Frias gotas de lluvia
Pido a la luna
que me ilumine,
con su fría luz de plata,
el sendero por donde camine.
Y a la hierba húmeda,
en silencio ruego que lama mis pies,
para, con su frescura
alejar este ardor,
que contenido mata.
En vano busco alivio,
dejando que el rocío tibio
ruede a su entero capricho
por el paisaje de mi piel,
y así romper el embrujo
que me humilla ante tu ser.
Dejo que la fría lluvia
ahogue mi soledad
y que el agua curativa
serene mi oscuridad.
Pero las gotas sinuosas
resbalan engañosas
recorriendo los senderos
dibujados poco antes
con el roce de tus dedos
Agua, cristalina y fresca
que, traidora, no calma mi sed.
Que evoca tus besos suaves
mudando áridos valles,
en arroyos dulces de miel
Mi todo se duele de tu nada.
La lluvia fría, arrastra
en su rodar gotas saladas
del manantial de mis ojos,
que tu desdén arranca,
del centro de mis entrañas
y escuecen, como cristales rotos.
Gota de fría lluvia que
al contraste, con la piel
se evapora mudada en bruma
ligera como la espuma
al contacto con mi ser;
no sofoca ardores prendidos,
que dejaron encendidos,
las promesa de tus labios.
Al buscarlos, responden esquivos
a las dudas de mis labios.










fenicia dijo
Que bonito para empezar el dia,hoy aqui lluvioso,asi que viene bien leerte,oirte...pero eso es siempre.
Muy buen SÁBADO!!
Besitos
3 Diciembre 2011 | 10:44 AM