Valor.... ¿Se le supone?....
Estos días, estamos siendo testigos de que, algunos cargos, se asumen basándose en la ley de la probabilidad. Porque, qué otra cosa si no, es lo que llevó al capitán del Costa Concordia a presentarse para ser contratado como máximo responsable de un crucero.
Casi diria que puedo imaginarmelo; en uno de los platos de la balanza, el prestigio, el sueldo, el estatus que lleva consigo la profesión. En el otro, ser capaz de, nunca mejor dicho, llevar la nave a buen puerto... incluso cuando van mal dadas. ¿Y cuantas probabilidades hay de que vayan mal dadas?...
Son ese tipo de circunstancias que pensamos se dan una entre mil... o un millón... pero cuando se dan... ¿Quién es el guapo que está capacitado para entregar la vida si hace falta? Está claro que, hasta que ha de demostrarlo, el valor se le supone... pero... ¿Quién lo comprueba antes de que sea fatalmente necesario?
No se me malinterprete, no estoy suavizando el proceder de semejante incompetente, pero.... ¿Quién se ocupa de comprobar que sabe ser competente llegada la ocasión? Tanto como para confiar miles de vidas en sus manos, en sus decisiones, en su capacidad organizativa y de liderazgo... Cualidades que ha quedado, sobrada y trágicamente demostrado este individuo no poseía... Espero que por lo menos le quedase bien el uniforme... quizá como percha tenía alguna utilidad.
Esta es una de esas pruebas de fuego, sobre las que no se puede opinar hasta que te encuentras en ella, pero... de nuevo el pero... ¿Hemos de jugar todos a la ruleta rusa de, tiene capacidad y valor... o no lo tiene?
Por otro lado... Quién se siente capacitado para juzgar el miedo, el pánico. La conducta irracional ante un acontecimiento en el que te va la vida... Sólo estando muy preparado física, pero sobre todo, psíquicamente para hacerles frente, es posible que consigas sobreponerte al pánico... que no al miedo; a este sólo queda dominarlo y... de nuevo el pero... pero, quién comprueba y sobre todo cómo comprobar algo así, antes de que sea demasiado tarde.
En algún lugar leí, en una entrevista a pilotos de aeronaves, que la principal dificultad que tiene la tripulación de cabina en un avión cuando se avecinan problemas, es tranquilizar a la propia tripulación, para que los auxiliares de vuelo, sean capaces de transmitir total eficacia y serenidad al pasaje evitando así, en la medida de lo posible, que cunda el pánico... Y me consta que hacen simulacro tras simulacro al respecto... luego, es bien cierto que, hasta que no te ves en el apuro... es fácil pensar que eres valiente, consiguiendo incluso engañarse uno mismo... ¿Cómo no engañar a quién te contrata?













Navegante dijo
en ciertas actividades, incluso para el pánico existen procedimientos.
en ciertas empresas, no te dan un cargo por tu cara bonita. un acreditado curriculumn es quien mejor habla de uno mismo. si ese curriculum esta falseado por uno y no comprobado por otro, apaga y vamonos.
las maquinas, raramente fallan. y aun fallando dejan soluciones abiertas.
no es el costa concordia el unico accidente debido a error humano. lo cierto es que la mayoría lo son. la inmensa mayoria.
yo tengo un dicho: con buena mar, hasta el más tonto es comandante.
eso lo dice todo.
18 Enero 2012 | 05:37 PM