A veces, me siento como un elefante (Eeehhh...esas sonrisas, que os veo)
Un elefante que tiene un camino trazado. Una meta a donde debe llegar. Sin que nadie me haya marcado la meta ni trazado el camino.
Ando a paso lento, pero seguro. Sorteo obstáculos, quizá alguno me distraiga, me haga dudar. Tal vez, sin querer, de vueltas en torno a ese tropiezo, pero en el momento en que percibo que no es más que eso, un tropiezo, un entretenimiento que no lleva a ninguna parte; no retrocedo, pero vuelvo al camino principal. Ese al que quizá mi forma de ser, de pensar o de sentir, me ha predispuesto desde un principio.
Siempre procuro hacer lo que creo que es mejor, no sólo para mí. Por eso, en mi caminar, tiendo la mano a quien quiera acompañarme en ese camino. Procurando no dejar a nadie de los que confían en mí en la estacada; pero sin desviar el objetivo, aunque para ello deba desviar algo el rumbo. Sobre todo si han sabido convencerme de que yendo por otro lado, el camino hacia la meta será mucho mejor. Pero, ojo. Sólo me convencerán, si no traiciono ninguno de los principios que me hicieron tomar la senda inicial.
Esos principios no son otros que; ser un buen compañero de viaje. No pisar a nadie en mi camino. No caminar únicamente en beneficio propio. Hacer agradable el tiempo que alguien camine a mi lado... (Son cosas que no siempre consigo, lo sé)... No faltar a una palabra dada. Para mí, esa palabra, es lo único de valor que tengo. Si la pierdo... ¿Qué me queda?...
A veces, es como si mi mente pudiese separarse de mí y contemplarme desde otro plano. Y esa es la visión que obtengo... La de un elefante lento, parsimonioso, sin prisa pero sin pausa, que conoce su camino y no se detiene. Que, por el momento conserva la memoria y no olvida la senda... En ella sigo.
Si me acompañan, será más entretenido. Si no, recibirán mi saludo, una sonrisa y un, hasta luego... no me gustan las despedidas, por eso... sólo un hasta luego.
No os preocupéis amig@s, esta elefanta, cuando llega el otoño se pone un pelín trascendental... pero no olvida el camino. Sigo en él... ¿Me acompañáis?










kilifa dijo
A ver dónde me llevas tú!!! jajaja No me fio un pelo.
besos
3 Noviembre 2011 | 09:09 AM