuyos ojos sus cosechas serían bocatto di cardinale...
Los aviones llegaron después, sí, pero... había que tolerarlos porque esto representaba el progreso, e interesaba... así que los campesinos, no tuvieron más remedio que adaptarse y reinventarse para seguir adelante con sus cultivos.
Por último, llegaron los habitantes de las edificaciones costeras; la mayoría urbanitas que huían del mundanal ruido de la ciudad... pero que sabían perfectamente que en esa zona existían cultivos y aviones desde mucho tiempo atrás. Luego, o te aguantas, o te adaptas... o te compras la casa en otro lugar... Por ejemplo en la Antártida, no creo que haya mucho ruido... je je je, bueno, con permiso de los pingüinos, los leones marinos, y los chasquidos que produce la rotura de los hielos.
Pues bien, primero se quejaron del ruido de los aviones. Tanto que consiguieron su objetivo y los pájaros de acero, aterrizan y despegan de forma que pasan por encima de la urbe sólo lo imprescindible... véase, trafico aéreo, inclemencias meteorológicas, etc., etc.
Como les salió bien, ahora pretenden hacer algo parecido con los cañones de gas, que utilizan los agricultores para, con un sonido similar aun disparo, ahuyentar a los cientos de aves y conejos que por la noche entran en sus campos arruinando las cosechas... ¿?...
Pero mira tú por donde, resulta que a estos mismos habitantes les encanta tener cerca mercadillos semanales de frutas y verduras recién cogidas, tan cerca que para comprarlas no necesitan pasar por intermediario alguno... siendo así el producto de buen precio y de buena calidad... ¿?...
Entonces... ¿Qué hacemos?... ¿Dejamos que los payeses cuiden y cultiven sus productos, para así poder seguir disfrutándolos? ¿O les "ecoobligamos" a dejarlos perder y que se dediquen a otra cosa?
Sé que el estruendo nocturno, programado y periódico de los cañones de gas puede ser molesto, pero es la única forma de que puedan seguir conviviendo los cultivos y el parque natural del Delta del Llobregat... A no ser que los habitantes de las viviendas, hagan rondas nocturnas disfrazados de espantapájaros...
Y digo yo... ¿No nos estamos volviendo todos un poco "gilipichis"? ¡Lo querimos todo, y no toleramos nada!... Nos gustan las comodidades de tener la ciudad cerca, los beneficios de vivir en un ambiente rural con la naturaleza al alcance de la mano, y que además ninguna de esas cosas nos perturbe el sueño...
De ahí, que queramos quitarle los cencerros a las vaquitas que al principio nos parecieron tan bucólicas. Enmudecer las campanas de la iglesia del pueblo que en su día tanto nos sedujo. Eliminar el olor a estiércol de los animales que campan a sus anchas por la montaña y que fue lo que nos sedujo para hacer el cambio de la ciudad a lo rural. Etc., etc., etc... Lo que yo digo... gilipichis totales.










una-sonrisa dijo
Sin comentarios.
Está todo dicho .... como dije una vez nos hemos acostumbrado a tenerlo todo sin ganarnoslo, lo queremos todo, lo mejor de lo mejor, y si es gratis ni te cuento,.... pero las cosas que no se ganan no se valoran.
Y cuando las tienes no les das importancia ... pero ay! cuando las pierdes ... entonces recapacitas sobre ello.
Un petó i un somriure.
10 Octubre 2011 | 11:31 PM