Culpable...............(Relato breve)
De nuevo, el golpe de maza en el taco revolvió mis tripas. Otra vez, mis puños se cerraron crispados al oír la voz del juez pronunciar las palabras malditas. Palabras que con demasiada frecuencia para unos, y con poca para otros, acompañan a ese golpe.
Quizá debería sentirme complacido; en un par de semanas, tres a lo sumo; tendré un encargo. Pero no, nunca he sido capaz de alegrarme por ello. Detesto mi trabajo. Nunca lo quise. Y nunca lo querré. Pero hay una familia que mantener y es todo lo que tengo. No lo quiere nadie, y... alguien ha de hacerlo.
Lo único que me hace sentir bien, de lo único que me siento orgulloso; es que pongo todo mi oficio y saber hacer, para que resulte rápido, limpio y acabe pronto. Es todo lo que puedo hacer por el pobre desgraciado que ha de recibir mis servicios.
Ahora, hasta que llegue el día; la gente se echará a la calle pidiendo clemencia para el reo. A pesar de ser probadamente culpable, se rasgaran las vestiduras. Tacharan de inhumana y trasnochada la sentencia. Acusando de ser cruelmente despiadados al juez, a las leyes... y a mí
¿Qué saben ellos lo que yo pienso o siento? ¿Acaso les importa mi parecer? He vivido en este oficio lo bastante como para saber que hay quienes merece el veredicto mil veces más que este pobre infeliz. Pero tenían dinero, y abogados más convincentes. A mí nadie me preguntó.
Sólo esperan que cumpla con mi función de la manera más rápida y limpia posible... no por no hacerle sufrir a él, no... si no, para no sufrir ellos. Es desagradable ser testigos de la agonía.
Son tan falsos, tan insufriblemente hipócritas, que ellos que son quienes me proporcionan la víctima... alguien a quien yo ni conozco siquiera... rehúsan luego, verme la cara. Prefieren ignorar quién soy. No quieren poner rostro a su pesar de conciencia. Qué más da si me pesa a mí.
Aunque... yo también lo prefiero. Cuando alguna vez, por descuido, mis allegados han descubierto cómo me gano el pan; con gesto contrariado y mirándome de soslayo, dan un paso al lado, como si les tiznase mi proximidad...
Incluso el sepulturero goza de mejor reputación entre la gente que yo. Es comprensible, al fin y al cabo, él sólo se ocupa de cubrir legalmente el fruto de mi oficio...
¿Qué cuál es mi oficio?... uno, tan digno como cualquier otro. Que sólo cumple órdenes, y hace lo que nadie quiere hacer... Soy, el verdugo... para servirles, a ellos... y a usted...















ruedademolino dijo
Joé, Hermosura, tas superaooooo
14 Diciembre 2011 | 02:21 PM